Iglesia
Domingo 26 de Febrero de 2017

El Papa tiende la mano a parejas que conviven sin casarse

Durante un curso de formación, animó a párrocos que muestren cercanía "propia del Evangelio" a quienes no formalizan la unión.

El Papa Francisco animó ayer a los párrocos a que muestren cercanía, "con el estilo propio del Evangelio, en el encuentro y en la acogida de aquellos jóvenes que prefieren convivir sin casarse". Jorge Bergoglio realizó esas reflexiones durante una audiencia que mantuvo en el Vaticano con los participantes en el curso de formación para párrocos, promovido por la Rota Romana, sobre el nuevo proceso matrimonial.

   Francisco destacó que esos jóvenes, "en el plano espiritual y moral, están entre los pobres y los pequeños, para los que la Iglesia, sobre las huellas de su Maestro y Señor, quiere ser madre que no abandona sino que se acerca y por los que se preocupa". "También estas personas son amadas por el corazón de Cristo. Tengan hacia ellos una mirada de ternura y de compasión", solicitó.

   El Papa reconoció también que son los párrocos quienes están cerca de aquellos cónyuges que en algunas ocasiones, "a causa de serios problemas en su relación, se encuentran en crisis, tienen necesidad de reavivar la fe y redescubrir la gracia del Sacramento, y en ciertos casos piden indicaciones para iniciar un proceso de nulidad".

   "Nadie mejor que ustedes conoce y está en contacto con la realidad del tejido social en el territorio, experimentando su variada complejidad: uniones celebradas en Cristo, uniones de hecho, uniones civiles, uniones fracasadas, familias y jóvenes felices e infelices", apuntó.

   Además, pidió a los párrocos que preparan a los novios para el matrimonio que les enseñen a tomar conciencia de que "en el Sacramento del matrimonio Dios se refleja en ellos, imprimiendo su imagen y el carácter indeleble de su amor".

Divorciados

En el mismo plano, el obispo de Quilmes Carlos Tissera pidió ayer una "Iglesia en salida que vaya más allá de las parroquias" tras un tiempo en el que "mucha gente se alejó de la fe" por la postura que tuvo la institución católica con los divorciados vueltos a casar, aunque eso "está cambiando" tras la publicación de la exhortación del Papa "Amoris Laetitia" (La alegría del amor).

   "El Papa habla mucho, como planteó en la exhortación Evangelii Gaudium, de una «Iglesia en salida». Nosotros eso tenemos que ponerlo en práctica con mayor presencia en los lugares más alejados de las parroquias y en las periferias de las diócesis. Pero también están las periferias existenciales, que no son solo los lugares más allá de las parroquias", planteó Tissera en una entrevista con Télam en Roma, donde visitó al Papa.

   "Mucha gente está en esa situación y por eso se ha alejado de la fe, bautizados que llegaron al matrimonio, pasó lo que pasó, y se sintieron excomulgados. Me lo dice la gente, que sintieron que no eran parte de la Iglesia", se lamentó el obispo.

   "A lo mejor llevaron un chico a bautizar y no se lo recibieron o le pusieron un pero. Alguno que quiso ser padrino y no lo dejaron, o no le inscribieron al chico en el colegio católico. Y todas esas cosas han ido llevando a que la gente bautizada y católica no se sienta parte. Ahora se las acompaña en nueva unión, pueden vivir su fe, y algunos han podido llegar a lo que es la declaración de nulidad del matrimonio y otros no, pero se van sintiendo parte de la Iglesia de nuevo", destacó. "Y todo empieza, como dice Francisco, por escuchar y saber atenderlos. Eso hizo caer esas sensaciones que tenían dentro. Es una cosa muy evangélica", reveló.

   Tissera, que visitó al Pontífice tras la aparición de afiche críticos en su contra, aseguró de todos modos que "el Papa está muy en paz con lo que pasó y está pasando", sentenció.

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