Edición Impresa
Domingo 03 de Enero de 2016

Georgina Ricci, artista plástica, diseñadora

1. Es muy difícil responder sin ser injusta con casi todos lo sucesos culturales que implicaron trabajo y pasión de artistas, escritores, gestores. Uno circula por órbitas y la mayoría del tiempo se está perdiendo todo: en Rosario sucede mucho, estar alerta a los sucesos implica desplegar radares y sensibilidad. Entonces, responderé desde lo personal: la edición del último volumen de Anuario. Registro de acciones artísticas (publicación anual coeditada por Lila Siegrist, Pablo Montini y yo misma). Más allá de lo grueso y potente de la publicación, clausuramos un ciclo de un lustro. Cerramos con alegría por lo realizado, cierta necesidad de espacio y tiempo para reflexionar sobre la experiencia y muchas preguntas sobre cómo seguir registrando una escena en estado efervescente.

2. Creo que existe un fenómeno de asociación entre proyectos que generará plataformas para la sustentabilidad. Pienso en la galería Dominicis, en la feria de editores independientes, en el encuentro de artistas-gestores que tuvo lugar en noviembre, en el ya histórico Pasaje Pan. Articular entre proyectos, posibilitando el intercambio de saberes, compartiendo estrategias de crecimiento y generando herramientas para afrontar problemas, entiendo, es el horizonte de maduración de la gestión cultural pública (tanto autogestiva como estatal).

3. Creo que aún faltan en la escena local espacios de reflexión y encuentro entre sus actores. Hay mucho cara a cara, vasito en mano, pero entiendo que necesitamos articular desde canales más públicos y contrastables. Desarmar el camino de la cultura como oferta de espectáculo y pensarla como territorio liberado, de ensayo, de error: como laboratorio para pensar la ciudad y las experiencias contemporáneas.

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