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Martes 31 de Enero de 2017

El rey Felipe VI pidió por un mundo que lleve los ideales de Miguel de Cervantes

El monarca destacó "el diálogo, la libertad, la tolerancia, la nobleza y generosidad de espíritu" del creador del Quijote. Habló en el Palacio Real

El rey de España, Felipe VI,llamó ayer a construir un mundo más "cervantino"basado en el diálogo, la libertad y la tolerancia, al clausurar el año de Miguel de Cervantes celebrado por los 400 años de la muerte del genial escritor, creador del Quijote.

"Recordar a Cervantes es recordar quiénes somos, de dónde venimos y cómo debemos esforzarnos día a día para hacer del mundo en que vivimos un lugar, en el mejor sentido de la palabra, más 'cervantino', en el que se conjuguen siempre el diálogo y la libertad", dijo el monarca en el acto en el Palacio Real de Madrid.

El cierre del año Cervantes, por el que toda España estuvo muy pendiente del desarrollo de los homenajes, contó con la presencia de ministros del gobierno pero los reyes quisieron que fuera encaminado al mundo de la cultura. Así, acompañaron a Felipe y Letizia artistas de los más variados estamentos: cineastas, literatos, pintores, cantantes como Raphael o Plácido Domingo, cocineros, actores, gente del teatro, directores de cine e intérpretes como Paco León y Angela Molina.

El discurso del rey —quien ayer cumplió 49 años— se centró en la vigencia del legado de Cervantes (1547-1616). "Si algo ha demostrado este año de conmemoración es, como subraya el lema de este acto, que Cervantes vive. Y vive más que nunca", sostuvo. De esa manera, Felipe VI no habló nunca de muerte sino de vida, y dejó patente la paradoja para que dé comienzo, en adelante, el siglo con los ideales del escritor.

"La sociedad que queremos construir para quienes vengan después de nosotros no puede renunciar y debe aspirar, por encima de todo, a ser, en ese sentido, una sociedad cervantina. Especialmente en la libertad y el diálogo; pero también en la nobleza y generosidad de espíritu, para continuar la permanente e inacabada tarea de construir una sociedad mejor", dijo Felipe.

El año Cervantes tuvo la vocación global de transmitir el legado a un espectro de 500 millones de hispanohablantes. Pero también hacer trascender la fuerza de icono universal del Quijote, traducido a decenas de lenguas en todo el mundo, prácticamente desde su aparición en 1605.

"Todos formamos parte de ese camino y compartimos esa confianza: los españoles y nuestros hermanos de los demás países hispanohablantes, con quienes, desde el orgullo de nuestro patrimonio cultural y lingüístico común, hemos participado en esta celebración. Y también comparten con nosotros el patrimonio cervantino quienes, en todo el mundo, se identifican con el legado y el mensaje universal que nos dejó el autor", aseguró el Rey.

Sobre Cervantes destacó que "su ideal de la justicia, de la tolerancia, de la libertad, de la belleza, de la solidaridad, del amor o de la amistad siguen tan vivos, siguen siendo tan válidos y necesarios en nuestro mundo actual como lo fueron en los tiempos en que él los plasmaba en las páginas de sus obras", añadió en su defensa de una "sociedad cervantina".

El rey aprovechó la clausura del año aniversario para insistir en el aporte del creador del Quijote al proceso de construcción de la identidad compartida por todos los españoles en su diversidad, un tema sensible por las tensiones independentistas en Cataluña.

"Cervantes ha definido, como nadie, la esencia de lo que significa ser español. Con sus luces y sus sombras", señaló el monarca.

Felipe identificó así "lo español" con rasgos típicamente cervantinos que van "desde la gallardía al ingenio, desde la hidalguía a la ingenuidad, desde el sentido del humor a un cierto fatalismo, desde lo pícaro a lo noble, desde el sentimentalismo a la capacidad de afrontar y superar los más complejos retos".

Cervantes contribuyó así con sus personajes a plasmar "una identidad plural y enriquecedora que, de una u otra manera, lleva cada español en su interior, compartiendo una misma personalidad dentro de la diversidad que caracteriza y enriquece a España".

La programación por el cuarto centenario de la muerte de Cervantes ofreció cerca de 500 proyectos y actividades dentro y fuera de España, incluyendo exposiciones, obras de teatro, lecturas y congresos sobre el clásico más influyente de la literatura española.

Junto con el discurso del rey, el acto de clausura celebrado ayer incluyó lecturas de la actriz Concha Velasco y del poeta Antonio Colinas, además de actuaciones del grupo musical Zarabanda y de la compañía de teatro Ron Lalá.

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