Fiesta electrónica en Arroyo Seco
Martes 10 de Enero de 2017

Impulsan un protocolo unificado de control para fiestas masivas en toda la provincia

Pretenden determinar un nivel mínimo de exigencias de prevención y seguridad que se pueda aplicar de manera uniforme en Santa Fe

Con las dos muertes tras la fiesta electrónica que se desarrolló en el boliche Punta Stage, de Arroyo Seco, en Año Nuevo como inquietante telón de fondo de un escenario de replanteos y exigencias acerca de los sistemas de fiscalización utilizados en este tipo de encuentros multitudinarios, ayer se llevó a cabo una nutrida mesa de trabajo en la Secretaría de Municipios y Comunas, en Santa Fe. El objetivo fue determinar un nivel mínimo de requerimientos en los protocolos de seguridad, prevención y controles para eventos masivos, que se pueda aplicar en todo el territorio santafesino.

En ese sentido, en la tarde de ayer, con la coordinación del ministro de Gobierno, Pablo Farías, más de 40 municipios y comunas expusieron sus necesidades y buscaron situaciones de concordancia y consenso para poder generar una agenda de trabajo conjunta, integral, que se encuentre en condiciones de instrumentarse de manera uniforme en toda la provincia.

Se apuntó esencialmente a cuestiones básicas que tienen que ver con las competencias de los municipios, como ser el factor ocupacional, las salidas de emergencia, la ventilación interna, la contratación de adicionales para la seguridad interna y externa de los locales, y sobre todo a la existencia de puestos de asistencia médica y de hidratación.

"Fue la primera convocatoria y respondieron muchos municipios y comunas. Cada uno con sus realidades diversas. Algunos más grandes y otros más chicos. Lo que se buscó fue generar un consenso para tener un piso mínimo de reglamentación, para que las fiestas masivas puedan desarrollarse en un marco adecuado de seguridad", contó Guillermo Turrín, subsecretario de Control y Convivencia Ciudadana de Rosario, quien representó a la ciudad en el cónclave en Gobernación.

El funcionario aseguró que no se habló de prohibición, sí de apuntalar esquemas de control. "En este contexto, ciudades como Rosario y Santa Fe, que son las más grandes de la provincia, son miradas como un espejo", confió Turrín.

El subsecretario destacó que "en Rosario tenemos la suerte de contar hace casi un año con una ordenanza que establece un piso elevado en tema de seguridad, con un protocolo de intervención para este tipo de fiestas. Que obliga a entregar agua potable a los asistentes, más allá de cualquier otro protocolo. El año pasado hubo en la ciudad 10 fiestas de este estilo, sin inconvenientes", indicó.

En la reunión realizada ayer en Santa Fe, el gobierno provincial no se refirió sólo a las fiestas electrónicas, sino a los eventos masivos en general que tengan complejidades similares. "Buscamos consensos mínimos, para que las fiestas donde hay concurrencia masiva de público puedan ser realizadas con tranquilidad y normalidad", resaltó Turrín.

"No se habló de prohibición, se hizo foco en los dispositivos de control", repitió con firmeza.

Rosario, bien posicionada

En este marco, contó que "Rosario está bien posicionada en relación a los controles en este tipo de eventos. En principio, teniendo en cuenta el piso de exigencias que se está marcando desde el gobierno provincial, en consenso con los otros municipios y comunas, Rosario tiene un piso elevado que viene cumpliendo. Por eso fue exhibido como modelo".

El funcionario rosarino remarcó que con esta iniciativa se busca eliminar "la disparidad de herramientas normativas de control entre localidades grandes y chicas, y también entre ciudades vecinas".

Luego del encuentro, la Provincia se comprometió a confeccionar un borrador de proyecto de seguridad y control para eventos masivos, que luego será analizado por los municipios y comunas. "La intención es plantearlo en la Legislatura provincial, cuando se retomen las actividades", contó Turrín.

"Rosario apoya esta convocatoria, la celebra, porque entendemos que es necesario encontrar consensos para que estos grandes temas, que no son sólo de una ciudad en particular, sino que son cuestiones metropolitanas, puedan ser abordados de una manera uniforme", subrayó el subsecretario de Control.

El sistema rosarino, como modelo

El protocolo rosarino, que fue puesto como modelo ayer a nivel provincial, fue elaborado en abril de 2016. Entre sus numerosos requerimientos establece la obligatoriedad de conocer 20 días antes el desarrollo del evento para poder elaborar un plan de control integral. Exige una cobertura sanitaria total que asegure una rápida y efectiva respuesta. Y también que haya una ambulancia de alta complejidad cada 1.000 participantes al evento. Ese móvil debe estar dotado con todos los elementos necesarios para garantizar la adecuada atención de una urgencia o una emergencia.

Comentarios