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Lunes 31 de Julio de 2017

Tres mil kilómetros de vuelos sobre el mar para rescatar a un militar en la Antártida

El suboficial segundo electricista Héctor Ariel Bulacio, de 38 años, se accidentó hace una semana al caer en una grieta mientras andaba en snowboard.

Los pilotos de la Fuerza Aérea que evacuaron a un marino herido en la base antártica Orcadas recorrieron el sábado cerca de tres mil kilómetros sobre el mar en condiciones climáticas extremas, y hasta aterrizaron sobre un glaciar, para completar en ocho horas el traslado del militar con ambas piernas fracturadas hasta la ciudad de Ushuaia, detalló hoy el contralmirante Germán Arbizu, comandante del Área Naval Austral,
Arbizu, también jefe de la Base Naval Ushuaia, explicó que un avión Twin Otter voló 720 kilómetros —similar a la distancia entre Buenos Aires y Córdoba—, desde la Base Marambio hasta la isla Laurie, donde está la Base Orcadas, y tras anevizar "por primera vez en la historia" en una pista improvisada, regresó a Marambio con el suboficial segundo electricista Héctor Ariel Bulacio, de 38 años, quien una semana antes había caído en una grieta mientras andaba en snowboard.
Después, en el mismo avión Hércules que los había trasladado, los pilotos expertos que comandaron el Twin Otter, Gastón Valussi y Pablo Biolatto, efectuaron el cruce de 1.230 kilómetros entre Marambio y la capital fueguina —equivalente a la distancia entre Buenos Aires y Bariloche—, donde una ambulancia de alta complejidad demoró "un minuto y medio" en salir del aeropuerto rumbo al Hospital Regional, en donde compensaron y operaron a Bulacio.
"Nueve horas después de arribar a Ushuaia, un paciente que fue evacuado en estado crítico por la pérdida de sangre y por otras complicaciones médicas derivadas de la fractura expuesta en su pierna derecha, ya estaba viendo televisión en una habitación del hospital", afirmó Arbizu esta tarde en conferencia de prensa.
El jefe militar destacó "no solamente el virtuosismo de los pilotos" sino "el profesionalismo y la coordinación con que actuaron todas las fuerzas intervinientes en el operativo".
"Nos tiene que dar orgullo, no el accidente que fue una fatalidad, sino que en el contexto internacional mostramos la capacidad de recuperar a nuestra gente en el lugar donde sea", afirmó.
Junto al Comandante Naval Antártico, capitán de navío Pablo Luis Fal, Arbizu remarcó además el trabajo de coordinación médica entre los hospitales navales y el de Ushuaia.
"Los médicos no solo pudieron elaborar un diagnóstico a distancia, cuando lo ocurrido había sobrepasado la complejidad de la enfermería de Orcadas, sino que pudieron contener a una persona que estaba en situación de aislamiento y en un sitio de muy difícil acceso en invierno", destacó.
El jefe de la Base Naval Ushuaia precisó que para el operativo de evacuación sanitaria se utilizó el principio de "redundancia coordinada", consistente en el uso de dos formas de transporte diferentes para asegurarse el funcionamiento de al menos una de ellas.
Es por eso que el aviso ARA "Islas Malvinas", con 50 tripulantes a bordo, incluidos médicos cirujanos, había zarpado de la capital fueguina tres días antes y estaba en condiciones de atravesar la barrera de hielo que rodea a la isla Laurie en invierno y efectuar el rescate por vía marítima, si las condiciones meteorológicas impedían el aterrizaje del avión en la superficie irregular del glaciar adyacente a la Base Orcadas.
Esa opción se consideraba complementaria para evitarle al herido los tres días de viaje a Ushuaia soportando un temporal de viento que azota la zona y que genera olas de más de diez metros de altura, detalló el militar.
"Había una ventana climática de pocas horas para aterrizar donde nunca se había hecho y el comandante de la aeronave lo hizo en el primer intento. Había un argentino en emergencia y la Fuerza Aérea puso toda la carne en el asador", graficó Arbizu.
La Armada confirmó que Bulacio se accidentó mientras practicaba snowboard en un día de esparcimiento para los 17 integrantes permanentes de la base antártica.
"El snowboard suena muy fashion pero es un medio idóneo para poder bajar de una montaña. En la isla, las cumbres van de norte a sur y el desplazamiento es de este a oeste, por lo que muchas veces no queda otra posibilidad que escalar y esquiar para poder cumplir con distintas tareas. El accidente fue en tiempo de esparcimiento pero pudo ocurrir por otros motivos de igual forma", explicó el jefe militar.

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