Cartas de lectores
Martes 07 de Junio de 2016

Fue una auditoría, no fue magia

Hay gente que sigue profundizando la grieta con la palabra "asco", lo dije en otro momento: tomen Reliverán, porque vienen los "cazafantasmas".

Hay gente que sigue profundizando la grieta con la palabra "asco", lo dije en otro momento: tomen Reliverán, porque vienen los "cazafantasmas". Una auditoría del gobierno nacional, que no fue "magia" denunció "empleados fantasmas" en un informe denominado: "El estado del Estado". Destacó que recibió 36 sistemas distintos de liquidación de sueldos, con empleados que cobraban pero no trabajaban en las áreas de Justicia, Indec, Yacyretá, Centro Cultural Kirchner, Biblioteca Nacional, Instituto Malbrán y Hospital Posadas, entre otros organismos. Irregularidades en el "Plan Argentina Sonríe", "supuestamente" para llevar atención odontológica a todo el país. En un abierto nepotismo donde familiares y mascotas de La Cámpora (una factura mostraba que se había pagado 11.000 pesos por hora por la contratación de un perro actor ¿Sería Simón el de Cristina?) invirtieron 80 millones en 50 ómnibus. Seguramente prefirieron gastar ese dinero en el plan "camporistas sonríen" (¿para qué le vamos a arreglar la dentadura a los humildes, si no tienen para comer?), Pami acumulaba una deuda de $ 5.500 millones y perdía $ 250 millones por mes. Los medicamentos le costaban el equivalente a la construcción de un hospital por año. Había 400.000 fallecidos por los que se pagaban servicios de salud. No eran los "muertos que parlan" sino, los "muertos vivos" que cobran. Compraban remedios por 7.000 difuntos que luego se vendían en el mercado negro. Luego de fallecida, una señora de 80 años consumió fármacos por $ 150.000. ¿Una muerta adicta a drogas? Había oficinas con un teléfono y 10 telefonistas (lo que no se explicó es que el teléfono lo contestaba un contestador automático). Había 10 personas para fotocopiado y una sola fotocopiadora (¿serían 10 fantasmas fotocopiados?). Se dieron 464 subsidios por $ 91 millones a municipios oficialistas y sólo el 6 por ciento rindió sus gastos. Un día antes de las elecciones se transfirieron $ 99 millones a Santa Cruz. Aníbal Fernández transfirió $ 2.100 millones a provincias: 800 millones a Santa Cruz; 93,5 millones a su municipio, Quilmes y Confederación Argentina de Hockey. La planta de empleados públicos creció un 64 por ciento entre 2003 y 2015, y de 2,2 millones de empleados se pasó a 3,6 millones en las administraciones de la Nación, provincias y municipios. En Yacyretá, 130 contratados no iban a trabajar, en el Centro Cultural Kirchner, 600, y en el Hospital Posadas, 644; 500 contratados (supongo trabajaban hacinados) en tres oficinas. También contrataciones de empresas fantasmas, el tren fantasma turístico de Río Turbio, equipamiento de cine y drones de enseñanza virtual para hacer espionaje a opositores. Es lógico que ahora haya gente que sienta asco: no de gobiernos, sino de corrupción, ya que hubo niños muertos por desnutrición, mientras la "década ganada" y sus aplaudidores" despilfarraban sin remordimientos.

Silvia Buonamico

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