Información general
Martes 04 de Abril de 2017

Participó en un concurso de comer rosquitas y murió atragantado con una de 225 gramos

Debía comerla en menos de 80 segundos para obtenerla gratis.

Un hombre que intentaba comer una rosquita glaseada de media libra (unos 225 gramos) en 80 segundos, como parte del desafío en una tienda de donas en Denver, murió al asfixiarse con la comida. La víctima es una de dos personas que fallecieron en ese tipo de concursos durante el fin de semana.
Travis Malouff, de 42 años, falleció por asfixia ayer por la mañana, debido a una obstrucción de las vías respiratorias, de acuerdo con el informe del forense.
Los triunfadores obtendrían la rosquita sin costo alguno, así como un pin que los identificaba como ganadores del reto, mismo que Voodoo Doughnuts indicó que suspendería, de acuerdo a un comunicado proporcionado a la televisora de Denver KUSA-TV.
El canal fue el primero en reportar el deceso de Malouff, que ocurrió el mismo día en que murió Caitlin Nelson, de 20 años, quien había participado en un concurso de comer panqueques en la Universidad del Sagrado Corazón en Hartford, Connecticut.
En Denver, la testigo Julia Edelstein dijo que había un ambiente festivo mientras hacía fila en Voodoo Doughnuts, un comercio con sede en Portland, Oregon, y reconocido por su repostería colorida y creativa, con un precio aproximado de 3 dólares por pieza.
Las personas que esperaban para comprar una rosquita cerca de la hora del cierre cantaban y bailaban al ritmo de la música del local. En eso Edelstein escuchó que un empleado anunció el concurso: "Vamos a darles un fuerte aplauso".
Malouff partió la dona por la mitad y comenzó a comerla, caminando con mirada de determinación, narró Edelstein. El empleado anunció el tiempo transcurrido: 30 segundos. Malouff tomó un trago de agua, dio otra mordida y luego se agachó sobre el mostrador para seguir comiendo, dijo la testigo.
"Ver a alguien participar en un concurso de comida, parece que están angustiados", dijo. "Todo el evento parece estresante. Nadie se dio cuenta de lo que sucedía".
Malouff todavía tenía en la mano un pedazo de rosquita cuando se alejó del mostrador, con el rostro morado, y colapsó. Dos clientes evitaron su caída e intentaron ayudarlo desesperadamente hasta que llegaron los paramédicos.
Malouff fue declarado muerto en el lugar, de acuerdo con la policía y la oficina del forense.

Comentarios