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Jueves 27 de Abril de 2017

Absolvieron a una cordobesa que confesó que asesinó y descuartizó a su esposo

La mujer dijo que cometió el crimen porque su pareja era alcoholica y violenta. El cuerpo del hombre nunca fue encontrado.

Una mujer que admitió haber asesinado y descuartizado a su esposo, porque era alcohólico y violento, fue absuelta en un juicio oral al que fue sometida en Córdoba, informaron hoy fuentes judiciales.
Se trata de Karina Lidia Signoretta (44), quien fue juzgada por la Cámara Criminal y Correccional de Cruz del Eje, que por fallo unánime la dejó libre en el debate que duró seis meses por el "homicidio agravado" de Rubén "Ruly" Cuello (36).
Fuentes judiciales informaron que los fundamentos de la decisión de los jueces Angel Andreu, Nancy Ruth Menehem y Rogelio Mar Archilla se darán a conocer el 10 de mayo a las 12.
Durante los alegatos, la fiscal de cámara Haydée Gersicich había solicitado 13 años de cárcel para la mujer ya que "hay una preocupación por los hombres muertos por mujeres".
"Ni una persona menos; Signoretta no ha actuado en legítima defensa, sino con una gran frialdad", aseguró la representante del Ministerio Público.
En tanto, el abogado defensor Francisco Lavisse argumentó que Cuello era alcohólico y violento con Signoretta, por lo que solicitó su absolución.
La investigación por la desaparición de Cuello comenzó en marzo de 2011 cuando un hermano del hombre denunció el caso en la Fiscalía de Instrucción de Cosquín.
Cinco meses después de aquella denuncia, en agosto de 2011, Signoretta se presentó en la sede judicial para dar su versión del hecho.
La mujer vivía con Cuello en una pequeña vivienda con corrales en la zona rural de Biatet Massé, donde tenían como medio de vida el faenamiento de animales de granja, como cerdos y corderos, para su venta.
En aquella ocasión, la ahora absuelta admitió que el 12 de marzo de 2011 le disparó a Cuello con una carabina calibre .22 cuando el hombre estaba recostado en su cama.
Tras el crimen, la mujer lo descuartizó con una sierra y colocó los restos en bolsas de consorcio, las cuales cargó en una camioneta y luego las arrojó en el lago San Roque.
Signoretta adujo que Cuello era alcohólico y la maltrataba pero después de esa confesión fue imputada de "homicidio agravado por el uso de arma de fuego" y quedó alojada en la Cárcel de Bouwer.
Días después, desde el penal informaron a la Justicia que la mujer estaba embarazada de una niña por lo que le concedieron la prisión domiciliaria hasta que fue excarcelada en 2014.
"Ella nunca quiso decir quién era el padre del bebé que esperaba, lo que abrió la hipótesis fiscal de que habría participado otra persona en el homicidio de Cuello", dijo un vocero judicial.
El cuerpo del hombre nunca fue encontrado y durante el juicio Signoretta no declaró sobre el hecho y sólo dijo: "Pido perdón".

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