Cristina Fernández
Lunes 08 de Agosto de 2016

Gerardo Rico: "Cristina es líder, pero no es conducción del PJ"

El ex diputado provincial, es el secretario de Interior del Movimiento Evita, una de las agrupaciones más notoriamente peronistas que tiene el país y que supo ser un puntal del proyecto kirchnerista al que, sin embargo, fue la primera en abandonar.

Gerardo Rico, ex diputado provincial, es el secretario de Interior del Movimiento Evita, una de las agrupaciones más notoriamente peronistas que tiene el país y que supo ser un puntal del proyecto kirchnerista al que, sin embargo, fue la primera en abandonar.

Durante una entrevista concedida a La Capital, en la que también se queja de la preeminencia que los senadores han obtenido en el manejo partidario provincial, Rico criticó a Cristina Kirchner: "Es líder, pero no es conducción".

—De fervoroso entusiasta del anterior gobierno, el Movimiento Evita paso a ser el primero en romper con el kirchnerismo. ¿Qué ocurrió?

—Precisamente por eso. Dos años antes, al menos, ya planteamos la necesidad de desarrollar una política más amplia a la que se venía aplicando. Con la derrota electoral, ese escenario se complicó. Se produjo una implosión interna en la que las contradicciones secundarias pasaron a ser principales.

—¿Y ahora?

—Nuestra posición fue que el PJ se rearmase en torno a una figura que no representara posturas internas extremas, para poder dar cabida a todos los sectores, y que no tuviera aspiraciones futuras para que eso no interfiriera. Por eso planteamos a José Luis Gioja y aceptamos a Daniel Scioli, sólo segundo.

—¿Por qué el congreso nacional partidario dejó afuera al kirchnerismo?

—Porque se autoexcluyeron, después se arrepintieron.

—Fernando Navarro, Emilio Pérsico y usted mismo han sido críticos con Cristina...

—Consideramos que no es sólo una cuestión semántica diferenciar conducción y liderazgo. Decíamos, estando ella en el gobierno, que no era conducción. Se conduce cuando definís una política, pero no cuando haces tu voluntad. Hoy hay muchos sectores que sostienen lo mismo. Sí planteamos que era una líder política con un porcentual de adhesiones. El próximo conductor del peronismo será quien gane las elecciones.

—¿Coincide con quienes dicen que será difícil para el peronismo conseguir un candidato a la Gobernación en 2019?

—Coincido en que no se hace un candidato en poco tiempo, pero eso es para cualquier partido. En el PJ, no obstante, hay quien tiene un plus. Está activo políticamente y es conocido: Omar Perotti. Puedo tener mis diferencias con él, que las tengo, pero pienso que es quien tiene mayor posibilidad de ser el próximo gobernador de Santa Fe.

—¿Incluso cuando viene de perder, precisamente, por ese cargo?

—Entre los tres candidatos en 2015 hubo 20 mil votos apenas. Tampoco es diferencia los 1.400 que Lifschitz le sacó a Miguel Del Sel, es un empate. Esa cantidad de votos en Rosario equivale a un cuarto de una manzana, por eso la debilidad de esta gestión que, admitamos, el gobernador sobrelleva bastante bien. Además, no olvidemos que Hermes Binner perdió en su primer intento.

—Entonces, usted piensa que PJ tiene chances reales de recuperar la provincia en 2019.

—Absolutamente. Por razones subjetivas, como acabo de decirle, de que hay alguien ya en esa senda y que, creo, quiere volver a ser candidato. Y objetivas, que son los problemas internos que tiene el gobierno socialista y el frente gobernante.

—¿Y cuáles serían esos problemas?

—La sociedad con los radicales cruje. No digo que se rompa, pero dificultades tiene. Más serio es que el socialismo no tiene anclaje electoral nacional, un figura que traccione y, por eso, le fue tan mal. Quieren comicios a convencional en 2017 para tener un aliciente electoral propio pero eso le genera una interna severa por la reelección a Lifschitz con Bonfatti, de quien, a su vez, ya tiene que diferenciarse en la gestión porque éste sacó 400 mil votos más y quiere hacer obras, aunque necesita financiamiento que, hasta ahora, no consigue. El presidente Mauricio Macri, quien sabe la debilidad de origen, los ruidos con los radicales y los socialistas, le manda poca plata y no tiene apuro en devolver lo que Santa Fe merece. ¿Quién puede afirmar que el socialismo esté en condiciones de repetir? No digo que no quiera, sino que pueda.

—¿Y por qué no sería el turno del PRO en lugar del justicialismo?

—No dije que no lo sea, pero para ello le tiene que ir muy bien a Macri en la Nación y eso, hasta ahora, no se ve. Y si el gobierno nacional no gana las legislativas del año próximo, casi que me animo a decir que eso será muy dificultoso.

—No obstante, el PJ tiene un solo y único nombre.

—Los procesos se comen muchos dirigentes. Muchos se creen el personaje. Cada vez que hay un proceso electoral, por ejemplo, escucho hablar de que María Eugenia Bielsa puede ganar, pero para hacerlo hay que competir. Además no sé quiénes tienen los votos hoy. ¿Y si no los tienen Bielsa, Bonfatti, Del Sel y Lifschitz? ¿Cuáles y cómo serán las alianzas de 2019? En principio, me preocupa lo que ocurra el año próximo, porque condiciona 2019.

—Ese es un lugar común...

—¿Y qué?, eso no lo hace menos cierto. En los comicios legislativos el voto es más disperso. La gente vota personas con las que coincide sin mirar, a veces, el partido o su posición ideológica. Agustín Rossi, me dicen, será candidato.

—¿El Movimiento Evita jugará con él?

—No, no dije eso. Refiero candidaturas que se mencionan. Habrá, por supuesto, un postulante de los senadores provinciales del peronismo. Y nosotros tendremos el del Evita.

—¿Nombre?

—No está decidido quién será. Lo que nos interesa es discutir qué peronismo y qué país queremos.

—¿Por qué dice que los senadores tendrán su candidato propio?

—Porque han tomado el PJ por asalto. Ellos lo dominan y deciden.

—¿No les juega en contra que los ciudadanos identifiquen al Evita con el kirchnerismo?

—No nos preocupa porque acompañamos y no renegamos de ello, pero fuimos los primeros en hacer autocrítica y en irnos del kirchnerismo. Ojo: no estoy diciendo que lo que hace Macri es bueno, porque basta andar por lo barrios para ver los efectos negativos de su política entre los más humildes. Han vuelto los comederos, las copas de leche, la desocupación, la gente que te dice que quiere pagar los impuestos o los servicios y no puede.

—¿Usted dice que es cosa de Macri únicamente?

—Mire, si el comercio o la pequeña industria no pueden funcionar porque no pueden pagar los servicios, cierran. Eso es desocupación. Ese desocupado no consume. Sin consumo se retrae el mercado interno, o sea, el aliciente para la producción. Y encima, si se abre la importación, esa producción local está condenada. Con esas medidas no solucionan ningún problema heredado. En todo caso, lo agravan. ¡En Rosario cerraron 1.700 negocios, de entre 50 y cien empleados, en seis meses!

—¿Qué es lo que respalda al Movimiento Evita?

—Tenemos dirigentes en toda la provincia, más de una veintena de presidentes comunales nos acompañan, una cifra superior de concejales y una fuerza de casi 10 mil compañeros. Y toda la tarea social. Recuerde que ni la Nación ni la provincia o el municipio son peronistas. Se hace sin recursos, con esfuerzo y sacrificio.

—Eso ahora...

—Revise y se sorprenderá de los recursos que recibió el Movimiento Evita.

—¿Que Macri haya ganado no es la prueba más palpable del fracaso del PJ y el kirchnerismo?

—Sí, el peronismo es responsable. No hay duda de eso. Ocurre también que los grupos concentrados y los mediáticos que confrontan con el peronismo son muy fuertes. Y unos y otros no han logrado coincidir en que todos tenemos que vivir bien. Eso es lo que queremos y, por eso, adherimos a la teoría del poder compartido, mientras que ellos se aferran al poder total. La cuestión social debe estar por encima de rentabilidad.

—Entonces, ¿qué autocrítica hacen ustedes?

—La más realista posible. Todo lo que se hizo mal, no dialogar, incluso hacia adentro. Nos fuimos antes de que Cristina termine su mandato, téngalo presente. No convalidamos ningún hecho de corrupción, ni kirchnerista ni de ningún otro partido. Porque que el actual ministro de Energía (Juan José Aranguren) haya estado de un lado y del otro del mostrador, que de ocho licitaciones siete se las dieran a Shell, eso también es corrupción. Pero el kirchnerismo cometió muchos errores: no avanzó en la reforma financiera y sus métodos y formas fueron pésimos, más allá de que los objetivos fueran buenos, como en el caso de la ley de medios y de retenciones. Con la 125 fuimos, junto a Jorge Taiana y Pérsico, a verlo a Néstor Kirchner a decirle que había que dar un paso hacia atrás para poder avanzar. Le conté la experiencia de una provincia como Santa Fe, que es agrícola ganadera, y que no se podía tener en contra a la Sociedad Rural y también a la Federación Agraria (FAA), pero no quiso escucharnos. La 125 era, en el fondo, correcta. Pero la forma de implementación, totalmente incorrecta, metió en la misma bolsa al pequeño productor con el mediano, el grande y el muy grande. Estuvo bien sacar las AFJP, pero no haber dejado a los jubilados sin pagarles las actualizaciones que ordenó la Justicia. Les cobraron Ganancias a empleados y no a los jueces, que tienen sueldos enormes. Todo eso nos llevó a este fracaso.

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