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Sábado 14 de Agosto de 2010

Identidad juvenil y consumos

¿De quiénes hablamos cuando nos referimos a la generación multimedia? ¿Cuál es el papel de los consumos culturales en la formación de identidad de los jóvenes? ¿Los chicos eligen hacer sus actividades en solitario? Roxana Morduchowicz, directora del Programa Escuela y Medios del Ministerio de Educación de la Nación, desmitifica algunos preconceptos que circulan en la sociedad y que los medios de comunicación se encargan de amplificar.

¿De quiénes hablamos cuando nos referimos a la generación multimedia? ¿Cuál es el papel de los consumos culturales en la formación de identidad de los jóvenes? ¿Los chicos eligen hacer sus actividades en solitario? Roxana Morduchowicz, directora del Programa Escuela y Medios del Ministerio de Educación de la Nación, desmitifica algunos preconceptos que circulan en la sociedad y que los medios de comunicación se encargan de amplificar. En diálogo con La Capital adelanta algunos temas de los que hablará en una conferencia abierta para docentes de todos los niveles y modalidades organizada por el Programa “El diario en el aula”, el próximo lunes 23 a las 18 en el Museo Diario La Capital (Informes al 5226076 o al email: diarioenelaula@lacapital.com.ar).

—¿Cómo se debería analizar y llevar a las aulas lo que sucede con el enfrentamiento entre las corporaciones mediáticas y el gobierno?

—Lo que propone la educación en medios es aprender a leer un diario, a mirar televisión o a escuchar radio. El objetivo es poder preguntarse sobre el mensaje que uno lee e ir más allá de las palabras. Hay que saber quién es el emisor, cuál es su perfil, para qué audiencias está pensado, quién es el lector o espectador y finalmente cuál es la intención. Estas son las preguntas que deben formularse los docentes y los chicos cuando están frente a una información. Cuyo sentido, por otra parte, no se completa sino cuando se considera el contexto en que ha sido producida.

—¿Cómo definís a la generación multimedia?

—Me gusta llamar así a los chicos de hoy que son menores de 18 años por dos motivos: por la enorme oferta mediática y tecnológica de la que disponen y por su uso en simultáneo. Los chicos de hoy, mientras ven televisión hablan por celular, escuchan música, navegan por internet y hacen la tarea.

—Esta cultura de pantalla permite ver que habría otras formas de consumos culturales, ya no se puede decir que los chicos no leen, sino que lo hacen sobre otros soportes y de otras formas.

—En esta generación los medios y las tecnologías no se excluyen, se complementan. Los chicos de hoy no leen menos que los de antes, simplemente lo hacen de otra manera y en otros soportes.

—Hay una fantasía instalada de que internet aísla a los chicos del mundo exterior.

—Cuando el chico tiene que elegir, no elige chatear con los amigos, elige salir con ellos. Esto prueba que la sociabilidad juvenil sigue siendo directa, cara a cara. Las tecnologías, sobre todo internet, no anularon la vida social de los chicos, sino que generaron nuevas formas de sociabilidad. Las opciones de los chicos siempre tienen que ver con estar con pares.

—¿Los jóvenes pueden definir su identidad a través del consumo?

—Hoy los consumos culturales: de los medios y las tecnologías definen una gran parte de la identidad de los jóvenes. Antes, el primer día de clases el docente te preguntaba cuántas personas integran tu familia, quiénes son, etc. Hoy, si no agrega qué música te gusta, qué programas de televisión ves, ese conjunto de preguntas está perdiendo una gran parte de la identidad de los jóvenes, que las construyen a partir de los consumos culturales.

—En su último libro, “La TV que queremos”, plantea que los medios fomentan estereotipos negativos de los jóvenes al establecer como reglas a casos excepcionales.

—Los medios de comunicación no inventan estereotipos, pero pueden ciertamente reforzarlos, y es lo que sucede cuando en la televisión los adolescentes aparecen o como víctimas o como victimarios. Si bien estos casos existen, son unos pocos. Cuando los medios los amplifican, terminamos creyendo que son la mayoría de los adolescentes tienen una representación negativa. Hoy la enorme cantidad de adolescentes argentinos lo que quiere es seguir estudiando y construir un futuro mejor para ellos y su familias.
 

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