Corrupción
Sábado 18 de Junio de 2016

Imperioso llamado de la Conferencia Episcopal a "superar los odios y divisiones"

El presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, monseñor José María Arancedo, hizo ayer un fuerte llamado a la reconciliación de los argentinos y a superar odios y divisiones, al presidir en la ciudad de Tucumán una misa en el marco del XI Congreso Eucarístico Nacional.

El presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, monseñor José María Arancedo, hizo ayer un fuerte llamado a la reconciliación de los argentinos y a superar odios y divisiones, al presidir en la ciudad de Tucumán una misa en el marco del XI Congreso Eucarístico Nacional.

El prelado ratificó el compromiso de la Iglesia de contribuir al reencuentro y diálogo entre sectores, al recordar que "la reconciliación está en el corazón mismo de la vida cristiana, porque tiene su fuente en Cristo".

"Sintámonos protagonistas de una Argentina dispuesta a superar odios y divisiones que nos enfrentan y aíslan, no temamos reconocer errores, vivamos nuestro presente, nuestras relaciones y nuestra historia con espíritu de reconciliación que no es debilidad, sino expresión de fortaleza moral y madurez espiritual", sostuvo ante miles de peregrinos reunidos en el Hipódromo provincial.

"Como argentinos venimos de una historia con luces y sombras, con desencuentros y heridas, con el flagelo de la corrupción y del narcotráfico, pero nos sentimos animados por la luz de la fe que fortalece nuestra esperanza y renueva nuestro compromiso de una Patria de hermanos", aseveró.

Arancedo aclaró que cuando la Iglesia habla de perdón y reconciliación lo hace "con la certeza de una verdad que nace del amor misericordioso del Padre, no de una utopía sino de una realidad que hemos conocido en Jesucristo".

"La reconciliación no es impunidad, ella necesita de la verdad y del ejercicio de una justicia independiente respetuosa de las garantías constitucionales, pero aspira a una meta más alta y significativa", aseguró.

"Cuando abrimos nuestra mente y nuestro corazón al llamado evangélico de la reconciliación se abre un camino nuevo hacia la concordia y la fraternidad", agregó

La segunda jornada eucarística estuvo centrada en la reconciliación, por lo que obispos y sacerdotes escucharon confesiones en distintos puntos de la capital provincial, mientras los congresistas participaron de trece áreas temáticas en el predio de la "Ciudad Eucarística".

Allí el presidente de la Comisión Episcopal de Pastoral Social, monseñor Jorge Lozano, reflexionó sobre la cuestión sociocultural de la droga, las redes del narcotráfico y las acciones de la Iglesia para acompañar a quienes cayeron en el flagelo de las adicciones.

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