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Sábado 18 de Febrero de 2017

El día que Juan Pablo II lo retó ante el mundo

Poeta, sacerdote, teólogo y también político, Ernesto Cardenal es una referencia para el pensamiento de izquierda de América Latina.

Poeta, sacerdote, teólogo y también político, Ernesto Cardenal es una referencia para el pensamiento de izquierda de América Latina. Desde 1971 en que visitó en que viajó a Chile para entrevistarse con el entonces presidente Salvador Allende, la figura del intelectual se fue fundiendo con la del militante revolucionario comprometido. Colaborador del sandinismo en la lucha contra el régimen de Anastasio Somoza, asumió como ministro de Cultura el mismo día de la victoria de la Revolución Nicaragüense, 19 de julio de 1979.

Respetado y hasta reverenciado por los pensadores de izquierda, desde Brasil a Cuba y desde Argentina a Venezuela, Cardenal ganó fama mundial cuando el Papa Juan Pablo II, durante su visita oficial a Nicaragua en 1983, lo increpó severamente ante las cámaras de televisión que transmitían a todo el planeta. Él —Cardenal— se había quitado reverentemente la boina y doblado las rodillas para besarle el anillo cuando recibió la amonestación por formar parte de un gobierno siendo sacerdote.

El 4 de febrero de 1984 —en el marco de la Guerra fría y cinco años antes de la caída del Muro de Berlín—, Juan Pablo II lo suspendió del ejercicio del sacerdocio junto a su hermano, Fernando Cardenal, Miguel D'Escoto y Edgard Parrales, debido a su adscripción a la teología de la liberación.

Cardenal abandonó el Frente Sandinista en 1994, en protesta contra la dirección de Daniel Ortega, y más tarde dio su apoyo moral al Movimiento Renovador Sandinista (MRS) y a la Alianza Partido MRS durante las elecciones de 2006, al igual que otros destacados literatos nicaragüenses como Gioconda Belli y Sergio Ramírez.

En mayo de 2005 fue nominado al Premio Nobel de Literatura. Dos meses más tarde, participó en la inauguración de Telesur, junto a Danny Glover, Eduardo Galeano, Pino Solanas y Adolfo Pérez Esquivel.

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