Ovación
Martes 10 de Mayo de 2016

"Fue muy lindo ver de nuevo a la Tigresa"

La Bonita Bermúdez contó cómo vivió la velada en la que Marcela Acuña volvió a pelear.

Cuando tenía nueve años ni Daniela Bermúdez ni su familia la pasaban bien. Cuando tocó la "época mala", como dice ella, hubo que salir a "cartonear" por las calles de Villa Gobernador Gálvez con un carro. Eran tiempos difíciles para todos sobre finales de los 90, aunque algunos atravesaban la ola de la peor manera. Fue un día de esos, cuando salió a "cirujear", que la hoy boxeadora campeona del mundo encontró una imagen de la virgen de Luján. Aún a su corta edad decidió que le iba a pedir ayuda. Lo hizo y dice que la virgen le cumplió. Desde entonces confía en ella plenamente y por eso tiene una misión después de cada pelea: ir a agradecerle. Como este domingo, cuando después de ganarle a Paola Benavídez en un combate sin título en juego pasó por la basílica. Además del triunfo había una satisfacción extra, la de haber compartido una velada para el recuerdo protagonizada por el regreso de su referente, la Tigresa Marcela Acuña. "Fue muy lindo verla de nuevo en el ring, mi familia también la admira mucho", le confesó la Bonita a Ovación en comunicación telefónica recién llegada de Buenos Aires.

"La historia de la virgen arrancó hace mucho. Hay mucha gente que sabe que soy devota pero nadie me preguntó nunca por qué. Pero aquella vez que la encontré era de bronce, le pedí por mis hermanas, cumplió y así siguió la historia. Ahora, cada vez que peleo, después voy a agradecerle, no importa dónde sea la pelea, a la vuelta pasamos por ahí. Es cumplir una promesa, agradecer por la salud, la familia y por las oportunidades que me da en esto que tanto me gusta que es el boxeo", agregó Daniela después de un fin de semana inolvidable, para luego meterse de lleno en esas vivencias boxísticas.

Bermúdez le ganó el sábado una atractiva y exigente pelea a la chaqueña Paola Benavídez por puntos y en fallo unánime, al cabo de ocho rounds. En el escenario de la Federación Argentina de Boxeo, en Buenos Aires, en el cual prevaleció en la tarjetas por 77/74, 78/77 y 79,5/74 sin exponer la corona supermosca OMB. No peleaba desde Japón, en noviembre pasado, cuando además un desgarro abdominal comenzó a limitarle los entrenamientos. Tratar de reencontrarse con su ritmo fue uno de los objetivos con los que subió al cuadrilátero. Sin embargo, lo más destacado fue haber protagonizado el semifondo de la gran atracción de la noche: la vuelta de la Tigresa Acuña tras dos años de inactividad profesional. Por ella pasó toda la atención, incluso la de la Bonita, quien la pudo ver boxear por primera vez en vivo.

"Fue muy lindo verla de nuevo en el ring, mi familia también la admira mucho así que estábamos todos contentos de estar ahí. Siempre dije que era mi ídolo, me gusta mucho cómo boxea. La miro mucho, no sólo porque me gusta su estilo sino porque tomo cosas de ella. Siempre hablamos con mi papá (Tito Bermúdez, además su entrenador) de los golpes que tiene, de la tranquilidad y frialdad con la que pelea. Es lindo su boxeo", confesó la rubia de 26 años. Y agregó: "Como boxeadora para mí es una alegría enorme volver a verla peleando, creo que todas las boxeadoras deben sentir lo mismo. Que vuelva a su edad (39 años) de la manera en que lo hace es espectacular".

Antes de la velada en la que Acuña se quedó con el cetro mundial pluma AMB interino ante Maira Gómez, la Tigresa habló mano a mano con Ovación y se refirió a Daniela: "La Bonita para mí es una de las campeonas mundiales que no sólo se está posicionando acá sino que está teniendo también un lugar internacional. A veces se llega a ser campeona mundial y no se tiene presencia afuera. Sin embargo, ella ya lo demostró el año pasado ganando en Japón. La quiero mucho, más allá de ser una gran campeona es una muy buena persona. Esa simpleza, sencillez y humildad que tiene es la que deben tener todos los campeones. Es perseverante y guapa". Ayer, la Bonita devolvió elogios y contó las sensaciones sobre las palabras de su referente: "Me emocioné cuando las vi, ella es la campeona, la número uno, la que hizo que el boxeo femenino salga a la luz, es un orgullo enorme que hable así de mí. El día del pesaje estuvimos charlando, vino a saludarme a mí y a mi familia, es muy humilde y me inspira mucho respeto. Hablamos un poco, tiene una humildad increíble".

Para la Bonita pasó otro fin de semana para el recuerdo. Con otra victoria y con la posibilidad de compartir un momento especial con quien la inspira en el ring. En junio irá a Venezuela a defender el título mundial supermosca con una rival a confirmar. Así que todo esto no es más que un combustible del cual aprovecharse para lo que viene. Cómo no va a agradecer entonces. La Bonita no para de cumplir sueños con el boxeo.

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