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Viernes 05 de Agosto de 2016

Fruta Deliciosa: "Quizá estemos madurando, pero esperemos no pudrirnos"

La banda rosarina Fruta Deliciosa presenta hoy "transgénica", en el galpón de la música. Eduardo Alvarado cuenta cómo grabaron el disco.

Fruta Deliciosa propone un nuevo viaje musical. Y lo hace a partir de "Transgénica", su cuarto álbum de estudio, en donde la banda rosarina abre más que nunca su abanico de estilos. Con fuerte impronta bailable y refinados arreglos y producción artística de Carlos Cardone, la banda suena más profesional que nunca. Aunque a ellos no le simpatiza para nada la idea de maduración: "Madurar es empezar a pudrirse", dijo el vocalista y guitarrista Eduardo Alvarado, parafraseando el nombre de la banda. Hoy, a las 21, el grupo se presenta en Galpón de la Música (Sargento Cabral y el río). Para mover los pies y saborear un variado menú rítmico.

   Alvarado es la voz cantante de la banda que lleva más de quince años en la ruta y que lleva editados otros tres trabajos ("Fruta Deliciosa", 2004; "Siempreverde", 2006 y "Desnaturaleza", 2011), siempre bajo el sello independiente BlueRoom, con producción de Carlos Altolaguirre. La formación se completa con Matías Pardo, en bajo; Franco Conocciari, guitarra; Patricio Garaghan, en percusión; Matías San Ramón, en teclados; Fernando Altoaguirre, batería y Juan Pablo Delfino, en trompeta.

   "Madurar es empezar a pudrirse. Para nosotros la música es un elemento que nos permite conectarnos con nuestro lado lúdico, con nuestro eterno niño interior. Por eso, y a pesar de llevar ya más de 15 años de banda, consideramos que el espíritu del grupo está más joven que nunca. Pero, si hablamos desde lo estrictamente musical, «Transgénica» es un disco que evidencia claramente una tremenda evolución, tanto desde lo artístico como desde lo técnico y, si a eso lo consideramos entrar en la era de la madurez, entonces estaremos madurando. Esperemos no pudrirnos rápidamente", insistió el vocalista.

   Más allá de que la banda es reconocida por su impronta reggae, en su nuevo trabajo ese género es sólo el disparador para otros estilos. Y Cardone, justamente, tuvo mucho que ver en el concepto estético y sonoro de este trabajo. "Claudio Cardone es un músico increíblemente talentoso, dueño de una humildad única. Trabajar con él es, para nosotros, un gran honor. Cuando le entregamos las maquetas de las canciones hicimos una primera reunión de escucha dónde definimos en conjunto las ideas de cada canción en particular. Luego Claudio hizo un trabajo individual realizando arreglos de teclados y sintetizadores con diferentes instrumentaciones para cada tema según sus requerimientos, al mismo tiempo que nos fue pidiendo algunas modificaciones instrumentales que cada uno de nosotros realizó por separado. Luego nos reuníamos semanalmente para plasmar el avance de cada una de las canciones", dijo Alvarado.

   Y agregó: "Cuando terminamos el trabajo de preproducción nos fuimos a la parte de instrumentación real de los arreglos. Para esto se habló con Yamil Mohadile, quien trabajó con nuestro trompetista Juan Pablo Delfino para los vientos; nos contactamos con Valentino «Leeva» Spinetta y Diego Bosch (Lima Sur) para el hip hop «4 Paredes»; con Guillermo Vadalá para los bajos de «Lluvia negra»; con Gonzalo Pombo para el cuarteto de cuerdas y con Ayelén Zuker para los arreglos vocales femeninos. Luego de esta gran tarea contamos con el mágico aporte del gran Carlos Altolaguirre para plasmar ese enorme trabajo en un audio impecable. Creo que este disco es el resultado de un gran trabajo colectivo tocado por la varita de algunos genios de la música, por eso estamos orgullosos y agradecidos".

   El título del material, sugerido por la artista y dibujante Lucía Seisas, fue definido porque "cerraba con la idea de Fruta Deliciosa en su versión moderna", dijo el cantante, quien agregó que "este disco fue concebido casi como un experimento de laboratorio".

Al entrar más en detalle sobre el proceso de producción, indicó: "Se crearon más de 50 proyectos de canciones en formato digital y cada integrante las trabajó primero individualmente y luego en diferido dejando su aporte, para finalmente definir el destino de cada proyecto de forma unánime y grupal dejando como resultado 14 canciones".

   Y concluyó: "Nuestro momento artístico actual es el de sabernos dueños de un material que nos representa, nos define y que consideramos que puede colaborar en la apertura mental en general. Tanto debido a su amplitud estilística como en la concepción libre de sus letras, que esperamos puedan generar en otros la misma emoción que nos generó a nosotros concebirlo. Con respecto al futuro esperamos que nuestra música viaje y nosotros poder viajar detrás de ella".


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