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Viernes 30 de Diciembre de 2016

Absolvieron a una mujer boliviana acusada de haber matado a su esposo

El Tribunal de Casación bonaerense absolvió ayer a una mujer boliviana, quechua parlante, que había sido condenada a prisión perpetua por el crimen de su marido en 2010, tras objetar el fallo de primera instancia y asegurar que la imputada fue "discriminada" durante el proceso penal, ya que no sabía hablar castellano y sólo es expresaba en quechua.

El Tribunal de Casación bonaerense absolvió ayer a una mujer boliviana, quechua parlante, que había sido condenada a prisión perpetua por el crimen de su marido en 2010, tras objetar el fallo de primera instancia y asegurar que la imputada fue "discriminada" durante el proceso penal, ya que no sabía hablar castellano y sólo es expresaba en quechua.

El fallo de la Sala VI, al que accedió DyN, benefició a Reyna Maraz Berjarano, de 28 años, quien había sido condenada el 28 de octubre de 2014 por el Tribunal Oral en lo Criminal 1 de Quilmes como coautora del delito de "homicidio doblemente agravado" contra su esposo Limber Santos Villca.

Los jueces de Casación Ricardo Maidana y Mario Kohan repasaron los principales puntos del fallo del TOC 1 y rechazaron la hipótesis planteada, que consideró que Maraz Berjarano junto a otro hombre, identificado como Tito Villca, quien falleció en la cárcel antes del juicio, asesinaron a Santos Villca.

Según el fallo de primera instancia, ambos mataron a la víctima entre la noche del 13 de noviembre de 2010 y las primeras del día siguiente estrangulándolo con "una toalla" mientras dormía en una pieza que compartía con su concubina y sus dos hijos, en un edificio de Florencio Varela donde funcionaba un horno de ladrillos.

Los agresores, siempre según la sentencia del TOC 1, robaron el dinero que la víctima tenía para pagar una deuda y dos celulares, luego enterraron el cadáver en un basural.

La hipótesis del crimen fue duramente cuestionada por los jueces de Casación, quienes consideraron que "del análisis de las pruebas producidas en la causa e invocadas por el Tribunal se desprenden contradicciones innumerables, profundas, y graves que no permiten fundamentar la certeza".

Los jueces pusieron de relieve que Maraz Bejarano había llegado un año antes del crimen a la Argentina y no sabía hablar castellano.

En ese sentido, recordaron que la mujer tuvo serias dificultades para comunicarse en su lengua originaria durante la instrucción penal mientras estuvo privada de su libertad, y que estuvo sin un intérprete designado formalmente desde el 20 de noviembre de 2010 hasta el 5 de septiembre de 2013.

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