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Sábado 28 de Junio de 2014

Ganadería: el stock se recompone pero a ritmo más lento

(Por Patricia Martino / La Capital). _ Un informe de Ieral Fundación Mediterránea detalla potencialidades y límites de la actividad en cada región.

La recuperación ganadera se ralentizó en el último ciclo. En efecto, el stock total de hacienda se expandió un 1,3 por ciento y el de vacas un 1,6 por ciento entre 2013 y 2014, reduciéndose a la mitad las tasas logradas respecto a las de los dos ciclos previos, advierte el último informe de Ieral de la Fundación Mediterránea. En el estudio, dirigido por Juan Manuel Garzón y Nicolás Torre, los especialistas consideran que este menor impulso alarga el período que llevará recuperar los stocks perdidos en la última crisis del sector.

El informe da cuenta de que hasta marzo de 2014 se había recuperado sólo el 38 por ciento del rodeo total —casi 4 de cada 10 animales— y el 60 por ciento del rodeo de vacas que se perdieran entre los años 2008 y 2011, 6 de cada 10. En ese sentido, los especialistas indicaron que a nivel regional se dan particularidades bien diferentes en tres macro zonas. Por un lado, las provincias del norte (NOA y NEA) han logrado recuperar todo el stock perdido, e incluso crecer respecto de los niveles de 2008. Por otro, las provincias del Litoral (Santa Fe y Entre Ríos) y de Buenos Aires han recuperado poco más de la mitad de la hacienda perdida en la crisis. Por último, la zona con menor recuperación es la cubierta por las provincias de Córdoba, San Luis y La Pampa, en particular Córdoba cuyo rodeo ajustó más del 20 por ciento y no logró prácticamente recuperarse.

"La ralentización del crecimiento se corresponde plenamente con la suba de costos observada durante 2012/2013 y el deterioro consecuente de la ecuación económica de los productores. Hacia octubre de 2013 los márgenes brutos medidos en términos reales —corregidos por inflación— se mostraban en niveles similares a momentos previos a la liquidación bovina de 2007-2010. Con la recuperación de precios observada en el último medio año, los márgenes ganaderos medidos en términos reales han corregido parte del poder adquisitivo perdido", señala Ieral.

Sin embargo, en términos reales, aún se encuentran bastante por debajo de los márgenes registrados en el período reciente de mayor bonanza de la cadena, el primer semestre de 2011. "La cadena podría producir mucho más carne con el mismo stock de animales que actualmente posee. Sólo se requeriría volver a generar incentivos a los engordadores para agregar más kilos a los animales enviados a faena. En esto es clave recuperar el mercado de exportación, que demanda animales de mayor peso en relación a lo que pide el mercado interno", puntualizaron Garzón y Torre.

Potencial latente.Ieral propone un simple ejercicio que ilustra el potencial productivo latente. Suponiendo que en 2014 se repite una oferta de machos faenables del orden de las 7 millones de cabezas, y que se logra incrementar del 33 por ciento al 48 por ciento la participación de gordos en el total de machos faenados (como sucedía en 2006), el país obtendría 99,3 mil toneladas res con hueso adicionales, que implicaría un crecimiento del 3,5 por ciento de la producción, ceteris paribus el resto de variables. Este excedente de carne permitiría, sin afectar el consumo interno, incrementar en un 36 por ciento los volúmenes exportados (de 275,6 mil a 374,9 mil toneladas) y generar al país divisas adicionales por aproximadamente u$s 556 millones.

El informe precisó que desde 2011 la cadena bovina comenzó un lento camino de recuperación del rodeo, a base de una importante corrección en la ecuación económica de los productores, básicamente, una mejora del precio del animal en pie respecto a los costos de producción. Esto permitió que el rodeo nacional aumente de 47,9 millones de cabezas a 50,9 millones en 2 ciclos productivos (entre marzo de 2011 y marzo de 2013), pudiéndose alcanzar una faena de 12,9 millones de cabezas en 2013 (la mayor de los últimos 4 años), con una participación de hembras en faena del 43 por ciento.

De acuerdo con información de Senasa, el rodeo bovino de Argentina a marzo 2014 ascendió a 51,7 millones de cabezas, un incremento de 650 mil cabezas respecto a 2013, en tanto que el rodeo de vacas totaliza 22,3 millones, 340 mil más que en 2013. De esta manera, el rodeo total se expandió 1,3 por ciento, y el de vacas 1,6 por ciento en el último año. Ambos guarismos se encuentran en terreno positivo, pero evidencian una desaceleración de la recuperación si se los compara con las evoluciones observadas en ciclos anteriores: 2012/13 ( 2,3 por ciento rodeo total y 3,9 por ciento vacas) y 2011/12 ( 3,9 por ciento rodeo total y 5,2 por ciento vacas).

"Este cambio en la dinámica genera cierta preocupación si se tiene en cuenta que la recuperación aún no ha permitido a nivel nacional recuperar el rodeo bovino a marzo de 2008, momento previo a la fase de liquidación bovina 2008-2011. de 57,6 millones de cabezas, con 23,7 millones de vacas. Cuando el rodeo tocó fondo (marzo de 2011) contabilizaba una contracción respecto a 2008 de 16,7 por ciento (y 15,4 por ciento en vacas). Cabe señalar que tras la recuperación de los últimos dos ciclos (2011/12-2012/13) la actividad ha logrado recortar la contracción del rodeo a 10,3 por ciento por debajo de 2008 (y 6,1 por ciento en vacas), lo que equivale a una recuperación a medias", puntualizó Ieral.

Mejores márgenes. En tanto, el estudio da cuenta de que con el ajuste de precios de la carne bovina hacia finales de 2009, y de los animales en pie durante 2010, los actores del eslabón primario de la cadena recobraron incentivos suficientes como para retener vientres y apostar a una expansión de la producción bovina.

Es que los márgenes ganaderos para el criador y el productor de ciclo completo mejoraron significativamente. En términos nominales, entre julio de 2009 y diciembre de 2010 el criador tuvo un incremento del margen bruto por hectárea de 262 por ciento (pasando de $102 a $370) bajo un esquema de cría básico. El productor de ciclo completo se encontró con un incremento del margen bruto por hectárea de 313 por ciento (pasando de $205 a $850).

Pero la suba de costos durante 2012-2013 fue deteriorando paulatinamente la ecuación económica, y hacia octubre de 2013 los márgenes brutos medidos en términos reales se mostraban en niveles similares a momentos previos a la liquidación bovina de 2007-2010. El margen bruto de los criadores a octubre 2013 de $350 por hectárea, equivalía a $201 pesos de marzo 2011, lo que representaba una pérdida del poder adquisitivo del 47 por ciento en dos años y medio.

Así, el margen bruto de los productores de ciclo completo a octubre de 2013 de $762 por hectárea, equivalía a $438 pesos de marzo 2011, lo que representaba una pérdida del poder adquisitivo del 50 por ciento en igual período de tiempo, señalaron los especialistas de Ieral.

"Con la recuperación de precios en el último medio año, los márgenes ganaderos medidos en términos reales han corregido parte del poder adquisitivo perdido. Sin embargo, en términos reales, aún se encuentran bastante por debajo de los márgenes registrados en el período de mayor bonanza de la cadena (primer semestre de 2011)", indicaron.

El margen bruto de los criadores a abril 2014 de $525 por hectárea, equivale a $253 pesos de marzo 2011, lo que representa una suba del 26 por ciento respecto a octubre, de manera que la pérdida del poder adquisitivo respecto a marzo 2011 se recorta a 34 por ciento. En tanto, el margen bruto de los productores de ciclo completo a abril 2014 de $1.300 por hectárea, equivale a $626 pesos de marzo 2011, lo que representa una suba respecto a octubre 2013 del 43 por ciento (lo que reduce la pérdida del poder adquisitivo a 29 por ciento para el período mar 2011-abr 2014.

Por otra parte, el informe indica como significativo la oferta de terneros/as que a marzo de 2014 (de 13,71 millones de cabezas) es un 2,6 por ciento superior a la de un año atrás, y un 16 por ciento superior a la de 2011; sin embargo es aún un 4 por ciento inferior a la de 2008 (cuando totalizó 14,28 millones).

En tanto, cabe señalar que la faena de 2013 —según IPCVA— ascendió a 13 millones de cabezas, con un incremento interanual del 11 por ciento; no obstante los datos del primer trimestre de 2014 señalan que la faena se habría estabilizado en los niveles observados durante el primer trimestre de 2013, lo que implica un crecimiento del 0 por ciento.

El estudio advierte que de sostenerse la dinámica de faena de comienzos de 2014, podría esperarse que durante el ciclo 2014/15 la faena no supere a la oferta de terneros, y la recuperación continuaría por un ciclo más. Pero si la faena se acelerara en los meses que restan del año y creciera por encima del 6 por ciento (superando las 13,7 millones de cabezas) implicaría el fin de la recuperación.

"Con el rodeo actual se tiene potencial latente para producir un 19 por ciento más de carne. En los últimos 8 años, por efecto combinado de regulaciones gubernamentales y razones económicas, los ganaderos han modificado paulatinamente la composición y peso (categorías) de la hacienda que envían a faena. Si bien en 2010 se fijó el peso mínimo de faena por animal vivo en 300kg (165kg rendimiento en carne res con hueso), con la expectativa de que el rendimiento promedio de los animales faenados crezca por encima de los 226 kilos res con hueso registrados en 2006 (equivalentes a 412kg peso vivo), según estimaciones del Ipcva para 2013 y 2014 el rendimiento promedio está en 220kg res con hueso (equivalente a 400kg peso vivo). Esto indica que no se ha logrado incrementar el rendimiento cárnico para el total de bovinos faenados", detalló Ieral.

No obstante, cuando se observa el peso de las reses de las categorías gordas y livianas de machos y hembras faenados desde 2006 hasta la fecha, se tiene una significativa mejora promedio en las hembras: la regulación de 2010 logró un incremento en el peso de las reses de hembras faenadas de 8-9 kilos res con hueso (lo que equivale a un adicional de 15-16 kg por animal vivo).

De esta manera, las hembras han incrementado su participación en la producción total de carne bovina del 36 por ciento al 42 por ciento durante 2006-2014. En contraposición, la carne producida por faena de machos se reduce de 64 por ciento al 58 por ciento del total, incluyendo categoría toros, resalta el informe.

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