Información Gral
Sábado 11 de Marzo de 2017

Extraditado, Eduardo Juliá volvió al país para completar la condena por el "narcojet"

Cumplió más de seis años de prisión en España y le restan otros tantos aquí. En 2011 lo encontraron con 945 kg de cocaína en el aeropuerto barcelonés

Seis años y dos meses después de haber quedado detenido en Barcelona, España, cuando la Guardia Civil descubrió 944,50 kilos de cocaína ocultos en el lujoso jet que él piloteó desde la Argentina, Eduardo Juliá regresó ayer al país, extraditado, donde debe cumplir casi siete años más de condena.

El detenido arribó en el vuelo 1133 de Aerolíneas Argentinas procedente de Madrid. En un importante operativo de seguridad montado entre el Departamento de Interpol de la Policía Federal y la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA), el piloto y abogado Juliá fue trasladado a la Alcaidía de Tribunales de Buenos Aires hasta que se defina la unidad penitenciaria donde pasara sus días de cárcel.

Hijo del ex jefe de la Fuerza Aérea durante el gobierno menemista, José Antonio Juliá (fallecido en 2005), el protagonista del resonante caso bautizado como "narcojet" arribó al país tras un acuerdo con las autoridades de España, donde fue sentenciado a 13 años de cárcel, por el cual se le otorgó el beneficio de la expulsión a causa de su buena conducta.

Según su abogado, Carlos Broitman, "está en condiciones de pedir las salidas transitorias" y "en la Argentina no tiene ninguna causa".

El detenido es hermano de Gustavo, también condenado por la Justicia española a 13 años de prisión. Juntos, el 1º de enero de 2011 volaron a España desde Ezeiza en un avión médico Jet Bombardier Challenger 604 junto a Matías Miret (copiloto), luego de ser acondicionado en la ex base aérea de Morón donde se presume que cargó la droga.

El vuelo secreto arribó al día siguiente en el aeropuerto de El Prat, en Barcelona, tras realizar una escala técnica en el archipiélago de Cabo Verde (Africa).

Al llegar a España el avión fue inspeccionado por la Guardia Civil, que encontró 34 paquetes con casi una tonelada de cocaína, de una pureza del 83 por ciento y un valor aproximado en España de 32 millones de euros.

El copiloto Miret, luego de estar detenido 21 meses, fue liberado ya que no se pudo probar que supiera que había droga en la aeronave.

Los miembros de la Guardia Civil que descubrieron la droga declararon en el juicio que al subir al avión con un perro para ejecutar la inspección los hermanos Juliá se pusieron nerviosos, mientras que el copiloto Miret tuvo una actitud relajada y hasta se puso a jugar con el animal.

Los hermanos Juliá fueron alojados en la cárcel modelo de L'Eixample, en Barcelona; en abril de 2012 Gustavo fue derivado al Centro Penitenciario Brians Nº 1, y su hermano al Nº 2, en las afueras de Barcelona.

En Argentina el caso es llevado adelante por el juez en lo Penal Económico Alejandro Catania.

En la Argentina los investigadores nunca hallaron a los responsables de la conexión local de la organización narcocriminal que saltó en España.

Para la Justicia local, la droga fue cargada en un hangar del aeropuerto de Morón, pero no logró avanzar sobre los dos colombianos que acompañaron a Juliá a comprar las telas que se utilizaron para tapizar el falso sofá cama donde se camufló la droga.

Un fiscal, Luis Angelini, de San Isidro, estuvo convencido de que Gustavo Juliá tenía vinculación con los sospechosos de haber participado en el doble homicidio ocurrido en la playa de estacionamiento del shopping Unicenter de Martínez cuando en 2008 fueron ejecutados Héctor Duque Ceballos y Jorge Quintero Gartner, dos ciudadanos colombianos. Por ello, solicitó información sobre los números de teléfono agendados en el aparato celular secuestrado a Juliá cuando fue detenido en Barcelona.

Uno de los contactos de su móvil estaba identificado como "Henry", y el otro, como "Mem". Para el fiscal Angelini, "Henry" es Henry de Jesús López Londoño, alias "Mi Sangre", un narcocriminal reconocido de fama mundial. "Mem" sería un jefe narco que operaría desde Bolivia, según la presunción del mismo fiscal.

Para la Justicia local, la droga fue cargada en Morón pero no avanzó sobre los supuestos cómplices colombianos

Comentarios