Escenario
Martes 13 de Septiembre de 2016

Gilda, viva en el cariño de sus fans, y ahora con película propia

Natalia Oreiro y Lorena Muñoz estuvieron en Rosario para promover "Gilda, no me arrepiento de este amor", que se estrena el jueves.

Natalia Oreiro y la directora Lorena Muñoz son las responsables de llevar al cine la vida de la cantante Gilda, de cuya muerte se cumplieron veinte años el 7 de septiembre pasado. La actriz y Muñoz estuvieron ayer en Rosario para acompañar el estreno de la película "Gilda, no me arrepiento de este amor" que se realizará el jueves. El filme relata la vida no sólo de la leyenda de la música popular, sino también la perseverancia de la maestra jardinera Miriam Bianchi, casada, con hijos y una madre concertista de piano, para cumplir su sueño de ser cantante.

"Tuve que dejar a la fan de lado para encontrar a la mujer real", explicó Oreiro sobre a medios rosarinos sobre la forma en que abordó a Gilda, una mujer que conquistó cada espacio sin dejar de ser fiel a sí misma. "Lo que intentábamos con Lorena era mostrar que era una mujer con contradicciones, y que la película fuera profunda, donde nos pudiéramos reconocer. Gilda era una persona que tenía una vida feliz, pero al mismo tiempo no se había encontrado y encontró en la música quién era Miriam y se convirtió en Gilda, la leyenda", dijo la actriz que también grabó la banda de sonido junto a algunos de los músicos que integraban la banda de Gilda.

La película además de reflejar ese aspecto, muestra la historia de esa mujer que le imprimió a la cumbia su propia perfil. "Ella tuvo que luchar contra el prejuicio de la música en los 90, que era muy machista, se pretendía de la mujer algo mucho más exuberante y ella era delgadita, nunca quiso transar con eso tampoco. Y también tuvo que luchar contra el prejuicio de su familia, porque era hija de una concertista de piano".

Oreiro también recordó una anécdota de la filmación que evoca el misticismo que rodea a la cantante que tiene su propio santuario. "Eran las 5 de la mañana y terminábamos de rodar la escena del final. Todos en la producción tienen handies y en todos los canales, desde maquillaje, iluminación, sonaba «No me arrepiento de este amor». Todos pensamos que alguien había puesto la canción para compartirla. Al día siguiente lo comentamos y nadie lo había hecho", recordó Natalia. "Para mí tiene explicación, que ella está re contenta de que esta película suceda", señaló.

Muñoz explicó que una de las mayores dificultades para concretar el proyecto fue conseguir los derechos que comenzó con un largo proceso en el que luego de hablar con el abogado de la familia sin resultados, la actriz y la directora decidieron escribir una carta a Fabricio, el hijo de Gilda, explicándole las razones por las que estaban interesadas en rodar una película sobre su madre.

"Por suerte al final Fabricio accedió, Nati grabó «No me arrepiento de este amor», una versión para él que era emocionante. Ahí se entusiasmó, confió en nosotras, en lo que queríamos narrar y estoy muy orgullosa porque él ya vio la película y me mandó un mensaje muy lindo, muy emocionante diciéndome que estaba muy contento con el trabajo de Natalia, con nuestro trabajo, por el respeto que tenemos hacia la mamá y hacia él, así que eso me parece que es lo mejor que nos puede pasar", afirmó Muñoz.

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