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Domingo 25 de Enero de 2009

El Papa rehabilitó a cuatro obispos excomulgados por Juan Pablo II

El Papa Benedicto XVI levantó las excomuniones de cuatro obispos consagrados sin consentimiento de la Santa Sede hace 20 años por el ultraconservador arzobispo francés Marcel Lefebvre, dijo el Vaticano ayer.

El Papa Benedicto XVI levantó las excomuniones de cuatro obispos consagrados sin consentimiento de la Santa Sede hace 20 años por el ultraconservador arzobispo francés Marcel Lefebvre, dijo el Vaticano ayer.

El Papa actuó pese a las protestas de judíos, de que uno de los cuatro obispos dijo esta semana en una entrevista en la televisión sueca que hay "enormes" pruebas históricas "contra la posibilidad de que seis millones de judíos hayan muerto en las cámaras de gas".

El reporte motivó que el principal rabino de Roma pidiese al Vaticano que suspendiera los planes para rehabilitarlo.

El portavoz del Vaticano, Federico Lombardi, dijo que las opiniones del obispo Richard Williamson no tuvieron impacto alguno en la decisión de levantar la excomunión.

La decisión del Papa no significa que él "comparta las ideas o comentarios de Williamson, que van a ser juzgados por su propio significado", dijo Lombardi.

Lefebvre, fallecido en 1991, fundó la Sociedad Sacerdotal de San Pío X en 1969, opuesta a las reformas de liberalización del Segundo Concilio del Vaticano de 1962-65, particularmente en lo referente a la autorización de celebrar misas en idiomas locales, en lugar de latín.

Los cuatro obispos fueron excomulgados por Juan Pablo II en 1988 luego de que Lefebvre los consagrara sin permiso de Roma.

Lefebvre fue excomulgado también.

Los obispos rehabilitados lideran la ultraconservadora sociedad, que cuenta con unos 600.000 miembros y rechaza las modernizaciones de la liturgia y la doctrina cristiana.

El Vaticano dijo que anuló las excomuniones después de que los obispos afirmaran su deseo de aceptar la doctrina de la Iglesia y la autoridad papal.

Ayer, el líder actual de la sociedad y uno de los obispos rehabilitados, Bernard Fellay, expresó su gratitud a Benedicto y dijo que el decreto ayudaría a la Iglesia Católica.

La congregación cree que la Iglesia está en crisis y culpa en parte a las reformas doctrinales del Segundo Concilio, incluyendo su rama ecuménica.

"Nuestra sociedad desea siempre poder ayudar al Papa a remediar una crisis sin precedentes que actualmente sacude al mundo católico", dijo Fellay.

Benedicto dejó claro desde el inicio de su pontificado que quería normalizar las relaciones del Vaticano con esa congregación, reuniéndose, a meses de su elección, con Fellay y otros cardenales para discutir formas de traer al lefebvrismo de nuevo bajo el manto del Vaticano.

En el 2007, Benedicto respondió a una de las demandas centrales de Fellay al eliminar restricciones a la celebración de la misa latina tradicional.

Los integrantes de la sociedad no han aceptado el oficio de la misa en los lenguajes nativos y con la participación de los fieles. El sacerdote debe celebrar de espaldas a la concurrencia y en latín.

Al levantar el decreto de excomunión, el Papa respondió a la segunda demanda de la sociedad para iniciar discusiones teológicas sobre la normalización de relaciones.

Escozor para judíos. Con su decisión, Benedicto arriesgó enfurecer a los judíos, que ya se habían molestado por la rehabilitación de la vieja misa latina porque contenía una oración que pide su conversión.

La dirigencia judía expresó su oposición. Ayer, Shimon Samuels del Centro Simon Wiesenthal en París, dijo que él entendía el deseo del Papa de unidad cristiana, pero señaló que Benedicto pudo haber excluido a Williamson, cuyo regreso a la Iglesia —aseguró— va a tener un "costo político" para el Vaticano.

"Yo estoy seguro de que Benedicto, como alguien que ha conocido en persona el régimen nazi, entiende que uno tiene que ser muy cuidadoso y selectivo", dijo Samuels.

Entre los cuatro miembros de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X se encuentra el británico Richard Williamson, contra el que se acaba de iniciar una investigación por negación del Holocausto.

Los otros tres son el hispanoargentino Alfonso de Galarreta, el suizo Bernard Fellay y el francés Bernard Tissier de Mallerais.

El Vaticano había presentado el año pasado una serie de condiciones para lograr un acercamiento con la hermandad ultratradicionalista.

Los cuatro obispos ahora rehabilitados garantizaron al Papa a fines de 2008 que pondrían todas sus fuerzas "al servicio de la Iglesia de nuestro señor Jesucristo, que es la Iglesia Católica".l (Reuters, AP y DPA)

Nuevo obispo

El Papa Benedicto XVI designó ayer obispo titular de Carpi y auxiliar de Buenos Aires a monseñor Luis Alberto Fernández, quien actualmente es vicario general de la diócesis de Lomas de Zamora. Monseñor Fernández nació el 26 de octubre de 1946 en Lomas de Zamora, provincia de Buenos Aires. Fue ordenado sacerdote en Roma el 29 de junio de 1975 por Pablo VI.

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