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Sábado 05 de Marzo de 2016

Hay paridad de género en la educación primaria argentina

La Argentina presenta "paridad de género" con relación al comienzo de la educación primaria a la edad apropiada.

En la Argentina tanto nenes como nenas ingresan a la escuela primaria a la edad apropiada, una realidad que se replica en la provincia de Santa Fe. Sin embargo, el panorama no es el mejor a nivel mundial donde el número de niñas que nunca irá a la escuela duplica al de los varones. De mantenerse la tendencia actual, casi 16 millones de niñas en el mundo de entre 6 y 11 años no irán nunca a la escuela, cifra que duplica la del número de varones. Los datos los revela un informe preparado por la Unesco a propósito del Día Internacional de la Mujer, que se conmemora cada 8 de marzo.

La Argentina presenta "paridad de género" con relación al comienzo de la educación primaria a la edad apropiada. "En la Argentina se puede marcar una situación favorable tanto para niñas y niños en la educación primaria y secundaria respecto de la paridad de género", dijo a la Agencia Télam Margarita Poggi, directora de la Sede Regional Buenos Aires del Instituto Internacional de Planeamiento de la Educación de la Unesco. Sin embargo, la especialista aclaró que "si bien en la educación primaria en el país hay paridad, después en la secundaria las mujeres empiezan a tener menor abandono y se presenta una leve desventaja para los hombres", a nivel cuantitativo.

En Santa Fe. ¿Qué pasa en la provincia? Desde el Ministerio de Educación de Santa Fe, ante la consulta de La Capital, aseguran que en la provincia se repite la tendencia que se da en el país respecto de la paridad de género. Como dato cuantitativo aportan que el 48,5 por ciento de quienes ingresan al primer grado son mujeres y un 48,6 lo hacen a la secundaria.

El informe de la Unesco advierte que un cuatro por ciento de las niñas abandona la educación primaria en la Argentina; en el caso de los niños la cifra asciende a seis, mientras que existe "paridad de género" (que ronda entre el 0.97 y el 1.03) con relación al comienzo de este nivel educativo a la edad apropiada. En el estudio denominado "Atlas electrónico (eAtlas) de la Unesco sobre la desigualdad de género en la educación", que se hizo en más de 200 países, se concluyó que la tasa de alfabetización en mujeres y hombres de entre 15 y 24 años supera el 90 por ciento en el país.

Postergadas. El trabajo presenta datos e indicadores desagregados por sexo que han sido producidos por el Instituto de Estadística de la organización, con sede en Canadá, respecto de todos los niveles de la educación, y en ese sentido se enfoca en que las niñas a nivel mundial siguen "siendo las primeras a quienes se les niega el derecho a la educación, a pesar de todos los esfuerzos realizados y los adelantos obtenidos en los últimos veinte años". En promedio, es menos probable que las niñas se matriculen en la primaria en comparación con los niños. En el caso de la Argentina es favorable ya que es de 97 por ciento el índice de niñas que comienzan en primer grado a la edad apropiada.

Efectos. Se ha demostrado el efecto positivo que las maestras mujeres tienen en el logro académico de las niñas, y se especifica que en el país la cifra de educadoras llegó al 87 por ciento en la educación primaria. "La situación favorable en la Argentina tiene lugar en el sentido de que no hay desventajas para las niñas en un nivel cuantitativo pero en general, y a través de distintos estudios, se ha observado que los varones tienen mejor desempeño en matemática, mientras que las mujeres en lengua o comprensión de texto", afirmó Poggi. Por esa razón, la educadora enfatizó sobre "la necesidad de una mirada más cualitativa en la cuestión de género", respecto a la transmisión de valores culturales que persisten en la escuela, como si hubiera disciplinas que son para unos y disciplinas para otros.

Para analizar los avances logrados en la secundaria, el informe se basó en indicadores como el de abandono escolar, y mostró que en la Argentina, el tres por ciento de niñas adolescentes dejan el primer año de la educación secundaria, mientras que asciende a seis en el caso de los varones.

Ejemplos positivos son los de las mujeres que se encuentran en los países de América latina y el Caribe, que poseen la mayor proporción de investigadoras, con un 44 por ciento, respecto al 28 por ciento mundial.

En la Argentina, el 53 por ciento de mujeres continúa estudiando en la educación terciaria y en carreras relacionadas con la investigación. Ellas tienen mayores probabilidades de egresar en cuatro disciplinas: educación, humanidades y arte, ciencias sociales, administración de empresas y derecho, también en salud y bienestar social.

Objetivos. "Nunca alcanzaremos los Objetivos de Desarrollo Sostenible si no logramos vencer la discriminación y la pobreza que paralizan las vidas de las niñas y las mujeres de generación en generación", afirmó por su parte Irina Bokova, directora de la Unesco, en el marco en que la desigualdad sigue siendo máxima en los Estados Arabes, el Africa subsahariana y el Asia Meridional y Occidental.

"Debemos trabajar en todos los niveles, desde la base social hasta los dirigentes mundiales, para hacer de la equidad y la integración los ejes de toda política, de modo que todas las niñas, cualesquiera sean sus circunstancias, vayan a la escuela, prosigan los estudios y lleguen a ser ciudadanas emancipadas", instó la directora.

En tanto que la directora del Instituto de Estadística de la Unesco, Silvia Montoya, recordó que el Atlas electrónico mundial muestra las brechas de género existentes desde la enseñanza primaria hasta la terciaria mediante los últimos datos disponibles compilados: "Vemos claramente dónde comienzan las injusticias y cómo se acumulan durante la vida de la mayoría de las niñas y mujeres marginadas. Pero los datos indican también que las niñas que consiguen empezar los estudios primarios y logran ingresar en la enseñanza secundaria tienden a obtener mejores resultados que los niños y prosiguen luego los estudios".

 

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