La ciudad
Domingo 28 de Agosto de 2016

Gran expectativa por la construcción de una nueva alcaidía en la zona oeste

Las expectativas que genera puertas adentro del edificio de Ingeniero Thedy 375 la construcción del nuevo penal de mujeres en el predio de la zona oeste, donde ya se está levantado una nueva alcaidía, son "incontenibles". Así lo admite Graciela Rojas, la mujer que lleva una década al frente de la organización Mujeres tras las Rejas. La vieja casona es un espacio hostil, con días donde puede no haber agua, y nadie quiere esperar mucho para mudarse a un espacio más humano. Desde la ONG llevan años planteando no sólo que el inmueble que convive con las inversiones inmobiliarias de Puerto Norte "no considera las especificidades de género". Sobre el avance de la nueva obra, aclara: "Esperemos que esta vez se avance realmente y habrá que ver qué espacios les dan a ellas, porque la ansiedad que el proyecto genera es mucha, y ellas ya están haciendo el bolso". La licitación de la obra está en marcha y los primeros días de agosto se conocieron las ofertas económicas para levantar el nuevo penal en el predio de 27 de Febrero y calle 1.706, en la zona oeste; un proyecto que con un plazo de obra de un año se propone levantar más de 5 mil metros cuadrados con capacidad para alojar a 139 mujeres. El espacio tendrá un módulo de detención integrado por un edificio de ingreso, un área social, un pabellón de aislados, tres pabellones tipo y uno para madres, donde incluso se prevé un jardín de infantes. El cambio será importante, ya que el espacio que ocupan hoy las 50 mujeres detenidas no sólo las obliga a convivir con problemas de servicios, suciedad, baños tapados, sino también una decisión de "emparchar", asegura la integrante de la ONG, y como ejemplo, cuenta que "en el verano se colocaron ventiladores sobre paredes donde el revoque estaban tan flojo, que se vinieron abajo".

Las expectativas que genera puertas adentro del edificio de Ingeniero Thedy 375 la construcción del nuevo penal de mujeres en el predio de la zona oeste, donde ya se está levantado una nueva alcaidía, son "incontenibles". Así lo admite Graciela Rojas, la mujer que lleva una década al frente de la organización Mujeres tras las Rejas. La vieja casona es un espacio hostil, con días donde puede no haber agua, y nadie quiere esperar mucho para mudarse a un espacio más humano. Desde la ONG llevan años planteando no sólo que el inmueble que convive con las inversiones inmobiliarias de Puerto Norte "no considera las especificidades de género". Sobre el avance de la nueva obra, aclara: "Esperemos que esta vez se avance realmente y habrá que ver qué espacios les dan a ellas, porque la ansiedad que el proyecto genera es mucha, y ellas ya están haciendo el bolso". La licitación de la obra está en marcha y los primeros días de agosto se conocieron las ofertas económicas para levantar el nuevo penal en el predio de 27 de Febrero y calle 1.706, en la zona oeste; un proyecto que con un plazo de obra de un año se propone levantar más de 5 mil metros cuadrados con capacidad para alojar a 139 mujeres. El espacio tendrá un módulo de detención integrado por un edificio de ingreso, un área social, un pabellón de aislados, tres pabellones tipo y uno para madres, donde incluso se prevé un jardín de infantes. El cambio será importante, ya que el espacio que ocupan hoy las 50 mujeres detenidas no sólo las obliga a convivir con problemas de servicios, suciedad, baños tapados, sino también una decisión de "emparchar", asegura la integrante de la ONG, y como ejemplo, cuenta que "en el verano se colocaron ventiladores sobre paredes donde el revoque estaban tan flojo, que se vinieron abajo".

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