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Sábado 09 de Julio de 2016

Imputan de homicidio a los padres de una beba que murió en parto casero

Una jueza neuquina procesó a un matrimonio por haber asfixiado a la criatura y mentir al trasladarla luego a un hospital.

La Justicia de Neuquén imputó a un joven matrimonio por la muerte de su beba durante un parto casero, ocurrido en una vivienda de la capital de la provincia.

La determinación la tomó la jueza Carolina García en torno a un hombre de 34 años y su pareja, una joven de 26, cuya beba murió en el proceso de parto el 11 de mayo pasado. Ambos fueron imputados por el delito de "homicidio culposo", una resolución acorde con lo que había solicitado el fiscal Maximiliano Breide.

El 11 de mayo la pareja llevó el cuerpo sin vida de la pequeña al Hospital Bouquet Roldán. En un primer momento, aseguraron que el parto los había tomado de improviso durante un viaje a la provincia de La Pampa.

Sin embargo se había comprobado después que se trató de un parto casero, que se llevó a cabo sin los recaudos pertinentes, ya que no conocían la posición en la que se encontraba la beba, a pesar de no tratarse de personas de condición humilde o sin instrucción primaria o secundaria.

Además de asfixia, se comprobó que la pequeña sufrió fracturas por las maniobras realizadas sin conocimientos previos para llevar adelante partos.

El defensor oficial de la pareja, Carlos Acquistapacce, intentó argumentar que se trató de un aborto espontáneo, al señalar que la pequeña nunca llegó a vivir, por lo que pidió el sobreseimiento de los acusados.

El defensor planteó que no se considera nacimiento al trabajo de parto, por lo que consideró que no había delito.

Sin embargo, la jueza García, en la resolución difundida ayer por medios locales, entendió que "no se trata de un aborto sino que estamos hablando, a esta altura preliminar del proceso, de un homicidio culposo porque el nacimiento comienza desde que el bebé ingresa al canal de parto".

En ese sentido, sostuvo que "cuando ingresó al canal de parto esta bebé estaba con vida y murió en el proceso de parto, en el canal, y con sufrimiento fetal".

La magistrada advirtió que la pareja tenía libertad de elegir un parto casero, pero tendrían que haber tomado los recaudos necesarios: "Si sabían lo que debían hacer al momento del parto no lo hicieron, y si no sabían debieron abstenerse de hacerlo", sentenció.

En el mismo sentido, expresó que "los padres tienen derecho a elegir su estilo de vida pero acá estamos hablando de los derechos de un tercero, de un bebé".

García enumeró una serie de recaudos a tener en cuenta en un parto casero: "Tendrían que haber hecho un control exhaustivo del embarazado para saber cómo estaba la bebé y si era factible el parto domiciliario. Debieron contar con la asistencia de un médico obstetra y una ambulancia en la puerta en caso de que hubiera algún problema para trasladar al bebé y con respirador".

Un año y medio atrás en San Luis un "parto humanizado" en el que también murió un bebé y su madre sufrió una grave infección en el útero generó cargos contra una enfermera especializada en obstetricia por haber asesorado mal a la parturienta. Durante el trabajo de parto le recomendó baños de agua tibia, algo contraindicado porque el agua contiene gérmenes.

Fiscal. El fiscal también había cargado con dureza contra la pareja "por provocar la muerte del bebé" actuando con "imprudencia al intentar un parto en su domicilio sin haber tendido los recaudos suficientes ni los conocimientos para realizar las maniobras". Fundamentó su acusación en el informe de autopsia que indica "que el bebé murió por asfixia en el momento del parto" y que luego la pareja mintió en el hospital.

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