Informe de la ONU
Sábado 30 de Julio de 2016

Conflictos armados dejan sin comida a 56 millones de personas

La FAO advierte que los residentes de 17 países en guerra están en emergencia alimentaria. La situación comprende a los refugiados.

La ONU denunció ayer que más de 56 millones de personas que viven en 17 países inmersos en conflictos armados se encuentran en una situación de emergencia alimentaria, en un informe presentado ante el Consejo de Seguridad en Roma.

El reporte elaborado por la Organización de la ONU para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y el Programa Mundial de Alimentos (PMA) advirtió que esta situación "dificulta los esfuerzos globales para erradicar la malnutrición" en el mundo.

En un comunicado conjunto, las dos agencias especializadas con sede en la capital italiana advirtieron que en 17 países más de 56 millones de personas sufren altos niveles de hambre, de acuerdo con la escala integrada que se utiliza para clasificar las fases de la seguridad alimentaria (IPC) y otros análisis.

El deterioro de la situación es particularmente preocupante en Yemen, Siria, Sudán del Sur, Burundi y la cuenca del lago Chad, una zona fronteriza entre Camerún, Chad, Níger y Nigeria, según el informe.

Alrededor de la mitad de la población yemení, 14 millones de personas, padecen una crisis o emergencia por el hambre, mientras que en Siria 8,7 millones de personas (37 por ciento de la población anterior a la guerra) necesitan con urgencia ayuda alimentaria, lo mismo que 4,8 millones de personas en Sudán del Sur (un 40 por ciento de la población).

La ONU mostró su preocupación por esos dos últimos países debido al deterioro progresivo que han sufrido en 2016 según se fueron prolongando los conflictos.

La organización también alertó que la violencia del grupo yihadista nigeriano Boko Haram ha triplicado el número de desplazados en los últimos dos años en la región del lago Chad, lo que elevó los niveles de hambre y malnutrición.

En países que están saliendo de largos periodos de guerra civil como Colombia, millones de personas siguen sufriendo un alto grado de inseguridad alimentaria.

En otras zonas, aunque el número absoluto de hambrientos sea más bajo, estos representan un alto porcentaje de la población, como ocurre en Burundi (con el 23 por ciento), Haití (19 por ciento) o la República Centroafricana (50 por ciento).

Además, se calcula que el 89 por ciento de todos los refugiados sirios que actualmente viven en el Líbano requieren ayuda alimentaria urgente.

Otros países donde el conflicto ha afectado de modo significativo la seguridad alimentaria son la República Democrática del Congo, Guinea Bissau, Costa de Marfil, Liberia, Mali, Somalia, Sudán, Irak y Afganistán.

La FAO y el PMA destacaron que el conflicto es una de las principales causas del hambre, ya que destruye los cultivos, el ganado y la infraestructura agrícola, bloquea los mercados y fuerza los desplazamientos.

Asimismo daña el capital humano, contribuye al contagio de enfermedades y dificulta el acceso de gobiernos y organizaciones humanitarias a la población afectada, entre otras cosas.

Según las últimas estimaciones, aproximadamente la mitad de los pobres del planeta vive en países caracterizados por el conflicto y la violencia que generan un fatal círculo vicioso: los enfrentamientos no permiten la generación de alimentos y los fondos que se disponen se destinan a armamento.

Comentarios