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Sábado 22 de Julio de 2017

"El bigote y la melena de Dalí estaban intactos", dijo un forense que los exhumó

El pintor catalán muerto hace 28 años fue retirado de su tumba. Los médicos extrajeron restos para lograr un ADN que defina un juicio por filiación

teatro-museo. Turistas visitan la tumba de Dalí, ayer, donde el célebre artista ya estaba sepultado nuevamente.

Con el bigote intacto y colocado "a las diez y diez", tal como ordenó antes de morir hace 28 años, el famoso pintor español Salvador Dalí fue exhumado para responder a una demanda de paternidad presentada por la pitonisa Pilar Abel.

Durante casi cuatro horas y a puerta cerrada (el operativo fue desde las 20 hasta la 0,40), los peritos trabajaron la noche del jueves en la tumba del pintor surrealista, enterrado en el Teatro-Museo de Figueras, la localidad catalana donde nacieron tanto él como la demandante.

El único escollo que requirió más tiempo de lo previsto para ser solucionado fue el abrir la plancha de zinc que dentro del ataúd aislaba los despojos de Dalí.

De su cuerpo embalsamado extrajeron pelo, uñas y dos huesos largos, para obtener un ADN que será cotejado con el de Pilar Abel, de 61 años, en el Instituto de Toxicología y Ciencias Forenses de Madrid.

Si ésta demuestra su filiación podrá reclamar una cuarta parte de la herencia de Dalí, que actualmente pertenece en su totalidad al Estado español y está "muy documentada", según Miguel Domenech, quien fue abogado del artista.

Lo más sorprendente sin embargo fue que al retirar la lápida de tonelada y media que tapa la tumba, los forenses se encontraron con que el pintor conservaba intacto su famoso bigote.

"Me quedé absolutamente asombrado, fue como un milagro", dijo Narcís Bardalet, el forense que embalsamó al artista en 1989 y asistió "emocionado" a la operación.

Al levantar el pañuelo de seda blanca que cubría su rostro, según explicó, "apareció el bigote marcando las diez y diez, tal como yo siempre he dicho, y la melena intacta. Es decir, podía ver a Salvador Dalí Domènech con su bigote a las diez y diez y su melena" característica.

Para evitar que se filtraran imágenes del cuerpo de Dalí, la Justicia ordenó que se confiscaran teléfonos móviles y cualquier otro aparato que pudiera registrar el acontecimiento. Las acciones se llevaron a cabo bajo dos tiendas, una encima del sarcófago y la otra sobre la zona en la que trabajaron los forenses.

El ataúd de Dalí fue abierto a las 22,20 y volvió a ser sellado a las 23,40, según relató Lluís Peñuelas, secretario general de la Fundación Gala-Salvador Dalí: "La losa fue levantada con dos vigas y poleas. Así se accedió al interior de la tumba. El ataúd estaba en perfectas condiciones. Se levantó a superficie sin incidentes y se movió a la zona de forenses".

Peñuelas criticó la exhumación como "casi un acto de violencia contra la persona difunta", pero según él se llevó a cabo sin incidentes, "preservando la intimidad de Salvador Dalí" y "el patrimonio del museo".

"Todo el material será devuelto a la Fundación. La Fundación reabrirá la tumba en un acto privado para restaurar la integridad del cuerpo de Salvador Dalí", explicó Peñuelas.

La Fundación Dalí, que gestiona el patrimonio del maestro surrealista, extremó las condiciones de seguridad para la exhumación. Así, supervisó la carpa montada sobre la tumba y también se aseguró de que nadie pudiera tomar fotos desde el exterior.

La Fundación Dalí protestó por la medida de la Justicia

Los representantes de la fundación que gestiona el legado del pintor catalán amenazaron ayer con emprender acciones legales si la prueba de paternidad que originó la polémica medida no le da la razón a la demandante.

    "La resolución judicial que acordó la exhumación no está motivada y ni tiene ningún fundamento", remarcó el gerente de la Fundación Gala Salvador Dalí, Joan Manuel Sevillano, en conferencia de prensa apenas unas horas después de que los restos del artista fueran desenterrados y vueltos a sepultar el Teatro-Museo Dalí, en Figueras, Girona.

    La Fundación Gala-Dalí dejó claro su malestar por la exhumación, al calificarla de "acto de violencia" e "invasivo", y advirtió que se reserva el derecho a emprender acciones legales tanto contra la demandante, Pilar Abel Martínez, quien dice ser hija del pintor, como contra el juzgado de Instrucción número 11 de Madrid, que ordenó la prueba de ADN.

    "No hay ningún indicio de que la pretensión de la demandante tenga algún fundamento, ya que lo único que ha aportado es una manifestación notarial de una señora que dice ser amiga de la madre, afirmando que ésta le dijo que el padre de su hija era Salvador Dalí", indicó Sevillano.

    Por su parte, el abogado de la fundación, Albert Segura, apuntó que al tratarse de "un acto tan agresivo contra la memoria de un difunto sin que haya indicios suficientes", reclamarán "un error judicial para ver si hay posibilidad de una compensación patrimonial".

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