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Domingo 13 de Diciembre de 2015

Hay cada vez más chicos con alergia a los alimentos

Pueden tener intolerancia a la leche, al huevo, a la soja y al trigo. La mayoría mejora al año de vida con el tratamiento adecuado, que se basa en evitar estos alimentos y utilizar reemplazos. Un problema frecuente que no siempre se detecta.

La alergia a los alimentos es cada vez más frecuente en los niños al punto que 8 de cada 100 recién nacidos la padece. Algunos, a los pocos días ya manifiestan síntomas. Otros lo hacen a las pocas semanas o meses. Pero el problema no siempre se detecta a tiempo lo que provoca que muchas criaturas pasen por situaciones complicadas hasta que los médicos llegan al diagnóstico.
  Para revertir o minimizar el problema el principal tratamiento es no tener contacto con el alimento que les provoca la reacción alérgica. En el caso de los bebés, sus madres deben hacer una dieta muy estricta si le están dando el pecho (ya que lo que ellas consumen se traslada a la leche materna) y casi siempre, los niños deben ingerir fórmulas especiales como complemento. Y aunque por ley deben recibir estos alimentos/medicamentos por parte de su obra social o del Estado, las familias aseguran que no siempre los obtienen con facilidad.
    Hay latas de estas leches medicamentosas que cuestan más de 1.500 pesos y alcanzan para unos pocos días.
  La alergia alimentaria es una intolerancia a los componentes más comunes en la dieta como son la leche (el único alimento de los recién nacidos), el huevo, la soja y el trigo. Por la cantidad de niños que la padecen, ya se habla de una nueva epidemia.
  La única forma de frenar la alergia es por medio de la dieta, dejando de consumir aquello que produce una reacción en el sistema inmunológico.
  Las mamás de nenes alérgicos suelen comentar el calvario por el que pasan hasta que llega el diagnóstico. Bebés que no dejan de llorar, de quejarse —hasta retorcerse— a causa del malestar abdominal, durante todo el día.
  Los relatos, con sus particularidades, se asemejan mucho. Abuelas, maridos o tías que les reprochan a esas madres "que exageran", porque no es para tanto. Hasta que escuchan a esos niños llorar sin calma.
  Si las manifestaciones son muy contundentes la consulta pediátrica se realiza pronto y el diagnóstico llega, aunque no en todos los casos.
  Sucede que la misma leche con la que alimentan a sus hijos y que puede ser inofensiva para la mayoría de los bebés es la responsable de los dolores de estómago, la irritación intestinal, los problemas respiratorios, el reflujo y las reacciones en la piel de los niños con alergia alimentaria.
  María Eugenia Gervasoni, médica, secretaria del comité de Alergia e Inmunología de la Sociedad de Pediatría de Rosario, explicó que cada vez es más frecuente la alergia a los alimentos en los chicos. Y aclaró que si bien no hay datos de la prevalencia a nivel nacional, lo que se ve en el consultorio es que entre “un 4 y un 10 por ciento de las criaturas tiene alergia alimentaria. La buena noticia es que la mayoría de ellos lo resuelve luego de un tiempo”. Que el problema tenga fin es un enorme alivio para las familias que tienen que superar una dura prueba, sobre todo durante el período de lactancia.

—¿Por qué se producen estas alergias?
—Hay un componente hereditario. También influyen los cambios en la alimentación, el tipo de comida (muchos productos envasados o hechos fuera de la casa), el exceso de aditivos, conservantes, o colorantes, las manipulaciones transgénicas, la contaminación ambiental y el estrés, que también influye.
De hecho, muchas enfermedades inmunológicas están aumentando. Por ejemplo, aparecen más problemas de tiroides, hay más diabéticos, celíacos, todas enfermedades que tienen una base inmunológica como sucede con la alergia.

—¿Cuáles son los síntomas principales de un niño con alergia alimentaria?
—Las alergias alimentarias pueden provocar una reacción inmediata cuando el chico ingiere el alimento y dentro de las dos horas de esa ingesta aparecen ronchas en la piel, angioedemas, pueden presentarse broncoespasmos, rinitis, diarrea o vómito en chorro (que sucede inmediatamente después de la ingesta).
Pero, también puede haber reacciones tardías que aparecen luego de las dos horas y hasta varios días más tarde de la ingesta. En estos casos los síntomas son dolor abdominal, cólicos y pueden presentarse eccemas en la piel.

—¿Cuáles son los alimentos que pueden producir alergia?
—¡Son más de 200! En la etapa pediátrica fundamentalmente son leche, huevo, trigo y soja. Y aunque son pocos, son los fundamentales de la dieta en ese período. En el caso de los lactantes, si la mamá lo está amamantando y come algo que contiene alguno de estos alimentos, se lo trasmitirá al bebé por la leche. Por eso la madre debe hacer una dieta estricta.
La más común es la alergia a la leche de vaca y al huevo, tal vez porque es lo que más consumimos. Pero también hay casos de alergia al maní y al sésamo, porque ahora se están comiendo más leguminosas, semillas y frutos secos.
Lo importante es ir al pediatra de cabecera ante cualquier sospecha, que será quien derive al niño a un especialista. Este se ocupará de hacer los análisis pertinentes para detectar exactamente a qué alimentos es alérgico el bebé.

—¿Se cura?
—En su mayoría sí, pero no en todos los casos. El tratamiento es uno solo y consiste en dejar de consumir esos alimentos que provocan la alergia. Si la mamá está amamantando los dos deberán hacer la dieta, si no, no sirve.
Casi todos los chicos resuelve el problema al año, y a los tres años ya casi el 100% no tiene más alergia alimentaria, aunque todo depende del mecanismo inmunológico involucrado. En ese momento los chicos pueden empezar a consumir gradualmente aquellos alimentos que antes les provocaban alergia. Y la mamá puede dejar la dieta apenas deja de amamantar.
Hay otro escenario a tener en cuenta. Los chicos que son alérgicos durante los primeros meses de vida superan la intolerancia a los alimentos pero es muy probable que después de los 3 ó 4 años empiecen con alergia en las vías respiratoria, con broncoespasmos o rinitis que puede persistir en la edad adulta si no esto no es tratado adecuadamente.

—¿Qué influencia tienen los antecedentes familiares?
—¡Mucha! Cuando alguno de los padres es alérgico hay muchas probabilidades de que el hijo lo sea y más cuando ambos lo son. La alergia se hereda, y se puede manifestar como rinitis, con problemas en la piel o con una alergia a los alimentos. No hay una única manera.

—¿Con qué se alimenta a los bebés que tienen alergia alimentaria?
—El tratamiento es la evitación de la leche de vaca y sus derivados (deben evitarlos ellos y sus mamás si les dan la teta) y si es necesario hay que darles un complemento porque no alcanza con el pecho materno. A veces se indica que directamente se suspenda la lactancia. Existen fórmulas especiales elaboradas por los laboratorios que hidrolizan esas proteínas de la leche que les hace mal, o fórmulas de aminoácidos que se compran en las farmacias.

—¿Quién les provee esas leches medicamentosas?
— Las obras sociales están obligadas a cubrir el total de estas leches durante el primer año de vida porque es lo único que puede alimentar a los bebés alérgicos. Actualmente se está luchando para que la cobertura se extienda hasta los dos años porque hay bebés que necesitan prolongar el tratamiento. El Estado lo provee en casos en que el pedido está justificado y tiene la obligación de hacerlo.

—¿Cuál es el profesional adecuado para tratar las alergias alimentarias?
—El pediatra, que es el médico de cabecera. Es quien sospechará y derivará al dermatólogo, al neumonólogo o al gastroenterólogo según sean las manifestaciones de ese niño o niña, y también al alergólogo. Es importante recurrir a especialistas en nutrición porque hay que asegurar el crecimiento y el desarrollo del niño ya que es complicado quitarles un alimento porque necesitan todos los nutrientes.

—¿Se puede prevenir la alergia?
—Por el momento no hay nada científicamente comprobado para que la mamá haga “algo” durante el embarazo que permita evitar la alergia. Lo que sí se recomienda es que si ya tiene otro hijo alérgico a los alimentos, y si el bebé necesita complementar al pecho materno, le ofrezcan en un principio una fórmula hidrolizada a modo de prevención.

Los chicos que nacen por cesárea tienen más alergias

La pediatra especialista en alergia, María Eugenia Gervasoni, quien es además directora del Comité Nacional de Alergia Alimentaria de la Asociación Argentina de Alergia e Inmunología Clínica, reveló un dato sorprendente: “Ya se sabe que los chicos que nacen por cesárea —y no por parto vaginal— es decir, los que no pasan por el canal de parto, tiene un intestino más estéril y eso significa menos tolerancia a lo que ingieren”. Explicó que los gérmenes del intestino ayudan a tolerar los alimentos. En el caso de los bebés que nacieron por cesárea tienen un intestino que “no se contaminó” con los gérmenes que están en el canal de parto, y entonces son más sensibles. De allí que los científicos consideren hoy que los nacidos por cesárea suelen ser más propensos a tener alergias alimentarias.

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