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Viernes 15 de Febrero de 2008

Honestidad brutal

Al flamante presidente comunal de Santa Isabel, Mario Kovacevic, todos (opositores y propios) lo tienen sindicado como una persona extremadamente buena. A veces su honestidad brutal deja anonadados a sus ocasionales interlocutores.

 

Al flamante presidente comunal de Santa Isabel, Mario Kovacevic, todos (opositores y propios) lo tienen sindicado como una persona extremadamente buena. A veces su honestidad brutal deja anonadados a sus ocasionales interlocutores. Una prueba de esto, por si hacía falta, se produjo días atrás cuando, charlando con un periodista de esa localidad del sureño departamento General López, el político se refirió a las fuerte lluvias que asolaron al pueblo. El hombre reconoció que, cuando vio el tamaño del desastre que había ocasionado el fenómeno meteorológico, no le quedó otra que... irse a dormir. "Me agarré tal tristeza que cuando vi eso me fui a dormir la siesta para no amargarme", le manifestó al hombre de prensa, que, perplejo hasta el día de hoy, no sabe bien cómo interpretar la reacción del mandatario comunal. Lo que se dice un político extremadamente sincero. Y... ¿algo dormilón, quizás?

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