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Martes 01 de Noviembre de 2016

Histórica visita del Papa a los luteranos en Suecia

Francisco se reunió ayer con líderes de esa iglesia y se comprometieron a trabajar por una mayor unidad.

El Papa Francisco y líderes de la Iglesia luterana se comprometieron ayer a trabajar por una mayor unidad al conmemorar juntos la Reforma protestante, que supuso una de las mayores divisiones en la historia de la cristiandad y de la que dentro de un año se cumplirá el V Centenario.

"Nuestra división ha sido una fuente inmensa de sufrimiento y malentendidos", dijo el Papa. "Como católicos y luteranos hemos emprendido un viaje de reconciliación en común", afirmó el sumo pontífice en su sermón en la Catedral de Lund, en el sur de Suecia, donde fue fundada hace 70 años la Federación Luterana Mundial (FLM). "Tenemos la oportunidad de recomponer un momento decisivo de nuestra historia", añadió.

La visita histórica del Papa -la segunda de un sumo pontífice a Suecia- y la conmemoración conjunta forman parte de una serie de esfuerzos para superar divisiones históricas coincidiendo con el Día de la Reforma, con el que se inicia la cuenta atrás para el 500 aniversario del día en que Martín Lutero colgó sus 95 tesis contra la venta de indulgencias en la Iglesia católica en la ciudad alemana de Wittemberg. Aquel documento provocó el mayor cisma del cristianismo con la división entre protestantes y católicos.

En su sermón, el Papa argentino reconoció que la Reforma "ayudó a darle una mayor importancia a las Sagradas Escrituras en la vida de la Iglesia". Añadió que la división de la Iglesia católica y evangélica había sido mantenida en pie menos por "la comunidad de creyentes" que por los "representantes del poder mundial".

La conmemoración fue celebrada de forma conjunta por la Iglesia católica y la FLM, que agrupa a 145 iglesias luteranas y representa a más de 74 millones de cristianos en 98 países.

"Sabemos que hay mucho más que nos une de lo que nos separa", dijo Martin Junge, secretario general de la FLM. "Se quebró lo que nunca se debería haber quebrado: la unidad del cuerpo de Cristo. Perdimos lo que nos fue regalado" añadió. El obispo Munib A Younan, líder del FLM, pidió perdón por la construcción de "muchos muros a nuestro alrededor: físicos y políticos".

La ceremonia comenzó con un yoik, un tipo tradicional de canto entre la minoría escandinava sami, y terminó con una procesión que desplegó una cruz de dos metros de alto creada por un artista salvadoreño.

Al final de la ceremonia, el Papa y Younan firmaron una declaración conjunta que marca el inicio "del año que conmemora el 500º aniversario de la Reforma" y que afirma que 50 años de diálogo ayudaron a "superar muchas diferencias". "Si bien el pasado no puede ser transformado se puede transformar lo que se recuerda y cómo", indica.

La última cena. La declaración también aborda un tema clave: la última cena. Muchos creyentes quisieran "recibir la eucaristía en una comunión como expresión concreta de la completa unidad". Sin embargo, no se trató específicamente la exclusión actual de la comunión de la otra confesión.

"¡Este encuentro de hoy no es el fin de nuestro diálogo, sino un nuevo inicio! Confío en que no sólo avancemos en el diálogo teológico, sino también en lo práctico". En el futuro, la asociación de ayuda de los luteranos trabajará más estrechamente junto a Cáritas.

Poco antes de la ceremonia en Lund, el pontífice mantuvo un breve encuentro con el rey Carlos XVI Gustavo y la reina Silvia, que participaron en el servicio ecuménico en la Catedral de Lund, que fue consagrada al catolicismo en 1145, al igual que el primer ministro sueco, Stefan L"fven, quien había recibido al Papa en el aeropuerto de Malm".

La aproximación entre las dos Iglesias es "simbólicamente muy importante", dijo el mandatario, que calificó la visita de "histórica". Durante un breve encuentro, hablaron de derechos humanos, refugiados y la lucha contra la pobreza, así como fútbol, añadió Lofven en declaraciones a la televisión sueca.

La ceremonia fue transmitida en grandes pantallas en Lund y también en un estadio de la cercana Malm", donde se celebrará otro servicio ecuménico que contará con la presencia del Papa y de los líderes luteranos.

Tras la ceremonia en Lund, Francisco volvió a Malm", donde asistió a un evento con unas diez mil personas. Cinco personas dieron su testimonio delante del Papa y Junge. Una mujer de la India habló de su compromiso en la lucha contra el cambio climático, y una refugiada de Sudán del Sur contó cómo llegó a participar en los Juegos Olímpicos de Río. "Mientras escuchaba tu historia pensada en muchos jóvenes que necesitan testimonios como el tuyo", dijo el Papa.

Según había dicho Francisco durante el vuelo, se trata de "un importante viaje, ya que se trata de un viaje eclesiástico, eclesiástico en el sentido ecuménico". "Les pido que recen por mi viaje a Suecia, para que pueda contribuir a la unidad de todos los cristianos", había tuiteado el Papa argentino el domingo.

Esta mañana, después de una misa, el Papa regresará a Roma. Se trata del primer viaje de un Papa a Suecia desde 1989. El Papa Juan Pablo II visitó en ese entonces Estocolmo. Suecia cuenta con casi diez millones de habitantes, de los cuales 113 mil son católicos.

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