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Sábado 13 de Junio de 2015

Incógnitas abiertas tras el cierre de los frentes nacionales

Una parte del juego político para las elecciones de agosto y octubre ya se definió. Fue el pasado miércoles, cuando se inscribieron los frentes electorales.

Una parte del juego político para las elecciones de agosto y octubre ya se definió. Fue el pasado miércoles, cuando se inscribieron los frentes electorales. Y ya no habrá espacio para reconfigurar las alianzas partidarias. Lo que se inscribió no tiene retorno, pero el panorama definitivo no quedó resuelto en ese paso formal, jurídico, imprescindible: restan completar, el próximo día 20, los nombres de los candidatos. Una instancia relevante en la política nacional. Millones de argentinos buscan la cara, el nombre, y eligen. El partido o movimiento político que contiene y propone al candidato, se presume, para muchos no resulta relevante.

En el punto más sensible, la provincia de Buenos Aires, donde se resuelve el 38 por ciento de la elección nacional, el Frente Renovador (FR) que conduce el ganador de 2013, Sergio Massa, no produjo la anunciada "bajada" a la provincia del tigrense, que decidió mantener la candidatura nacional. Sin embargo, la pregunta sobre si está o no todo dicho respecto de la definición de Massa continúa vigente. ¿Y si se baja en el último momento de la candidatura presidencial y se va a la casa?

Las negociaciones eternas del FR con el partido de Mauricio Macri, que no llegaron a nada por ahora, mantienen alguna línea abierta: el PRO le ofrece a Massa cobijarle en sus listas a muchos de los referentes territoriales del FR —aquellos que no migraron— a cambio de que el joven de Tigre se corra de la escena. Y espere otra oportunidad. Massa dijo "competiré por la presidencia", pero esa frase que suena contundente se terminará de perfeccionar cuando las planillas del FR ingresen a la Justicia electoral y lleven el nombre de Sergio Massa en el casillero superior.

Mientras tanto, el FpV oficialista, anotó su frente ya consolidado en media docena de elecciones nacionales, y sin mayores sorpresas. Con un detalle, tal vez a señalar, justamente en el distrito más grande de la Argentina, el partido Nuevo Encuentro, que conduce Martín Sabbatella, se sumó a la alianza del FpV. Todavía muchos recuerdan la elección de 2009, cuando Néstor Kirchner perdió la legislativa bonaerense con Francisco De Narváez, y Sabbatella, ya aliado político de FpV, compitió con lista propia y terminó por "quitarle" a Néstor los puntos necesarios para ganar.

La estrategia del FpV de ofrecer dos candidatos presidenciales para las Paso, Daniel Scioli y Florencio Randazzo, parece inamovible. Después del pedido de "baño de humildad" de la presidenta también muchos aspirantes peronistas a gobernar la provincia desistieron, quedando a estas horas dos o tres pretendientes. En la pública, los dirigentes kirchneristas aseguran que "lo que haga Massa no nos cambia"; sin embargo, ¿qué pasaría con la oferta del FpV si Massa no inscribe su nombre en las presidenciales? y FR termina por aceptar propuesta del PRO —algo humillante— de incorporar al massismo, pero sin Massa.

Algunos dirigentes peronistas de alto rango que ingresan a Olivos y hablan con el círculo más pequeño de la presidenta no descartan que si Massa desaparece de las listas la jugada del kirchnerismo cambie a último momento. Se armaría un escenario de polarización total, ya en las Paso. Allí es dónde germina la hipótesis de colocar a Scioli como candidato único y a Randazzo en la provincia. Y atención con Máximo Kirchner, que como es público está siendo medido como candidato. Y mide de aceptablemente bien a muy bien.

En esa hipótesis, se especula, ¿Máximo vice de Scioli como fórmula única? Sería una mezcla de moderación y kirchnerismo puro, imbatible, especulan algunos. Otra versión, la menos sorpresiva, la más esperable, es que —con Massa candidato o con Massa en la casa— el FpV mantenga las dos propuestas de fórmulas nacionales con Máximo Kirchner jugando su primera gran batalla electoral encabezando la lista de diputados nacionales bonaerense.

La presentación de los frentes electorales también dejó una confirmación: la nueva alianza "progresistas", que llevará a Margarita Stolbizer como candidata presidenta, no estará incorporada a la boleta del Frente Progresista en Santa Fe. La boleta que acordaron los socialistas, radicales, Coalición Cívica y demás partidos del frente que gobierna la bota santafesina se ofrecerá sin candidato a presidente. Dejará ese cuerpo vacante para que los votantes lo completen a gusto, ya sea con Stolbizer o con Macri, que, al cabo, muy posiblemente será el candidato a presidente de al menos dos partidos nacionales que intregran la alianza progresista santafesina: radicales y Coalición Cívica.

De esta manera, el PS no quedará atado a una candidata (Stolbizer) con baja expectativa electoral, y evitará que la vertiente con simpatía macrista —que votó por Hermes Binner en 2011 justamente porque Macri no estaba en la boletas— ahora no se vea obligada a fugar a las listas de diputados y senadores que, esta vez sí, llevarán a Macri como candidato a presidente.

Como era de esperar, a Stolbizer no le gustó nada que su nombre no esté "pegado" a la lista del Frente Progresista santafesino. Para compensarla, los socialistas esperan la crucial elección de mañana, para luego, tal vez, definir a Binner como candidado al Parlasur en el distrito único nacional y así ayudar a traccionar hacia arriba la candidatura de Margarita. La otra opción para Binner, desde ya, será encabezar la lista de senadores nacionales por Santa Fe.

La ruleta está girando, y la pelotita salta de un lugar a otro.

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