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Sábado 15 de Abril de 2017

El Papa pidió perdón a Cristo por los escándalos de la Iglesia en el Vía Crucis de Roma

Francisco también recordó el sufrimiento de los refugiados, migrantes y víctimas de la guerra. El Coliseo estuvo blindado por temores a un ataque.

El Papa Francisco recordó ayer durante la tradicional procesión del Vía Crucis, que se celebra en el Coliseo romano, el sufrimiento de refugiados, migrantes y víctimas de la guerra y pidió perdón a Jesucristo por los escándalos de la Iglesia católica.

   "También este año llegamos a tí con la vista baja llena de vergüenza y con el corazón lleno de esperanza. Vergüenza por todas esas imágenes de desolación, destrucción y naufragios que se volvieron cosas de todos los días en nuestra vida", dijo el Papa Francisco ante 20.000 fieles al fin de la procesión.

   "Vergüenza por la sangre de los inocentes que derraman todos los días mujeres, niños, migrantes y personas que son perseguidas por el color de su piel o por su origen étnico y social y su creencia en tí", añadió.

   En referencia a los escándalos del Vaticano, pidió perdón para todos los sacerdotes que fallaron en sus obligaciones. "Hemos escandalizado y herido tu cuerpo, a la Iglesia, y olvidado nuestro primer amor, nuestro entusiasmo inicial y nuestra total entrega, permitiendo a nuestros corazones y a nuestra dedicación oxidarse".

   Con el Vía Crucis se trata de replicar las 14 escalas que, según la Iglesia católica, realizó Jesucristo antes de ser crucificado. Comienza en la Via dei Fori Imperiali, la avenida que lleva al Coliseo.

   Decenas de miles de personas asistieron a los actos, muchas de ellos portando velas.

   La procesión comenzó poco después de las 21 hora local (16 de Argentina), pero debido a los temores a posibles actos terroristas el Coliseo estuvo cerrado a visitantes desde horas antes para permitir a la policía revisarlo con artificieros, perros y otros equipos especiales. Los accesos al Coliseo tuvieron diques de cemento para evitar ataques con camiones contra la multitud.

   "La hora ha llegado. El caminar de Jesús por los caminos polvorientos de Galilea y Judea al encuentro de los que sufren en su cuerpo y en su corazón, empujado por la urgencia de anunciar el Reino, ese caminar suyo termina hoy, aquí, en la colina del Gólgota", iniciaron las meditaciones preparadas por la biblista francesa Anne-Marie Pelletier, la primera mujer en hacerlo en el pontificado de Jorge Bergoglio, y la cuarta en la historia.

   El Papa llegó al Coliseo poco antes de las 21, donde fue recibido por la alcaldesa romana, Virginia Raggi, en medio de otras medidas que incluyeron el cierre de estaciones de subte cercanas, la vigilancia aérea y la multiplicación de los camiones del Ejército.

   Entre los portadores de la cruz figuraron católicos de Egipto, Portugal y Colombia, países que Francisco tiene previsto visitar este año.

   El Pontífice argentino, de 80 años, no participó de la ceremonia caminando, sino que siguió la procesión desde un podio.

   "Y justamente debajo de la cruz transcurre nuestro mundo con todas sus caídas, con sus dolores, con sus llamados de ayuda y sus levantamientos. Con todo lo que hoy grita a Dios desde los territorios de sufrimiento y guerra, en las familias desgarradas, en las cárceles, en los barcos repletos de refugiados", dijo al inicio de las meditaciones del Vía Crucis. Muchos de los textos fueron escritos por la teóloga francesa Anne-Marie Pelletier.

   Peregrinos de todas partes del mundo participaron ayer en las procesiones de Viernes Santo que recorren las calles de la Ciudad Vieja de Jerusalén y que reconstruyen el calvario de Jesucristo y su crucifixión, según la tradición cristiana.

   Previamente, miles de personas participan en las procesiones en la conocida como la Via Dolorosa de Jerusalén, en una de las principales celebraciones de la Semana Santa cristiana.

   Muchos peregrinos cargaban también con una cruz de madera para sentir el sufrimiento de Jesucristo hasta hacia la iglesia del Santo Sepulcro, donde, según la fe cristiana, fue crucificado, murió, fue enterrado y resucitó. La resurrección se celebra el domingo de Pascua.

   Este año por primera vez en mucho tiempo los cristianos protestantes, católicos y ortodoxos celebran la Pascua a la vez. También comienza esta semana la Pascua judía, la Pesaj, en la que los judíos recuerdan el éxodo de su pueblo de Israel a Egipto.

   El Ministerio de Turismo israelí espera estos días la visita de 79.500 peregrinos cristianos y 78.500 judíos de otros países. También allí se aumentó la custodia.

   También se realizaron procesiones en muchas partes de España. En la de Sevilla se registraron incidentes: resultaron heridas 17 personas cuando algunas personas lanzaron a propósito gritos de advertencia en medio de la multitud, lo que generó pánico. Ocho sospechosos fueron detenidos.

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