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Jueves 10 de Agosto de 2017

Anunciaba por Airbnb un alojamiento a muy módico precio y resultó ser una casa rodante

La Guardia Municipal desbarató el negocio del anunciante, quien ya había brindado sus servicios a numerosos turistas.

La Guardia Municipal de San Sebastián detuvo e inició acciones legales contra un hombre que, a módicos precios, ofrecía alojamiento barato a través de la Airbnb, un portal de alquileres de departamentos. SIn embargo, el lugar de hospedaje terminaba siendo un motorhome.
Un particular publicitaba a través de Airbnb -el portal ya eliminó el anuncio- un motorhome blanco, modelo 2003, que se encontraba estacionada bajo la autopista AP-8 de esa ciudad vasca.
"Es un espacio más sensible y minimalista. Ahí está su gracia".
El responsable del anuncio, quien responde al nombre de Joxe Mari, describía el habitáculo como "un espacio sencillo" y que "no cumple con todos los lujos de una casa normal". "Es un espacio más sensible y minimalista. Ahí está su gracia", señalaba Joxe, electricista de profesión según su perfil en Airbnb.
Al legar varios efectivos de la Guardia Municipal comprobaron que en su interior había una pareja de asturianos durmiendo y procedieron a abrir un sumario por el incumplimiento de un artículo de la Ordenanza de Civismo de la ciudad que prohíbe acampar, colocar tiendas de campaña o utilizar vehículos para tal efecto en la vía pública (incluso en terrenos privados) y que podría acarrear multas de entre 50 euros y 200 euros.
Además, los guardias municipales confirmaron que el propietario de la casa rodante había alquilado el vehículo a esta pareja de turistas por 70 euros la noche.
Al dueño del vehículo se le labraron actas por haber puesto en marcha una actividad económica sin la correspondiente licencia de actividad y por su consiguiente ilegalidad. Fuentes municipales indicaron que la sanción que deberá afrontar será muy superior a la de la pareja de turistas.
El motorhome podía alojar, según su propietario, hasta tres huéspedes, aunque disponía, siempre según el dueño, de cuatro camas: dos literas, una cama colocada encima de la cabina y una mesa de comedor "convertible en cama de matrimonio".
Joxe Mari destacaba tanto la localización del vehículo como su precio por noche: 20 euros, una persona; 30 euros, dos personas; 45 euros, tres personas.
El alojamiento de Joxe Mari contaba, según el anuncio, con agua, luz y gas, así como con un inodoro y un lavabo. También incluía una ducha. Y junto a la información básica de la casa rodante, el propietario compartía un listado de normas y consejos. Solicitaba utilizar los elementos del vehículo "con cabeza y delicadeza". En cuanto al calor que uno pueda pasar dentro del vehículo, se recomendaba "abrir suavemente" las claraboyas del techo. "Por el precio, se aconseja que traigan sábanas o una bolsa de dormir", puntualizaba Joxe Mari, registrado en Airbnb desde octubre de 2015.

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