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Sábado 02 de Agosto de 2014

"Hay que ver a la siembra directa como un sistema"

(Por Patricia Martino / La Capital). _ Beatriz Giraudo, la primera presidenta de la entidad, repasa la historia y señala los desafíos a 25 años de la fundación.

La producción agrícola en Argentina cambió con el paso de los años. La siembra directa se impuso como sistema predominante en el territorio nacional, un lugar tal vez impensado por los pioneros de la Asociación Argentina de Productores en Siembra Directa (Aapresid) que hace 25 años atrás comenzaban a difundir esta práctica. Pero todo sigue cambiando y hoy el eje del debate pasa por la sustentabilidad y lograr que la siembra directa sea un sistema en donde más que nunca prevalezcan la rotación de los cultivos, el manejo integrado y el uso responsable de los fitosanitarios.

Beatriz "Pilu" Giraudo, presidenta de Aapresid, planteó que en la entidad van a redoblar la apuesta y contó que por eso se propusieron como misión concientizar al sector sobre un concepto clave como es la sustentabilidad —pero también a la sociedad en general— y trabajar para que la siembra directa sea considerada más que una herramienta.

Sistema. La idea es hacer ver que se trata de un sistema de producción capaz de solucionar las problemáticas actuales, como por ejemplo, el surgimiento de malezas resistentes pero también que es una forma óptima de generar riqueza en los pueblos e ingresos para el Estado.

Este es el enfoque que se abordará durante el XXII Congreso Anual de Aapresid que se realizará del 6 al 8 de agosto en Rosario. En esta oportunidad el lema del encuentro será "La misión" y desde la entidad explicaron que el eslogan elegido tiene que ver con que el desafío de este tiempo es producir con sustentabilidad: generar los alimentos, fibras y energías que el mundo necesita de manera sustentable tanto en lo ambiental como en lo social y económico.

"Hace 25 años Aapresid nacía con el objetivo de revolucionar la agricultura con la siembra directa. Y lo hizo, pero hoy no alcanza sólo con dejar de remover el suelo. El desafío de este tiempo es producir con sustentabilidad. Ese es el cambio de paradigma que exige nuestra época", indicaron desde la entidad.

Desde la entidad impulsora de la siembra directa están más que satisfechos con haber logrado que esta forma de producción se adoptara en forma masiva y se convirtiera en líder a nivel mundial, pero con el correr de los años advierten que existen deudas pendientes.

Tras un cuarto de siglo de vida de Aapresid, Giraudo explicó por qué este es un año muy importante. "En este congreso mostramos todo lo que hacemos y discutimos, los desafíos venideros con un plus porque cumplimos 25 años. Vamos a homenajear a los pioneros de la institución, por eso el eslogan del congreso ‘La misión'", apuntó la presidenta de Aapresid, quien asumió su cargo en abril de este año.

Y en la discusión buscan sumar más activamente a la sociedad en su conjunto. "Deberíamos reforzar la misión que es sumar más actores de la sociedad a esta discusión. Es fundamental utilizar la siembra directa como sistema, en lo ambiental, en lo socioambiental. Vamos a redoblar la apuesta y advertir y concientizar porque la siembra directa no es sólo una herramienta, también es importante la rotación de los cultivos, el manejo integrado, el uso responsable de los fitosanitarios. Se trata de un paquete para aspirar a la sustentabilidad", subrayó la ingeniera agrónoma.

Los productores que integran la emblemática asociación de siembra directa se pararon frente a la actual situación de crecimiento de malezas resistentes y advirtieron que era prioritario un cambio de eje y salir de los círculos cerrados del mundo de los productores e investigadores vinculados a la realidad agrícola. "Surgen problemáticas y hay que buscar soluciones, y eso tiene que ver con que no se aplicó la siembra directa como un sistema. Hay herramientas a través de un manejo sistémico para encontrar soluciones. Hoy estamos en un momento clave para advertir a todos y encontrar soluciones. Vemos los beneficios y necesitamos políticas que acompañen", consideró la primera presidenta mujer de Aapresid.

Con la mirada puesta en lo que se hizo hasta el momento, Giraudo reconoció que tal vez se cometió el "error de no comunicarnos con la sociedad, para que todos impulsen las buenas prácticas".

Pero no es tarde. "Si le damos las garantías, la seguridad alimentaria, y al mismo tiempo demostramos que cuidamos la tierra, el medioambiente, el suelo, la misma sociedad le exigiría al Estado que legisle sobre buenas prácticas", resaltó al tiempo que recordó que hace dos años que en la entidad comenzaron con un programa para concientizar sobre el nivel de adopción de buenas prácticas con los diferentes actores que integran la sociedad.

Salir a contarle a la sociedad cómo se produce en la Argentina y los beneficios que aporta a todos los ciudadanos la actividad agropecuaria es el nuevo eje comunicacional. "Queremos contarle a la sociedad en su conjunto cómo buscamos soluciones a los problemas actuales e investigamos, y no sólo para el sector sino para el mundo. Es un privilegio trabajar en el sector agroindustrial, que es lo que primero que pone en funcionamiento al país y favorece el desarrollo en toda Argentina", advirtió.

Por otra parte, la presidenta de la entidad destacó la importancia del federalismo en este proceso y apuntó a los recursos que se generan en el campo. "Es importante que no se centralice la recaudación, sino que se federalice, porque eso implica el desarrollo local de las comunidades. Que los recursos retornen a los lugares de origen para impedir que se formen más aglomerados de pobreza en las grandes ciudades y apuntar al desarrollo local", subrayó.

El campo hoy.En un balance sobre la campaña que está concluyendo, Giraudo se mostró conforme con los números de la cosecha. Es que fue "mejor de lo que se esperaba". En ese sentido, recordó que la sequía hacía pensar que iba a ser escasa la cosecha, pero después el exceso hídrico revirtió la situación. No obstante, señaló cierta preocupación por la tendencia para la campaña 2014/15. "Advertimos la necesidad de políticas que nos incentiven a sembrar trigo y cebada. Para la salud de los suelos es vital, son cereales consumidores de los excedentes hídricos. La soja puede llegar a consumir 600 milímetros de agua y eso en muchos lugares es la mitad de lo que llueve en promedio", detalló al tiempo que destacó que "hay que reaccionar y tomar decisiones, ara beneficio sino de la comunidad y el país".

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