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Domingo 19 de Febrero de 2017

Los blocos ganan las calles de Rio y San Pablo al inicio del precarnaval

A una semana de que el Rey Momo tome las riendas del país, numerosas agrupaciones se vuelcan a las calles para la gran celebración.

Cientos de miles de brasileños salieron ayer a las calles en Río de Janeiro, San Pablo y Salvador para festejar el llamado precarnaval con las comparsas callejeras en los principales barrios de estas ciudades, a una semana de que el Rey Momo comience a gobernar el país del samba.

   En Río de Janeiro 100 comparsas callejeras, llamadas blocos carnavalescos, salieron a las calles llevando a multitudes disfrazadas, con pelucas, cerveza en lata y bajo un sol de 40 grados al delirio de los festejos del carnaval.

   En la playa de Ipanema, la tradicional agrupación Simpatía reunió a 50.000 personas en la avenida Vieira Souto, frente al mar.

   Ceú na Terra, en el barrio de Santa Teresa, uno de los preferidos de los argentinos que viven en Río de Janeiro, abrió los desfiles por las calles empedradas del barrio colonial ubicado en un morro del centro de la ciudad maravillosa.

   Como todos los años, la apertura en la capital carioca la hizo el bloque carnavalesco Pérola de Guanabara, en la isla de Paquetá, ubicada en medio de la bahía de Guanabara, con miles de personas abordando las lanchas colectivo y los ferrys en el centro de Río de Janeiro

   Los desfiles de carnaval en Río de Janeiro serán el próximo domingo y lunes por la noche, mientras que en San Pablo el sambódromo tendrá desfiles y el viernes y el sábado.

   En Salvador, los tríos eléctricos (camiones de sonido con bandas musicales) salieron a las calles dando el puntapié inicial del carnaval dominado por el axé, el estilo de música muy popular de la capital del estado de Bahía;.

   Pero en San Pablo el precarnaval causó furor con más de 400 comparsas repartidas por toda la ciudad más grande de Sudamérica y cientos de miles de personas disfrazadas en las calles.

   El parque Ibirapuera, principal espacio verde de la urbe, vibró con el carnaval de Recife, Pernambuco, que llevó el músico Alceu Valença, mientras que el barrio bohemio de Vila Madalena vio a decenas de bloques de carnaval.

Allí se presentó el bloque del popular cantante Alceu Valencia, un mito del carnaval pernambucano, que tiene su identidad propia, distinta a la del carnaval carioca y el bahiano.


   Uno de los clásicos de todos los años, el Bloco Soviético, que usa una estética de la Unión Soviética en sus presentaciones, este año se dedicó a cantar canciones de perfil político contra el gobierno de Michel Temer.

   "Fuera Temer" fue uno de los coros en los que miles de personas recorrieron la central Rua Augusta con el bloque que en lugar de una hoz y un martillo utiliza una pandereta como símbolo de unión en carnaval.

En Brasil cada carnaval deja su marca. Hace quince años fueron las máscaras de Obama Bim Laden, que se vendieron como pan caliente. Este año despunta la máscara de Donald Trump, que esta semana fue la más requerida por el público en el mercado paulista 25 de Marzo, el mayor a cielo abierto de Brasil donde se puede comprar todo tipo de productos, no pocos ingresados a través del contrabando.

   En ese aquelarre comercial donde lo legal e ilegal se asocian a lo sagrado y lo pagano del carnaval, las máscaras de Trump se ofertaban ayer a 7 reales ( 2,2 dólares), pero pueden subir a 10 reales la semana próxima.

   Trump no es único hazmerreír de este carnaval que recién empieza, y donde también se escuchan "marchinhas" mordaces contra el presidente Michel Temer.

   "Con mucha música, sudor y cerveza los invitamos a nuestro bloque", dice la convocatoria lanzada por una agrupación que se reunió el viernes por la noche en Cinelandia, un barrio bohemio del centro carioca bajo la consigna "Fuera Temer".

   Ante la crisis económica más grave de las últimas décadas, según informó esta semana el Banco Central, los brasileños no desisten del carnaval, pero millones optan por permanecer en sus ciudades en lugar de viajar a Río, Bahia o Pernambuco, las tres grandes capitales carnavalescas.

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