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Sábado 19 de Marzo de 2011

Infancia e identidad

 

"Es invariable, siempre lo que más inquieta a los chicos es el tema de los niños apropiados. Hay una identificación inmediata con aquellos que debieron ser sus pares", dice la subdirectora del Museo de la Memoria, Viviana Nardoni.

La referencia la hace no sólo para remitirse a una de las mayores atrocidades de la última dictadura cívico militar como es el asesinato, robo y apropiación de niños, sino además para abordar una problemática que es parte del presente, como es la identidad. Justamente uno de los núcleos temáticos esenciales del Museo es el que se refiere a los niños apropiados y nietos recuperados. "Hablamos aquí con los chicos y jóvenes de la identidad, que es robada, escondida y la posibilidad también de la recuperación", dice Nardoni.

El espacio al que se refiere se llama "Evidencias", ubicado en la planta baja del Museo. Es un trabajo del artista plástico y fotógrafo Norberto Puzzolo, a partir del archivo de imágenes de Abuelas de Plaza de Mayo, que remite al "incesante trabajo de restitución de la identidad de decenas de niños arrebatados a sus familias biológicas por el aparato represivo". También incluye una bella foto sobre la infancia —del mismo autor—, donde decenas de chicos corren en el Bosque de la Memoria.

En realidad toda la muestra permanente está atravesada por distintas narraciones artísticas y literarias. Cada una toma un "núcleo dilemático" sobre el terrorismo de Estado en la Argentina, invitan a la reflexión y son verdaderamente en sí mismas un llamado a los sentidos, por el cuidado estético con el que han sido edificadas.

Para la realización de las mismas fueron convocados reconocidos artistas plásticos como —además de Puzzolo— Dante Taparelli, Daniel García, Graciela Sacco, Julieta Hanono, Federico Fernández Salaffia, Lucrecia Moras y Silvio Moriconi. Trabajaron acompañados por Memoria Abierta y los arquitectos Alejandra Buzaglo y Gonzalo Conte.

Esas intervenciones dieron lugar a las obras como "Memora", que evoca los hechos de violencia cometidos por el Estado a las comunidades de América latina a lo largo de su historia. También los "Pilares de la memoria": son diez columnas con los nombres de las víctimas del terrorismo de Estado. Se suman a la muestra las obras "Queda la palabra", "Lectores", "Reconstrucciones", "Ronda-La ardiente paciencia", "Justicia perseguirás", "Entre nosotros" y "A las víctimas de la espera".

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