Policiales
Jueves 12 de Mayo de 2016

Imputan y liberan a un joven por grave agresión

Es el hijo del carnicero que dejó parapléjico a un vecino en el barrio República de la Sexta. La evidencia no alcanzó para que quede detenido.

Un hijo del carnicero acusado de golpear y balear a un vecino que quedó parapléjico fue imputado de participar de la agresión ocurrida en el barrio República de la Sexta. El acusado, de 23 años, afirmó que llegó al lugar cuando el ataque ya se había consumado. Y aunque el fiscal del caso pidió que quedara bajo prisión preventiva, el juez Gustavo Pérez de Urrechu le dio la libertad bajo fianza por considerar que las evidencias en su contra no alcanzan para justificar su detención.

Nicolás Pablo Eduardo P. fue imputado ayer del mismo delito por el que su papá, Pablo, está bajo arresto domiciliario: lesiones gravísimas y portación de arma de fuego de uso civil. El fiscal de Flagrancia Gustavo Ponce Asahad le atribuyó haber estado con su padre la mañana del lunes 2 de mayo e interceptar a Hugo O. en Beruti y Pasco.

El fiscal basó la acusación en dichos de la víctima, que contó que quiso huir a la carrera pero los P. lo siguieron en auto hasta alcanzarlo en Esmeralda al 1800. Allí, según denunció, Hugo comenzó a ser golpeado por padre e hijo hasta que se oyeron dos disparos y él cayó al suelo, donde le siguieron pegando patadas. Por los balazos que recibió en el cuello, el joven de 28 años sufrió una lesión en la columna vertebral que lo dejó parapléjico.

Después. Al brindar su versión el acusado dijo que no vive en el barrio pero que la noche del 1º de mayo fue a dormir a la casa de Pasco al 200 bis porque su padre le había pedido que atendiera su carnicería el lunes. Y recordó que a la mañana siguiente su papá se fue sin decirle adónde.

"Al rato vino un hombre en moto y me dijo que mi papá estaba en problemas a la vuelta de casa. Fui a ver, pero cuando llegué ya había pasado todo. Hugo estaba desvanecido y justo se despertó y me dijo que le acomodara la pierna. Después llamamos a la policía. Vinieron y arrestaron a mi papá. Eso fue lo que pasó", sostuvo Eduardo P.

Resuelta la imputación contra el joven, el fiscal pidió que se le otorgara prisión preventiva por el plazo de ley y le atribuyó, además de las agresiones, la portación de un revólver calibre 32 Taurus con la numeración limada hallado en la escena del hecho. Entre las evidencias mencionó una entrevista telefónica con un testigo y otras tres pendientes con gente cuya identidad se preservará.

El defensor público César Baroni se opuso al pedido de prisión. Alegó que no hay evidencias suficientes, que el padre del imputado aportó una versión coincidente con la de Eduardo, que ellos mismos llamaron al 911 desde el lugar del hecho y que el joven siempre estuvo a disposición de la Justicia, por lo que no hay peligro de fuga. En ese sentido, propuso que se le otorgue una libertad bajo control semanal, si fuera necesario mediante fianza. O prisión domiciliaria en casa de su madre, quien vive en otro barrio.

Dudas. Oídas las partes, el juez sostuvo que hasta el momento la Fiscalía no presentó más evidencias que la declaración de la víctima y, en esta etapa de la investigación, aún falta información para saber qué pasó. Agregó que no está claro que el arma cuya tenencia se le atribuye al joven haya estado en su poder, ya que fue hallada tirada en el suelo. También se preguntó por qué el hijo del carnicero no fue detenido en ese momento.

Luego de manifestar sus dudas respecto del grado de participación del muchacho en el hecho, resolvió liberarlo con una fianza de cinco mil pesos y prohibirle que se acerque a la familia de la víctima. Pero antes de cerrar la audiencia, le aclaró al joven que su decisión "no significa que esto haya terminado", le dijo respecto de su vinculación con el violento episodio.

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