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Viernes 30 de Marzo de 2012

Hacia un cambio en la didáctica

Fanny Pellegrini Oliveri es licenciada en comunicación social por la Universidad Nacional de Rosario (UNR), actualmente es la secretaria técnica de la maestría en comunicación estratégica y de la especialización en comunicación ambiental, ambos posgrados de la UNR. Durante varios años trabajó como experta en tecnologías didácticas, en servicios para inmigrantes y como tutor web learning point en diferentes regiones de Italia.

Entre las experiencias de formación que desarrolló la profesional —de vuelta a la Argentina hace dos años— está la capacitación a docentes de las escuelas italianas en el uso de la pizarra digital interactiva (PDI). “En el Iset 18 lo que hice fue ofrecerles a los profesores los primeros instrumentos para utilizar la pizarra”, cuenta sobre su participación en los cursos preparatorios ofrecidos a los docentes del instituto público rosarino.

Pellegrini Oliveri se ocupó de la práctica propiamente dicha: “Vimos algunos usos muy precisos, los instrumentos básicos de que dispone, porque en realidad la informática y todo este tipo de herramientas se aprenden usándolas”.

Sin miedos. Una de las tareas que se dio la especialista fue invitar a los profesores “a no tenerle miedo al instrumento” y a brindar “sugerencias de cómo usarla, cómo escribir sobre la pizarra, cómo guardar y cómo importar los trabajos”. En otras palabras, qué se puede hacer con la pizarra desde que se conecta hasta que se apaga y los programas que ofrece. Asegura que lo interesante aquí “es toda la interactividad que se puede dar con la conexión a la red, porque es inmediata”. Indica además que en cada disciplina hay recursos que permiten potenciar los contenidos que se pretenden enseñar.

La educadora sostiene que aquí no se trata de dar recetas ni un instructivo con pasos a seguir, sino más bien la posibilidad de explorar en las experiencias de aprendizaje.

“Aquí hay un cambio importante en la didáctica, en la manera de cómo enseñar. Un adolescente sabe mejor cómo bajar un archivo de música que quizás su profesor de 50 años. Por eso la idea es pensar en «vos bajás la música y yo (docente) te enseño cómo poner eso a disposición del aprendizaje»”, dice.

¿Cuáles son los secretos para arrancar con éxito en el uso de la pizarra digital? “Tener —dice Pellegrini Oliveri— un buen conocimiento de los programas básicos de office (mínimo word, excel y power point). Si bien los saberes gráficos no son fundamentales, sí hace falta tener buen ojo (con la imagen) y sacarse los chalecos que uno tiene con la enseñanza, para aprender a poner en común”.

Relata que en Italia, donde la pizarra ya es una experiencia más difundida, es posible ver en las aulas a los chicos trabajando sobre este recurso y al profesor sentado atrás de todo guiando lo que hacen. “Hay que desmitificar ese miedo de que desaparece la figura del docente, es un cambio. Sobre todo porque a los fines de la enseñanza uno tiene objetivos. Por eso la pizarra no resuelve la didáctica, la facilita”, subraya. Al final señala que lo más complejo de la introducción de la PDI en las aulas es que el docente logre sacarse ese chaleco de que sabe todo, y consiga ponerse “en la posición de que es un tutor que ofrece ideas”, y “facilita el aprendizaje”.

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