La ciudad
Miércoles 15 de Junio de 2016

Horas decisivas para el futuro del Sanatorio de los Nuevos Ayres

Según el gremio de la sanidad, ayer los dueños iban a pedir la quiebra tras el retiro de 12 mil cápitas de Pami. Hoy, cumbre en Tribunales.

La Justicia definirá hoy el futuro del Sanatorio de los Nuevos Ayres. Según planteó el gremio de la sanidad, ayer los actuales dueños del centro de salud de Pellegrini al 1300 tenían intenciones de solicitar la quiebra del efector que quedó casi sin pacientes tras el retiró de 12 mil cápitas del Pami. Esta mañana habrá una audiencia en los Tribunales entre los representantes de los 108 trabajadores, los médicos y el consejo directivo de la entidad para acercar posiciones. Hay tres grupos privados interesados en gerenciar el sanatorio.

"La situación está complicada", reconoció a La Capital Marcelo Liparelli, secretario adjunto de la Asociación de Trabajadores de la Sanidad de Rosario y el sur provincial (Atsa Rosario).

El dirigente gremial contó que "desde que Pami le retiró los pacientes al Sanatorio de los Nuevos Ayres, casi no hay actividad y sólo quedaron unos diez pacientes atendiéndose".

Por esa razón, según denunció Atsa, ayer la comisión directiva de la Cooperativa Argentina de Medicina Integral (Cami), que controla el efector tenía intenciones de pedir la quiebra ante el juez en lo Civil y Comercial de la 9ª Nominación de Rosario, Marcelo Bergia.

El gremio mantuvo una asamblea con los trabajadores "para aclarar la situación" y "se les informó que mediante reunión con el juez Bergia se pidió que se busquen alternativas para evitar el cierre del sanatorio".

En ese marco, hoy desde las 9, los referentes gremiales y el consejo directivo de Cami fueron citados al despacho del magistrado para acercar posiciones y definir el futuro del centro de salud.

"Por lo que sabemos hay al menos tres grupos privados locales interesados en hacerse cargo de los Nuevos Ayres. Eso demuestra que el sanatorio puede ser viable", remarcó Liparelli.

Para el dirigente gremial, "hay que buscar la forma jurídica más conveniente para que el centro de salud no cierre, podría ser a través de un contrato de locación u otra opción que se contemple".

"Lo importante —continuó— es no dejar sin sustento a 108 trabajadores, entre enfermeros, mucamas, personal administrativo y técnico, más todo el personal médico que está cumpliendo una medida de fuerza manteniendo sólo guardias mínimas".

Liparelli admitió que el retiro de la cápita del Pami al Sanatorio de los Nuevos Ayres "afectó y mucho la ecuación económica" de la cooperativa médica que maneja el centro de salud.

La decisión fue adoptada el mes pasado la dirección local de la obra social de los jubilados tras haber detectado "graves irregularidades. Las razones fueron administrativas, fundamentadas en sumarios y auditorías y hasta han llegado a la Justicia penal de Rosario", aclaró la jefa del Pami local, Milva Sánchez.

Según la funcionaria "en las auditorías que se hicieron en el sanatorio se detectaron varias y graves irregularidades en la atención médica a los pacientes".

En ese sentido mencionó un caso emblemático. "Se produjo un fallecimiento de un paciente tras varios días sin la debida atención que derivó en una denuncia penal por presunto abandono de persona", remarcó.

Al respecto, el sanatorio replicó señalando que no contaban con la alta complejidad como para hacer una neurocirugía al paciente afectado y que "el Pami sabía de esto y no hizo nada".

Italiano

La decisión de la dirección local del Pami de retirarle 12 mil cápitas al Sanatorio de los Nuevos Ayres tuvo otro efecto inmediato. Benefició a los nuevos gerenciadores del Hospital Italiano, que recibieron esa cantidad de afiliados de la obra social de los jubilados para ser atendidos en el centro de salud ubicado en Virasoro y Entre Ríos.

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