Central
Martes 01 de Noviembre de 2016

"Ganamos, con un gol de Ruben"

El Chango Gramajo dijo que "Central merece el triunfo que le arrebataron el año pasado".

Bóveda, Poy y Gramajo. Los canallas de ley recitan esa tríada como un mantra. No es para menos: esa fue la delantera histórica con la que Rosario Central alcanzó su primer campeonato de la mano de Angel Labruna. Fue el Nacional de 1971. La base del equipo había quedado del año anterior, cuando los canallas _dirigidos por Angel Tulio Zof_ habían perdido la final ante Boca en tiempo suplementario. Pero, un año después, varios de estos jugadores tuvieron la revancha y lograron el título.

Entre ellos estaba el santiagueño Roberto "Chango" Gramajo, puntero izquierdo de pique corto, goles entrando con pelota y todo en el arco rival y mito del club de Arroyito. Hoy tiene 69 años, cobra una jubilación que no llega a los 5 mil pesos y retoma para Ovación algunos de esos ingredientes de la historia cuando el canalla está a horas de enfrentarse justamente a Boca en medio de un clima revanchista.

El Chango vive desde hace casi veinte años con su mujer en Cerro Azul: una minúscula villa cordobesa, con iglesia pero sin club ni escuela y con un jefe comunal tan canallón como él (ver aparte).

Desde allí, a sólo 45 kilómetros de la capital cordobesa, el Chango se pondrá otra vez la camiseta y saldrá a la cancha. Esta vez lo verá por TV y tomando mate. Para él Central "merece el triunfo que le arrebataron el año pasado". Quiere una segunda oportunidad, como en el 71. Quiere ganar.

Nació como Roberto Artemio Gramajo en La Banda, rincón santiagueño que parió a otro grande del futbol: René Houseman. "Sí, somos primos lejanos", precisó.

Cuando estaba por cumplir 19 años, Central compró al Chango por 4.750.000 pesos. Jugó en tercera, reserva y debutó en primera en 1967. En la segunda temporada se ganó la titularidad. "Y el apodo Chango por parte de esa maravillosa hinchada", dijo.

Marcó 11 goles en ese tramo pero pocos simpatizantes olvidan el 2 de octubre de 1970 cuando Gramajo se ganó el Olimpo: le marcó 4 goles a Independiente estando infiltrado. Cuentan que el periodista deportivo que cubrió el partido en esa oportunidad para la revista El Gráfico escribió: "Fuimos a ver a Yazalde (Chirola) y vimos a Gramajo". Brilló.

Su último torneo en Central fue el Metropolitano 72, en el que hizo 3 goles. En total jugó 160 partidos y marcó 57 tantos. Luego jugó en Grecia y en 1974 llegó a Huracán por pedido de César Luis Menotti. En 1976 pasó al plantel de Quilmes y en 1977 jugó la Libertadores en Ecuador. ¿La selección argentina? Sí, la vistió en un amistoso ante Francia en 1971. "Pero a pesar de los pases, siempre fui muy centralista, eso no lo cambié más. A Central lo sigo, lo veo, aunque ya no pueda ir a la cancha", lamentó el Chango.

Padre de dos hijos que viven en Santiago del Estero, Gramajo fue técnico de fútbol en su provincia natal pero ahora sólo se dedica a la huerta de su propia casa. "Casita", le dice al pequeño paraíso junto al río San Vicente y desde donde ve las sierras.

Su mujer contó que en una pared del hogar le colgó algunos cuadros de la época profesional. "Tiene muchas revistas guardadas y sólo una camiseta de Central, porque siempre que le pedían una la regalaba con orgullo", contó Teresita, de 73 años y jubilada docente.

Dijo que para él, Central no está "rindiendo lo esperado porque tuvo bajas importantísimas: Pinola, Larrondo, Donatti, Alvarez y Cervi". Y subrayó que "para salir campeón hay que mantener los planteles". Cuando se le preguntó por la derrota ante Newell´s en el último clásico, también largó un axioma. "Los partidos se ganan con goles y eso hizo Newell´s, sólo eso: tuvo mucha suerte, un tiro al arco de Mateo en el primer tiempo y el de Maxi que fue gol, nada más. Pero Central jugó bien y no merecía perder".

En abril de 2012 le hicieron un homenaje en Arroyito. Lo vivaron, se emocionó y ya no volvió.

Y comparó el fúbol. "Antes se jugaba más suelto, ahora te ponen dos marcas para que no te puedas mover, no juega uno ni el otro". Y agregó: "Ahora se corre mucho más, a veces parece que hay más carrera que fútbol".

Así, como gambeteando el tiempo, el Chango volvió al presente de Rosario Central.

"Ganamos, con un gol de Ruben", dijo como si fuera un futbolero más y no un ídolo auriazul.

Canallas en Cerro Azul

Andrés Data, jefe comunal de Cerro Azul, es rosarino y ultracanalla. En esa población de 500 habitantes, Data, su hijo y el Chango son centralistas. "No desestimamos rebautizar al pueblo como Cerro Azul y Amarillo" ironizó Data.

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