Tragedia en los Apeninos
Jueves 25 de Agosto de 2016

"La plaza parecía el infierno de Dante: gente llorando pidiendo ayuda"

Los testimonios son desgarradores. Gritos bajo los escombros y gente que llora y sale semidesnuda de su casa para salvar su vida

Los testimonios desde la zona afectada de Italia por el terremoto ocurrido la madrugada del miércoles son tan devastadores como la magnitud del sismo. Gritos bajo los escombros, gente llorando y saliendo semidesnuda de su casa para salvar su vida retratan el caos en el lugar del desastre.

En Illica, (norte de Amatrice, una localidad italiana muy afectada por el sismo) Agostino Severo describió la escena del terremoto: "Había salido a la plaza y parecía el infierno de Dante: gente llorando pidiendo ayuda", dijo este hombre que vive en Roma y estaba de visita en Illica. Agregó que "los socorristas tardaron entre una hora y hora y media en llegar".

Según declaraciones de un reportero gráfico recogidas por el diario La Repubblica, en la localidad de Accumoli (de 735 habitantes), "se oían los gritos de la madre y de uno de los niños", por lo que hay al menos 15 personas excavando con las manos para rescatar a alguna de las víctimas. La RAI informó que dos jóvenes afganas están atrapadas bajo los escombros.

Las autoridades también han brindado dolorosas declaraciones. "El pueblo ya no existe. Hay gente debajo de los escombros", dijo el alcalde de la localidad de Amatrice (de 2.730 habitantes).

El diario El Mundo reseña lo vivido por los españoles Margherita Amodei y Antoni Blas Batet. "El momento del terremoto ha sido muy violento y la cama donde estábamos durmiendo se movía como una barca. Lo que pasa es que ha durado unos pocos segundos, al cabo de unos minutos ha habido una réplica y, una hora después, otra, pero ya estábamos en el coche camino a Roma", reza la declaración de la pareja, que se encontraba de vacaciones en la localidad italiana de Campotosto.

"En Rieti, las casas viejas se han derrumbado todas, la calle principal es un desastre. He salido de casa corriendo de madrugada, medio desnudo. Ahora estamos intentando ayudar a los demás. Hemos tenido que salir con el tractor para quitar escombros de las calles y carreteras", narró Valerio, un vecino de la localidad italiana de Rieti (de 47.332 habitantes), según el testimonio recogido por el diario El País.

"Como una bomba". "¡Corran, corran, todos fuera!". Estas son las primeras palabras que escuchó Paola Mancini tras el fuerte temblor. La mujer, de 79 años, se encontraba internada en el Hospital Grifoni cuando, tras la sacudida del suelo, una enfermera comenzó a gritar apremiando a los pacientes a salir cuanto antes a la calle. "Estábamos dos personas en la habitación de Urgencias. Nos levantamos y empezamos a correr como pudimos. Al instante estábamos en el pasillo, donde nos encontramos a un médico que nos tranquilizaba como podía", afirma la anciana de 79 al diario Corriere della Sera. Paola Mancini ingresó en el hospital el martes y ayer a la mañana estaba en la calle junto al resto de 14 ingresados. "Fue una sacudida larga y terrible. Tuvimos miedo, nos paralizamos por el terror", continúa. "Hubo momentos de pánico, pero los enfermeros son muy profesionales y nos hicieron alinear rápido en la calle".

Mancini afirma que una vez en la calle se dio cuenta del drama en el que se encontraban. "Cuando llegó la primera ambulancia, sobre la camilla iba un hombre cubierto de sangre. No lo he reconocido, pero sé que era habitante de la localidad. No paraba de llorar y repetir: «Mi mujer ha muerto, mi mujer ha muerto porque nuestra casa se ha derrumbado»".

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