Policiales
Miércoles 24 de Agosto de 2016

Igual que un homicidio simple

"Sin conocer en detalle el alegato hecho por la fiscal del caso sí puedo decir que es llamativo el cambio de la calificación legal y la pena solicitada en relación a los tres hechos que les atribuyen a los acusados".

"Sin conocer en detalle el alegato hecho por la fiscal del caso sí puedo decir que es llamativo el cambio de la calificación legal y la pena solicitada en relación a los tres hechos que les atribuyen a los acusados. De lo demás no puedo opinar porque se trata de una causa en trámite". La afirmación la hizo Javier Beltramone, quien como juez de instrucción en 2013 había procesado a David "Porteño" Rodríguez y Sergio "Chuno" Acosta como quienes intentaron matar a Maximiliano Rodríguez en enero de 2013 y reiteraron el propósito nueve días después, esta vez para no fallar.

El pedido de pena de la fiscal Ana Rabin alimenta una polémica sobre delitos y sanciones que la semana pasada motivó cruces entre funcionarios del gobierno y jueces. La Cámara Penal había confirmado el caso del Quemadito como un homicidio calificado por promesa remuneratoria, lo que implicaba una perspectiva de prisión perpetua o acumulación de 50 años. Lo que ayer circulaba en los pasillos de Tribunales es que un homicidio gravísimo, cometido por matones a sueldo, en el marco de una organización criminal queda equiparado —si se piden 17 y 15 años a sus autores principales— con un homicidio simple. Y esto ocurre en el mismo momento en que recrudecen asesinatos mafiosos en la barra como los ocurridos en junio con Matías "Cuatrero" Franchetti y Maximiliano La Rocca.

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