Ovación
Miércoles 24 de Agosto de 2016

Fútbol: El reclamo ganó la pulseada

La intervención de la AFA cedió ante la protesta del ascenso, que hoy decidirá si acepta la propuesta, algo que se cae de maduro. Armando Pérez anunció que apareció la plata (del gobierno) y vuelve el fútbol.

Después de más de tres meses, el fútbol argentino vuelve a las canchas de todo el país. Un tire y afloje interminable, que terminó finalmente en la sede de calle Viamonte con la confirmación que dio el propio presidente de la Comisión Normalizadora, Armando Pérez, que el viernes se inicia la actividad. Falta que la mesa del ascenso y los futbolistas reunidos en Agremiados den hoy el okey en sus respectivas reuniones, pero ya parece cosa juzgada. La intervención de la AFA aceptó todos los pedidos que exigían las categorías menores, hasta el punto de garantizar los salarios adeudados de todos los jugadores, lo que puede interpretarse como un triunfo de la protesta, aunque el titular de Belgrano en licencia también podrá decir que pudo zafar de una muy brava. Todo se resolvió con plata, por supuesto. Y aunque no quiso decir de dónde salió o saldrá, será del gobierno nacional, al que tampoco le hacía ninguna gracia que la pelota no rodara. Entonces, en lo que le interesa al hincha rosarino, Central-Defensa y Justicia jugarán el sábado a las 16, Quilmes-Newell's el domingo a las 14, Central Córdoba-Cañuelas el domingo a las 15.30 y Muñiz-Argentino (a confirmar hoy la programación).

Fue un día de locos, como se preveía. De muchas declaraciones previas a la reunión de casi seis horas en la sede de AFA entre todas las partes, con representantes de los clubes de primera incluidos, y donde finalmente la Comisión Normalizadora puso en un papel, como pretendían los dirigentes del ascenso, el compromiso del pago de lo que restaban de los 1.250 millones de pesos prometidos para el semestre. Lo que estaba en discusión en realidad eran 350 millones para completar esa cifra, que el gobierno nacional retaceó primero, que luego ofreció sin garantías de cuándo lo abonaría (algo que fue aceptado por la primera pero no por el ascenso) y que al final la AFA se comprometió a pagar en diciembre, con el eufemismo de que está condicionado a que todos los clubes acuerden un plan de desendeudamiento caso por caso. Una elegante forma de no mostrarse como perdedor de la pulseada.

Estaba claro que la AFA, ni el gobierno, podían permitirse que no se jugara este fin de semana. Porque después habría un parate por las eliminatorias y entonces el inicio hubiera sido recién el 9 de setiembre. Hubiera sido una presión insoportable para el titular de la Comisión Normalizadora, quien tiene el guiño gubernamental, pero enfrente a un grupo liderado por Claudio Chiqui Tapia, yerno de Hugo Moyano, presidente de Independiente y todavía representante del sindicalismo que amaga con no hacerle las cosas fáciles al presidente Mauricio Macri.

Por eso, la realidad es que Armando Pérez accedió a todos los pedidos. Inclusive los referidos a los costos del operativo de seguridad y de los traslados de los planteles, sobre todo en los casos de la B Nacional y del Federal A. También explicitó en un comunicado firmado por los participantes de la reunión (no hubo dirigentes del fútbol rosarino, quienes estuvieron igualmente en calle Viamonte), que la AFA garantiza el pago de todos los salarios del fútbol argentino, desactivando así la presión que también ejerció Futbolistas Argentinos Agremiados. Entonces, desde ese punto de vista, cedió a los reclamos y el ascenso ganó la pulseada. Pero si la intención era desestabilizarlo, como parece probarlo la queja formal que le elevaron a la Fifa por el desenvolvimiento del encargado de la Comisión Normalizadora y donde se pidió elecciones ya, entonces podría inferirise que Pérez ganó también la pulseada, aunque habrá que ver si no fue con heridas políticas. En definitiva, el gobierno también debió ceder y poner la plata.

La AFA ya abonó 300 millones de pesos (que la jueza federal María Servini de Cubría no tenía claro cómo fueron repartidos) y firmó los otros pagos (ver números). Para el ascenso, el reparto mensual para cada club por categoría será: 1.500.000 de pesos para los de Primera B Nacional; $648.000 para los de Primera B; $250.000 para los del Federal A y la Primera C; y $100.000 para los de la Primera D. Hoy a las 18 se reunirá el ascenso y no parece haber ya motivos como para que mantengan el paro (ver página 4). Agremiados también se juntará igual. Pero el fútbol está de vuelta.

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