Bicentenario
Sábado 20 de Junio de 2015

Historias y relatos cotidianos de la escuela primaria que cumplió 130 años

Es la Nº 53 Bernardino Rivadavia. Fue creada en 1885 como "Escuela Municipal de Niñas". Hoy asisten 350 chicos

2 | Sábado 20 de junio de 2015 | LA CAPITAL

Historias y relatos cotidianos de la escuela primaria que cumplió 130 años

La escuela Rivadavia tiene historia, mucho para contar y conocer. Esta idea es la que eligen transmitir los chicos que están en 7º grado, a punto de terminar la primaria en la Escuela Nº 53 Bernardino Rivadavia, que el 2 de junio pasado cumplió 130 años. Nació como Escuela Superior Municipal de Niñas en 1885 y tuvo como primera directora y maestra a una educadora de avanzada: Juana Elena Blanco. Hoy, a diario transcurren por sus patios y salones 350 chicos que se reparten entre el nivel inicial y el primario.

"Sin dudas la historia que tiene la escuela, saber que han pasado muchas personas, que se han formado, eso invita a conocerla y a estudiar". El que habla desde el fondo del salón es Marcos, uno de los alumnos de 7º grado. Se suman otras compañeras y compañeros de grado. Valentina —sentada en primera fila— dice que le llamó la atención enterarse que había sido alumna "Mirtha Legrand", y que no fue la única "famosa". También aprendieron en la escuela de Juan Manuel de Rosas al 1200, Alberto Natale, Pablo Feldman y Libertad Lamarque. Violeta agrega que la entusiasmó saber que se trató de "la primera escuela para niñas, hasta que en 1917 empezaron a llegar los varones. Eran pocos pero ya venían".

Josefina se quedó encantada con los carteles y libros históricos que se expusieron en la muestra y el pequeño museo que armaron para la fiesta aniversario. Ludmila recuerda que donde ahora estudian lengua y matemática, "había una mansión". Efectivamente, la primaria provincial se levanta en la que fuera la casa de Martín Navarro, y que aún conserva buena parte de la arquitectura original. Enseguida Clara añade a ese relato de época que "la vía que aún atraviesa el patio principal servía para trasladar en un carrito el carbón que calentaba la casa". La charla se abre para que la señorita Norah Priotti les cuente que en ese patio trasero funcionó "una calesita, tirada por caballos y que cobraba 10 centavos cada vuelta".

Campana y ciencias.EN_SPACEOtro de los alumnos, también llamado Marcos, dice que si se trata de promocionar la escuela, para que "otros chicos vengan y se anoten, nada mejor que la cartelera" apostada en la entrada. No pasa mucho para que cada uno aporte qué es lo más les gusta de donde aprenden a diario. Valentina menciona la campana, que llama a "saltar y tocarla"; Analis, que disfruta de las ciencias, "el laboratorio para hacer experimentos"; y otra Valentina que "se hagan muchos proyectos" como los que proponen cuidar el medio ambiente.

Cada palabra de los chicos y chicas de 7º grado tejen relatos, vivencias de la vida cotidiana. Son seguidos de cerca por la profesora Norah y el profesor Daniel Gallo.

"El desafío que tenemos hoy es no perder de vista, en la coyuntura y problemas cotidianos, la meta del trabajo pedagógico. En definitiva es el trabajo que nos convoca como escuela", opina la directora Ileana Cicconi, que desde 2013 está al frente de la Rivadavia. Y enseguida repasa también lo que representa cuidar y mantener un edificio del siglo XIX, por el que transitan a diario 350 alumnos. La escuela ofrece además talleres optativos, en turnos intermedios, como los de tecnología y música. Muchas de estas iniciativas sirvieron para recuperar la matrícula de una escuela histórica, de trayectoria, como tantas otras públicas que fueron golpeadas duramente en los 90, cuando la ley federal estaba en plena aplicación.

Testimonio.PUNCTUATION_SPACE Cuatro grandes fotografías en blanco y negro recuperan instantes de la vida escolar. Están colgadas en la dirección, como un recuerdo, un testimonio más de lo que todos los días sucede: hay chicos riendo, conversando, escribiendo parte de sus vidas. Las fotos fueron tomadas y obsequiadas por Nicolás Heredia, un exalumno.

Al igual que los chicos del último grado Ileana se entusiasma hablando del pasado de la Rivadavia. "Fijate, allí había un monumento al loro", dice señalando el fondo del patio trasero. El loro existió de verdad, lo llamaban Palo y afirman "que en la década del 30 daba clases junto a la profesora de educación física que enseñaba a las niñas en ese patio". También habla del presente y de los proyectos, como el de armar un teatro para el nivel inicial y potenciar el proyecto de Escuelas Verdes que apunta al cuidado del medio ambiente.

Comienza el recreo, se cruzan los chicos que corren, alguna maestra que le acerca un papel para firmar, un padre que espera en la puerta y también llega Rosita, la portera que lleva 33 años trabajando. "Cada tanto me cruzo con algún alumno que me saluda y me dice «Chau, Rosita», pero la verdad es que a muchos ya no los reconozco", confiesa mientras ofrece un café.

Para el acto del 130º aniversario, hubo palabras, música, estudiantes de la Escuela Nigelia Soria que interpretaron el Himno Nacional con instrumentos autóctonos, se compartieron revistas y fotos de distintas épocas, los alumnos armaron una línea histórica de los principales acontecimientos que se vivieron en la ciudad. Y la escuela se abrazó con su historia.

Monumento cultural

En una nota publicada por la Revista “Rosario, su historia y región (Nº 10, del 10 de noviembre de 2001) la profesora Norah Priotti repasa: “Revalorizar la historia de la primera institución educativa oficial por cuyas aulas se formó más de una generación del pueblo de Rosario, fue uno de los fundamentos que concluyeron en la ley 10.643, del 19 de julio de 1991 que declaró monumento histórico cultural. En su entrada, dos rieles que cruzan el pasillo iluminado por un antiguo lucernario, son testigos de un pasado que comienza a fines del siglo XIX, cuando Martín Navarro mandó construir su mansión con materiales importados”.
  También las crónicas de  La Capital (26/08/91), recogen esta declaración de “lugar histórico cultural al edificio escolar de Juan Manuel de Rosas 1242”. Además de especificar que la decisión prevé que “a fin de restaurar y conservar el referido patrimonio arquitectónico, atendiendo a las necesidades funcionales de la institución educativa, deberá crearse una comisión, dependiente del Ministerio de Educación”.
  Otro de los datos recuerdan que en 1888, el Concejo Deliberante “sancionó una ordenanza creando el Consejo Escolar Municipal presidido por Mariano Candiotti, y dicho organismo decidió asignar nombres de patriotas ilustres a las escuelas rosarinas de pendientes de la Municipalidad; surgió así para la primera la de Bernardino Rivadavia”. Y se cuenta que dos años antes, es asignado el primer nombramiento de un cargo docente, por el que se designa a la señorita Ana Montalvo.
  Desde el momento de su creación, la escuela funcionó en diferentes casas y locales, hasta que el 1890 se ubicó en la actual dirección de Juan Manuel de Rosas 1242.
 

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