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Sábado 18 de Marzo de 2017

Lima enfrenta la peor fase de las lluvias que azotan al Pacífico

Las tormentas anegaron la capital y provocaron decenas de aludes que mataron al menos a cinco personas en menos de una semana.

Un alud que cayó el jueves en una vía del norte de Perú dejó al menos cinco muertos, mientras pobladores de Lima se aferraban a una soga para cruzar una calle inundada por el desborde de un río en una muestra de los efectos de las lluvias que azotan a la costa del Pacífico y han provocado decenas de aludes y la destrucción de casas y carreteras.

La fuerte avalancha de barro y piedras cayó sobre cuatro camiones y dos ómnibus en la carretera de penetración que une las ciudades norteñas de Trujillo y Otuzco. Edgard Gonzales, rescatista del Ministerio de Salud, dijo por teléfono a The Associated Press que se han encontrado cinco cadáveres.

El nuevo incidente aumentó a 67 el número de muertos y 11 desaparecidos desde el inicio de las lluvias. Datos oficiales indican que hay más de 550.000 afectados, 115.000 viviendas dañadas, 1.231 kilómetros de carreteras dañadas y 117 puentes colapsados.

El presidente Pedro Pablo Kuczynski dijo que se destinó 769.000 dólares para afrontar la reconstrucción. "Estamos enfrentando un serio problema climático que no se podía prever, no había un incidente de esta fuerza a lo largo de la costa del Perú desde 1998", precisó el mandatario.

Hace 19 años El Niño dejó más de 300 muertos y las pérdidas sumaron 1.200 millones de dólares.

Lima, donde viven cerca de 10 millones de personas, amaneció ayer rodeada por huaicos, como se denomina en idioma quechua a los deslizamientos, y afectada por los desbordes de ríos en barrios y caminos del norte, centro y sur de la ciudad.

Los vecinos del pueblo de Huachipa (cercano a la capital), donde viven más de 65.000, no podían salir a sus trabajos y otros que laboran por la noche no podían retornar a sus casas porque las aguas del Rímac fluían por sus calles con potencia arrastrando piedras y bastones de madera. Muchos colocaron bolsas con arena para proteger sus viviendas. "No hay manera de pasar, hay bastante gente que está queriendo pasar para que se trasladen a sus casas", dijo el poblador Henry Obando.

El servicio de agua potable seguía interrumpido en casi toda la capital, lo que provocó el alza del precio de las botellas de agua en los centros comerciales y filas inusuales para conseguir agua en depósitos de los parques de los distritos de clase media. Kuczynski dijo que incluso en el palacio presidencial se cortó el servicio por dos horas.

Solo el desborde del río Rimac dejó 62 mil afectados.

Las fuerzas de seguridad trasladaron desde la Amazonía helicópteros de la embajada de Estados Unidos en Lima, que se usan para erradicar los cultivos de hoja de coca, y otros helicópteros de las fuerzas armadas junto a barcos para ayudar en las operaciones de rescate de personas y traslado de víveres en la costa norte de Perú.

Los gobiernos de Colombia y Chile se solidarizaron con Perú y se mostraron dispuestos a ayudar ante alguna solicitud de colaboración. Los consulados de Colombia en Lima y en la amazónica ciudad de Iquitos activaron un plan de contingencia para atender las necesidades de los colombianos que pudieran resultar afectados en Perú.

La zona más golpeada es la costa norte del Pacífico, donde quedaron destruidas miles de hectáreas de campos de cultivo, casas y los aludes inundaron hasta los cementerios. El jueves incluso el ataúd blanco que contenía el cadáver de un menor de edad fue arrastrado hasta las afueras de un cementerio llamado Mamposto, en la región La Libertad.

Los expertos climatológicos anunciaron que las lluvias continuarían al menos por otras dos semanas y podrían empeorar. El comité multisectorial encargado del estudio de El Niño explicó a inicios de marzo que las lluvias en la costa norte del Pacífico se producen por efecto de las altas temperaturas marinas y condiciones atmosféricas favorables.

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