Masacre en Hurlingham
Martes 07 de Febrero de 2017

El bebé de una mujer herida por el asesino recibió un balazo y nació muerto

Una bala impactó a una mamá, ahora en grave estado, e hirió a un feto de nueve meses de gestación que los médicos no pudieron salvar.

Los médicos del Hospital Posadas que recibieron a tres de los heridos por el múltiple homicida de Hurlingham, aseguraron que el bebé de nueve meses que llevaba en el vientre una de las víctimas recibió un balazo que lo atravesó y nació muerto.

   Uno de los tres balazos que recibió Mónica Beatríz Lloret, de 35 años, "perforó el útero e hirió mortalmente al feto, quien presentaba orificio de entrada y salida del proyectil", señaló el parte médico.

   Lloret tenía previsto un parto por cesárea, para dar a luz a Mateo, (así se iba a llamar el bebé) esta semana.

   Los facultativos explicaron que Lloret ingresó con tres heridas de arma de fuego: una en el tórax, una en el abdomen y la última en una de sus piernas.

   "Se le realizó cesárea de urgencia", apuntó el parte médico, en el cual luego se explicó que "actualmente la paciente se encuentra en terapia intensiva, con inestabilidad hemodinámica. Su pronóstico es reservado".

   Otra de las víctimas es una hija de 12 años de Mónica Lloret, quien también ingresó al Hospital Posadas con tres heridas de bala en sus piernas aunque se encuentra fuera de peligro.

   "La paciente se encuentra internada en sala general de pediatría y se le están realizando todos los estudios para determinar eventuales complicaciones de mediano plazo", dice el parte médico.

    Respecto a la tercera paciente que recibió ese centro asistencial, se trata de Juana Paiva (55), quien recibió múltiples heridas de arma de fuego en el tórax y en el abdomen y finalmente falleció.

    "Fue estabilizada en el shock room de guardia de adultos donde sufrió tres episodios de paros cardiorespiratorio de los que fue reanimada y derivada rápidamente a cirugía para intentar resolver las lesiones internas. Esta paciente falleció luego de aproximadamente tres horas de su ingreso", señalaron los médicos.

   Otra de las víctimas de la masacre de Hurlingham, llamada Cinthia López, recibió tres balazos pero fue trasladada a otro centro asistencial.

   

Huérfanos.


El episodio dejó un terrible saldo de cinco niños que quedaron huérfanos. Además de sus padres, todos ellos perdieron también a su abuela, Juana Paiva —madre de Romina Maguna, de aproximadamente 60 años— quien recibió múltiples heridas de bala en su torax y abdomen, y murió tres horas después en el Hospital Posadas.

19 disparos.    

Diego Loscalzo, el autor de la masacre, efectuó al menos 19 disparos con la pistola reglamentaria de su mujer, lo que significa que tuvo que recargar la pistola Bersa Thunder Pro, calibre 9 milímetros. Dicho arma se utiliza con cargadores con una capacidad máxima de 17 proyectiles.

    En la primera escena del crimen, la casa de William Morris donde vivía la pareja, se secuestraron 12 vainas servidas en un pasillo de la cocina comedor, donde fueron asesinadas Romina Maguna (36) y su hermana Vanesa Gisele (38), además de cinco proyectiles.

    En otro sector de la misma vivienda, una especie de porche, también fue asesinado Darío Daniel Díaz (33), pareja de Vanesa.

    Mientras que en el segundo lugar del hecho, en la vecina Villa Tesei, los peritos secuestraron seis vainas sobre la calzada y la vereda, y una séptima en el asiento trasero de un Renault 19. En este lugar cayeron muertos Juana Paiva (55), la madre de Romina y Vanesa y cuyo cadáver se halló sobre la calzada; y José Maguna (34), el tercer hijo de la mujer y hermano de las otras dos víctimas.

    Mateo, el bebé en gestación y su mamá, Mónica Lloret, resultaron heridos el segundo ataque en Villa Tessei.

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