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Viernes 18 de Noviembre de 2011

Hora de bajar un cambio

(Por Gustavo Conti / La Capital). - Para hilar fino de entrada: son los menos los que vienen haciendo de la violencia la expresión de la insatisfacción, entendiendo para no ser mal pensado, que no hay otra motivación que la deportiva. La mayoría de hinchas de Newell’s no están conformes, pero no por eso ante un empate (sí, ni siquiera una derrota), rompe lo que tiene a mano.  

Para hilar fino de entrada: son los menos los que vienen haciendo de la violencia la expresión de la insatisfacción, entendiendo para no ser mal pensado, que no hay otra motivación que la deportiva. La mayoría de hinchas de Newell’s no están conformes, pero no por eso ante un empate (sí, ni siquiera una derrota), rompe lo que tiene a mano.

Debe haber un plus de temor por las experiencias de Central y River. Pero es incomprensible tanta irracionalidad al final de los últimos partidos, al margen de las amenazas en el negocio de Bernardi que parecen de otro corte. No merecen las más de 30 mil almas en el Coloso que esos pocos generen peores cosas, represión mediante, a las deportivas.

La campaña es mala y el promedio alerta, pero hay una paranoia desmedida. Y un dato lo avala. Cuando terminó la era López, esta dirigencia empezó el 2009 con 122 puntos para el promedio. ¿Y cuánto tiene Newell’s hoy, a 5 fechas del final del Apertura? 123. Es decir, aún perdiendo todo, sumaría un punto más que entonces. ¿Entonces?

No hay que relajarse, claro. Pero Sensini, que recibió un equipo en alza vale aclarar (31 puntos en el Ap. 08 con Gamboa), en el Clausura hizo solo 21 pero zafó con 6 equipos abajo. Hoy Ñuls está encima de 6, con 2 está igual y a 5 podría dar caza.

El jugador, como dijo esta semana Mateo, ya piensa que si hoy no gana habrá lío. Pero falta para tenerlos en su real dimensión. Si vuelve el triunfo, será bienvenido por todos. Pero si no, hay que bajar un cambio. Es que, pese a todo, habrá tiempo de corregir los desaciertos futbolísticos. l

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