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Domingo 30 de Octubre de 2011

Hijos del rigor

Las decisiones de alto impacto, como subir los montos de las multas por infracciones o instalar más radares que controlen la velocidad, empiezan a tener efecto directo.

Las decisiones de alto impacto, como subir los montos de las multas por infracciones o instalar más radares que controlen la velocidad, empiezan a tener efecto directo. Son acciones con las que la comunidad acuerda y, con más razón si los resultados están a la vista. A la hora de mencionar este tema, varios periodistas de La Capital recordaron que no hace mucho tiempo las crónicas de cada fin de semana estaban ligadas a los accidentes viales, que hoy evidencian un descenso. En una sociedad en la que la falta de respeto a las normas suele ser la regla, que baje el nivel de siniestralidad es una buena noticia. Hasta hace poco solía decirse que, en materia de cambios de las conductas, las simples exhortaciones carecían de efectos positivos, que era momento de actuar “ya”. Se espera ahora que los controles vigentes no tengan que masificarse para evitar nuevos choques. Ser hijos del rigor no debería convertirse en las generales de la ley.

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