AFA
Sábado 05 de Noviembre de 2016

Freno canalla a la Superliga

Central no aprobó el nuevo estatuto por diferencias en dos artículos y la BN no firmó. El anuncio de los "grandes", en saco roto.

Los clubes "grandes" de Buenos Aires anunciaron ayer pomposamente la creación anhelada por ellos de la Superliga, la nueva era en el fútbol argentino. Pero está muy lejos de concretarse. Junto a la mayoría de las instituciones de primera, firmaron un acuerdo ante escribano público para aprobar el nuevo estatuto y señalaron en conferencia de prensa que será presentado el lunes en la Inspección General de Justicia (IGJ). Pero de ninguna manera puede aprobarse porque necesita el okey de todos, de los 30 de primera y de los 23 de la B Nacional. De estos últimos no hay ninguna firma. De los primeros, faltan las de Temperley (porque renunció su presidente Hernán Lewin, por aprietes de la barrabrava), Gimnasia (que decidió no hacerlo porque tiene elecciones el 26 de noviembre) y, sobre todo, la de Rosario Central, que cuestionó que se sacó un artículo completo del borrador original y se modificó otro que tiene que ver con el reparto de dinero. Newell's, en tanto, sí adhirió.

"Nació la criatura", dijo el presidente de Racing, Víctor Blanco, al finalizar la reunión en la sede de la AFA. "Hoy es un día histórico", refrendó, mientras sus pares de Boca, River e Independiente declaraban en la misma sintonía. Todos ellos no dejaron lugar a dudas de que el nuevo formato para el fútbol argentino tenía el alta definitiva, pero no es así.

Luego de la modificación del estatuto de la AFA del 23 de junio, en el cual se incorporó el artículo 19 bis para la creación de la Superliga, que fuera aprobada a su vez en una asamblea extraordinaria el 13 de julio por 70 votos a favor (Newell's y Central incluidos) y sólo uno en contra (Mario Giammaría, presidente de la Asociación Rosarina, por el Consejo Federal), hacía falta formalizar el estatuto. Y eso se dijo que se hizo ayer, inclusive ante un escribano público.

Pero aquel artículo 19 bis, en su punto 1, no deja lugar a dudas: "La Superliga deberá constituirse e inscribirse ante la Inspección General de Justicia como una asociación civil integrada exclusiva y obligatoriamente por los clubes que participen en las competiciones oficiales de fútbol de carácter profesional en Argentina de las actuales categorías de Primera División y Primera B Nacional". Y hay 23 clubes de la BN que no aprobaron y 3 de primera que tampoco. Dos de ellos por cuestiones muy distintas a las que expuso Central, que directamente se opuso a dos modificaciones que se conocieron en profundidad ayer y no firmarán hasta que no se vuelva atrás.

Un día antes, el jueves y en la misma AFA pero sin la presencia de esos clubes "grandes" de Buenos Aires, la dirigencia de Central y Newell's discutieron con sus pares de primera el estatuto de la Superliga y quedaron en revisarlo en la comisión directiva de cada uno para luego decidir apoyarlo o no, aunque parecía entonces que no habría problemas. La BN no concurrió como había prometido porque la 1ª no adhería al paro propuesto por el ascenso y al pedido de elecciones en la AFA. Por eso, esos clubes se juntaron en la sede de Barracas Central para unir sus fuerzas y se sabía que ayer tampoco aparecerían. Y sin ellos, ni Temperley, Gimnasia y Central, las palabras de los clubes "grandes" de ayer caen en saco roto. O bien, sirvieron para presionar a los indecisos.

Newell's mandó su aprobación vía mail antes de la reunión de comisión directiva de Central, que decidió otra cosa después de analizar bien el flamante estatuto. No quiere decir que no sigan trabajando "codo a codo" como desde ambas partes manifestaron, porque de hecho también el club de Arroyito acuerda la Superliga en líneas generales. Pero puso reparos en dos artículos claves y hoy no lo firmarán hasta tanto no se revean.

Uno directamente fue excluido del borrador original y afirmaba que los clubes eran soberanos para decidir su conformación. Y creen que excluirlo abre la puerta a las sociedades anónimas. Eso se condicen con que está instalado en los pasillos de la AFA que esa es la modalidad que busca imponer la Fifa (ni hablar el gobierno nacional) y que ese sería uno de los fines que traerán sus representantes cuando lleguen al país el lunes. Hoy el estatuto de la AFA prohíbe expresamente que los clubes sean S.A.

El otro artículo que motivó el "no" canalla tiene que ver con el criterio de reparto futuro de los ingresos de la TV. En el borrador original, el 50% se repartiría a partir de 2018 en partes iguales, otro 25% por mérito deportivo y el restante 25% por el share televisivo, que mide la cantidad de televisores encendidos. Ese último punto, que favorecía a los auriazules en las últimas mediciones, fue modificado por una redacción más ambigua y Central también la reprobó.

Los clubes grandes enviarán el lunes a la IGJ lo firmado ayer. Pero será imposible que lo apruebe. Por lo tanto, el show de ayer a la salida de la AFA debe ser reinterpretado como todo lo que viene pasando en calle Viamonte desde que falleció Julio Humberto Grondona. No hay Superliga todavía, esa es la realidad, y habrá muchas asperezas que limar antes. Central se plantó ayer, la BN Nacional ni hablar y por lo tanto el fútbol argentino sigue igual de "en veremos".

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