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Sábado 18 de Octubre de 2008

Harta

La canta Serrat y también la Mancha de Rolando. “Harto ya de estar harto, ya me cansé…”. Y también la tarareo cuando oigo a gente que me harta.

La canta Serrat y también la Mancha de Rolando. “Harto ya de estar harto, ya me cansé…”. Y también la tarareo cuando oigo a gente que me harta.

Leo que el vicepresidente de Confederaciones Rurales Argentinas, Néstor Roulet , dice que dejamos de ser un país grande porque se desactivó a la Iglesia, al Ejército y al campo, para él las “tres instituciones que hicieron grande a la Argentina”. Como me harta, critico la certeza del señor. Ojito... una no pide que lo bajen del palco a zapatillazos, lo amordacen, encapuchen, tiren al mar o lo desaparezcan. No está en mí ese ánimo, ni en la mayoría por suerte. Una piensa que este buen señor podría agarrar los libros de historia y revisar algunos capítulos. Sólo eso.

Pero Roulet no es el que más me preocupa. No comparto lo que dice y ya. La Justicia, en todo caso, determinará si hizo o no apología alguna. Los que me tienen cansada son los que piden que una sea “democrática” y respete lo que dice este inocente dirigente del campo. Cínicos. Ahora hablan de democracia y a la zaga te corren con la patética frasecita: “Con los militares estábamos mejor”. Si te descuidás hasta te estampan la cantinela contra los derechos humanos. “¿Dónde están los organismos de derechos humanos cuando le roban a un taxista…?”. Oscuros y brutos cual animales de bellota. No los respeto. Sólo un imbécil puede esta altura no saber que es la policía la que debería encargarse de esos atracos mientras los organismos de derechos humanos investigan y denuncian los crímenes y delitos cometidos por el Estado; por esos gobiernos dictatoriales que nadie votó y que muchos aún dicen que nos hicieron grandes.

Mezclan todo. “Cristina es una dictadora” se escucha impunemente a una radioescucha. No señora…que no le guste Cristina, su gobierno, no tiene nada de malo. Critíquela pero no deje de tener en cuenta que a ella sí la eligió mucha gente. Es más, si tiene pruebas de que cometió un delito no dude en denunciarla. ¿Así deberían ser las cosas no? Como con el ex presidente Menem quien, pobrecito, esta semana se enfermó y no se bancó el juicio que lo imputa en el contrabando de armas a Croacia y Ecuador. Cobarde de toda cobardía al mejor estilo Pinochet, otro que hizo "grande" a su país.

Harta me tienen. Y aburrida. Más ahora que aparece en Rosario otro católico ofendido por culpa del arte contemporáneo. Parece que el hombre fue al Castagnino y se espantó con una foto de un Superman besando en la boca a Cristo. Por ahí nadie le aclaró como a los chicos que la obra del rosarino Mauro Guzmán es “de mentirita”. Y al tipo no le bastó con decir “eso es de mal gusto” y pegarse media vuelta. Convencido de que todos pensamos y sentimos como él encabezó una nueva cruzada. Le pidió al intendente que descuelgue la obra del museo o amenazó con ir a la Justicia.

No se anda con chiquitas el escandalizado señor. Pero ¿alguien le advirtió que no estaba en el Museo del Vaticano? ¿Se lo imaginan doblando las voces de los personajes de “La vida de Brian” de los Monty Python para cuidar nuestra vista, oído y alma? ¿O pintándole polleritas sobre los culitos a las chicas que bailan “La danza” de Matisse para bien de nuestra sexualidad?

Me la veo venir. Declaraciones viejas, repetidas, oscurantistas, marchas, rezos. Ya pasó en 1999 con el fotomontaje de vulvas y la imagen de la Virgen de una artista vernácula. También se armó un escandalete con un dibujo del plástico León Ferrari: la estampa japonesa de una masturbación femenina bajo la técnica mokodaijuji (pellizco del clítoris) con la frase en braille “Ama a tu prójimo como a ti mismo” los puso como loquitos. Harta me tienen, pero no importa, que las discusiones se repitan todas las veces que sea necesario. Mientras... mucha gente, con el sabroso morbo que da la polémica, aprovechará para darse una vueltita por el museo. La discusión de si la foto es bella o no quedará de lado. Y el vapuleado artista será más conocido por el escándalo que por lo que quiso expresar plásticamente. Todo gracias a ellos, los que hicieron grande este país.

Me tienen harta, pero de censura nada, que sigan hablando.

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