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Sábado 12 de Abril de 2014

"Hay que buscar la forma de no depender tanto del herbicida"

El investigador analizó la problemática de malezas en la región. Advirtió sobre los límites que pone el sistema de producción.

Eduardo Puricelli se especializa en Terapéutica Vegetal. Trabaja a nivel científico y de investigación, realizando publicaciones sobre herbicidas en suelo y como Profesor Titular de la Cátedra de Terapéutica en la Facultad de Ciencias Agrarias, de la Universidad Nacional de Rosario hace ya más de siete años. También recibe consultas de productores de la zona de Chaco, Corrientes, Entre Ríos, y Buenos Aires, los lugares con los que más está en contacto. En entrevista con Agroclave, Puricelli aporta su avezada mirada sobre las malezas más temidas en dicha zona.

—¿Cómo dimensiona la problemática de malezas en su hacer?

—La problemática en la zona es difícil porque han aparecido malezas como Conyza, que son complicadas de neutralizar. Cierto es que en otras zonas están apareciendo otras que no existían siquiera en el país, como amaranthus palmeri, pero que bien podrían llegar pronto, ya que se difunden con facilidad.

—¿Cuáles especies están estudiando al momento?

—Fundamentalmente estamos trabajando con Echinocloa y Conyza, que son muy complicadas de controlar. Y es que los productores usan los mismos productos, siempre. Para el caso de Conyza, hay muchos principios activos disponibles pero aún así sigue habiendo muchos problemas. Hay gente haciendo control mecánico, labranzas superficiales. De nuestra parte, hemos probado con cultivos de cobertura, que ayudan y bastante, dado que son malezas otoño-primaverales. Generalizar el uso de cultivos de cobertura, o hacer trigo, por citar un cultivo invernal, podría generar menor dependencia de los herbicidas, porque allí radica el problema. Aunque también está el tema de los arriendos: el productor no puede planificar porque no es el dueño del lote que trabaja.

—¿Cuál es la maleza que más preocupa, según las consultas que recibe?

—Conyza es sin duda la mayor preocupación, en mi zona de influencia. También están empezando a preocupar los Lollium, en la zona de Pergamino. Esta maleza, más bien de trigo, se ha hecho muy resistente a glifosato y puede reducir rendimientos. No se extiende tanto en el verano pero está produciendo cada vez más problemas por la densidad que es capaz de adquirir. Por supuesto que el sorgo de alepo es un problema también. Pero, sin dudas, la mayor parte de consultas que tengo orbitan alrededor de Conyza, matrensis y bonaerensis.

Conyza. Rama Negra (Conyza Bonariensis) es una especie herbácea anual perteneciente a la familia de las asteraceas, que se reproduce por semillas pequeñas, transportadas por el viento a grandes distancias. Su ciclo es otoño-invierno-primaveral.

En Argentina está presente en los bordes de los lotes y en banquinas así como en barbechos previos a los cultivos de verano. Inicialmente, las poblaciones eran fáciles de controlar con glifosato. Sin embargo, en los últimos años, se ha convertido en una especie problemática en muchas de las zonas productivas de la Argentina.

—¿Cómo se controla la Rama Negra?

—Si los productores pudieran hacer otros manejos, hacer un control temprano con residuales cuando está en estado de roseta, por caso, la controlarían prácticamente toda. O hacer cultivos de cobertura o un trigo, si tuviera un buen precio. En definitiva, la problemática estriba en otros aspectos, que exceden a las malezas. Lo ideal sería rotar cultivos. Pero en la situación actual donde los arrendatarios hacen soja sobre soja y muchas veces se llega tarde a los controles, por falta de tiempo, ahí el productor empieza a depender de herbicidas más caros.

—Si pudiera brindar un mensaje a los productores, ¿cuál sería?

—Debemos buscar la forma de no depender tanto del herbicida y, cuando hacemos uso, procurar la rotación de los principios activos, no generando una dependencia del glifosato. También, aplicar temprano el herbicida, cuando la maleza es pequeña. Si es que el sistema de manejo del productor lo permite, hay que seguir buscando métodos alternativos. Enfrentado a la realidad cotidiana, las prácticas culturales de prevención todavía no están a nivel del productor, en el sentido de que es difícil recomendar un cultivo de cobertura en esta coyuntura. Pero siempre hay posibilidades: las malezas, como todo, dependen de una decisión política. Si con el tiempo hay cambios, en cuanto a que el productor tenga mejores ingresos, habrá mejores manejos en los lotes. Se necesita tiempo, monitorearlos, revisarlos, pero está claro que para eso se necesita mayor rentabilidad. Si no, la gente hace los controles cuando puede y eso no es tan efectivo. Es lo mismo que pasa con los insectos: sabemos que debemos monitorear temprano, no aplicar en cualquier momento sino sólo cuando es necesario. El monitoreo es importante, para llegar temprano. Y sí, cuando se alquila, cuando los lotes no son propios, es mucho más difícil la tarea.

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