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Sábado 07 de Junio de 2014

Incertidumbre sobre las promesas

El anuncio oficial de las obras genera varios interrogantes y algunas experiencias previas empalidecen la credibilidad del mismo, entre otras razones porque del total de las obras anunciadas, en la mayoría de los casos el adquirente y ejecutor de las obras de excavación y alcantarillado es el Comité de Cuenca Castellanos Sur (CS) que, curiosamente, carece de maquinarias y presupuesto necesarios para cumplir en tiempo y forma dicho plan de obras.

Francisco Actis, productor de Bauer y Sigel, y presidente del Comité de Cuenca CS planteó esta preocupación: "si bien aún no han bajado completamente las aguas y por lo tanto no se puede comenzar con las excavaciones ni la ampliación de canales, nuestro comité tiene máquinas obsoletas, por lo que dependemos 100 por ciento de la maquinaria volante de la provincia, que seguramente nos asignará dos de las tres que poseen para casos de emergencia".

En cuanto al dinero que se necesita para la concreción de este ambicioso plan de obras, Actis no está tan confiado de que se llegue en el lapso estipulado. "Yo estimo que las obras recién podrán comenzar en junio, si es que no sigue lloviendo, y considerando que el período seco se podría mantener hasta setiembre/octubre, cabe suponer que con los recursos que se cuentan se podrá avanzar en un 30 por ciento antes de fin de año, lo cual nos indica que en dos años será muy difícil concluir todo", analizó el directivo.

Finalmente, lo más importante: el presupuesto y la disposición de recursos. "En el comité recaudamos por año sólo un millón de pesos y las obras anunciadas suman más de 42 millones; es decir, dependemos absolutamente de la erogación que haga el Ministerio de Aguas y el Fondo de Emergencia de la provincia.

Ellos prometieron que el dinero estará mensual o bimestralmente. Eso será fundamental para el avance de la obra en tiempo y forma", comentó el presidente del Comité de Cuenca CS.

Sin embargo, lo que más preocupa a las autoridades es conseguir todos los permisos de paso para las obras, ya que se trata de una región densamente poblada por pequeños productores que, en su mayoría, siempre se mostraron reticentes a colaborar en este aspecto administrativo. De no conseguir los permisos, el Estado adelantó que aplicará la ley de expropiación, lo cual sería otra complicación extra al plan de obras, porque estas disputas legales pueden tardar años en resolverse.

Mientras tanto, la región se ilusiona con volver a la normalidad de otrora.

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