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Sábado 22 de Abril de 2017

Condena de cuatro años para García Aliverti por matar a un ciclista

El hijo de Eduardo Aliverti seguirá en libertad hasta tanto se resuelva la apelación. El homicidio ocurrió en 2013 en la Panamericana.

El periodista y locutor Pablo García Aliverti fue condenado ayer a la tarde a la pena de cuatro años de prisión por el delito de homicidio culposo agravado y la inhabilitación por ocho años para conducir, y aunque se trata de una sanción de cumplimiento efectivo seguirá en libertad hasta que la condena no quede firme, ya que su abogado defensor adelantó que apelará el fallo.

García Aliverti, hijo del locutor Eduardo Aliverti, fue declarado culpable de haber matado al vigilador Reinaldo Rodas en la madrugada del 16 de febrero de 2013, a quien atropelló con su Peugeot 504 mientras el hombre circulaba en bicicleta por la ruta Panamericana.

A las 14, media hora después de lo previsto, el Tribunal Oral en lo Criminial número 6 de San Isidro dio a conocer su sentencia en la que, por unanimidad, dio por probada la responsabilidad de García y también que manejaba con tres veces más de alcohol en sangre que lo permitido.

De todos modos, los jueces votaron divididos el monto de la condena. Tanto la presidenta del Tribunal, María Angélica Etcheverry, como Federico Tuya, condenaron a García a cuatro años, lo mismo que había pedido la fiscalía. En cambio, en minoría quedó la jueza Débora Ramírez, quien pidió tres años de prisión condicional y sostuvo que García podría ser beneficiado con un sistema de arresto domiciliario "porque sino lo contaminamos".

En la lectura de la sentencia, el Tribunal se ocupó de dejar en claro que ninguna de las dos querellas pidieron prisión efectiva para García pese a que al apelarse el fallo el condenado permanecerá en libertad hasta que se resuelva su situación. Ambas querellas, la de la viuda y la de los hermanos de la víctima fueron divididas aunque pidieron la misma pena, 15 años de prisión y el delito de homicidio simple.

Catalina Ramírez, la viuda de la víctima, no quedó conforme: "Estoy contenta en parte, porque fue condenado, pero yo esperaba que le dieran más años".

El fallo también enojó a la defensa. "Es realmente incomprensible, me decepcionó mucho la actuación del tribunal, se dejaron llevar por el clamor popular y la presión de los medios, por eso aclararon que ellos no tuvieron que ver con que Pablo siga libre", dijo Adrián Albor, abogado defensor de García.

Tanto por el peso del apellido Aliverti, como por la forma en que sucedieron los hechos, la causa tuvo desde el comienzo la atención de la prensa y para la lectura de la sentencia el Tribunal tuvo que pedir una sala especial en los Tribunales de San Isidro donde pudieran entrar todos los periodistas.

Los jueces tomaron en cuenta como atenuante que Rodas circulaba en bicicleta por la Panamericana --algo que está prohibido-- sin luces refractarias, ni casco ni espejo retrovisor, cuestiones que "contribuyeron a crear la situación de peligro que si bien no le quita ilicitud a quien, ebrio, lo embistió, no puede permanecer indiferente a las circunstancias del hecho".

Aquella madrugada de 2013, Rodas, un vigilador del country Mapuche, se dirigía a su trabajo en bicicleta, cuando fue atropellado por García. Su cuerpo atravesó el parabrisas y quedó con la cabeza en el asiento del acompañante y las piernas atoradas entre el capot y la palanca de cambios.

García manejó 17 kilómetros, 21 minutos en total, con el cuerpo del hombre en esa posición y sólo se detuvo al llegar a una estación de peaje.

Los únicos que ayer parecieron quedar conformes con la sentencia fueron los dos abogados de las querellas. "Yo estoy conforme, el tribunal le dio lo que había pedido la fiscal, y para estos casos, una pena de cumplimiento efectivo es un logro. García va a pasar cuatro años preso, yo no quisiera estar en su lugar" dijo Alberto Fernández, abogado de la viuda.

Aunque todavía falta la apelación, lo cierto es que hasta el abogado defensor cree que la suerte de García está echada: "Pablo está mal, la verdad es que en el 80 por ciento de los casos que llegan a Casación se ratifica la sentencia". Con el pelo rapado hasta la coronilla y vestido por completo de color gris, García ingresó solo a la sala a las 13,20. La única persona era Catalina Ramírez, la viuda.

"Yo siempre llego antes porque no me lo quiero cruzar", había susurrado la mujer apenas llegó.


Garavano

El ministro de Justicia de la Nación, Germán Garavano, cuestionó que el condenado siga en libertad. "Cuando un tribunal con tres jueces condena a una persona a ir a la cárcel, no es una pena en suspenso, esa pena se debería empezar a cumplir en ese mismo momento", dijo. El funcionario macrista.sostuvo que con la condena "el principio de inocencia se termina" y lamentó que haya "una jurisprudencia muy extendida a favor de los imputados".

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